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Matando el Tiempo en Hades: Resumen completo de la historia hasta ahora

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Meghan Sullivan
9 may 2024

No hace tanto desde que Supergiant Games publicó su galardonado roguelite Hades, una adictiva combinación de acción vertiginosa con una historia elaborada con esmero inspirada en las creencias escatológicas de la antigua Grecia; fue en 2020. Pero el tiempo ha transcurrido y Supergiant Games ha decidido lanzar su primera secuela, Hades II, en acceso anticipado.

El Inframundo ha cambiado drásticamente desde la última vez que lo visitamos, y es muy probable que los amantes del título necesiten repasar este territorio cambiante y las aventuras ctónicas que han tenido lugar allí. Si queréis recordar los sucesos acontecidos y saborear un adelanto de lo que está por llegar, nosotros nos encargamos.

ALERTA DE SPOILER: Que quede claro que vamos a hablar de la trama de Hades al detalle. Si preferís vivirla vosotros mismos, no sigáis leyendo.

Ahora, sin más preámbulos...
 

La historia hasta la fecha


A simple vista, la trama de Hades no tiene ningún misterio: un hijo adolescente (Zagreo, dios de la sangre y príncipe del Inframundo) trata de escapar de su hogar para liberarse de un padre emocionalmente distante y frío, Hades, dios de los muertos y mandamás de..., en fin, del Hades. La empresa es inútil, pues Zagreo está vinculado al Inframundo y está destinado a regresar a él, por mucho que los jugadores logren sobrevivir lo suficiente como para llegar al mundo del plano superior.

Sin embargo, hay algo que empuja a Zagreo a seguir adelante, y resulta que no es solo la necesidad de tocarle las narices a su padre. El verdadero objetivo de Zagreo es reunirse con su madre biológica, Perséfone, diosa del verdor (los vegetales de hoja verde) y otrora reina del Inframundo. Esta misteriosa diosa está viva y se encuentra en algún rincón del mundo superior, pero los seres del Inframundo se niegan a desvelarle a Zagreo ninguna información sobre ella o sobre por qué abandonó a su familia.
Hades - Zagreo 1
Si los jugadores logran alcanzar el reino de los mortales, Zagreo descubrirá la verdad: que su madre, Perséfone, es en realidad Kore, hija de Deméter, diosa de la cosecha, y de un humilde granjero. No se desvela el nombre del granjero, pero es posible que sea una referencia a Triptólemo, un héroe agrícola venerado en ocasiones en la antigua Grecia junto a Deméter y Perséfone.

Pese a que Kore se crio como ser inmortal en el Monte Olimpo, siempre fue infeliz debido a las incesantes disputas entre los miembros de su familia. Zeus sentía lástima por Kore (ahora, Perséfone) y, a sabiendas de que su hermano Hades estaba encaprichado por la diosa primaveral, se apresuró a llevarla al Inframundo y se la "obsequió" a su hermano declarando que nunca tendría que regresar al Olimpo siempre y cuando su paradero se mantuviera en secreto.

Hades y su futura esposa estaban conmocionados por las impetuosas acciones de Zeus, pero se enamoraron y tuvieron un hijo. Pero por desgracia, el niño, Zagreo, nació muerto. Perséfone, destrozada, abandonó a Hades y huyó al reino de los mortales, donde ni los seres celestiales del Olimpo ni los invisibles del Inframundo podían alcanzarla.

Hades temía que los dioses del Olimpo castigaran a su familia si descubrían lo acontecido, por lo que mantuvo en secreto la existencia de su esposa y de su hijo Zagreo. Este revivió gracias a la diosa Nicte, pero Hades nunca le reveló esto a Perséfone.

Si Zagreo forja un vínculo con su madre, podrá explicarle lo sucedido y convencerla de que se reúna con su familia en el Inframundo. Entonces, Perséfone ayudará a reparar las relaciones entre los dioses del Olimpo y Hades, y la historia termina con ella viviendo entre los dos reinos. Llegado este punto, los jugadores pueden seguir jugando a Hades bajo la premisa de poner a prueba el "sistema de seguridad" del reino.
 

Los personajes secundarios


Pese a que el grueso de la historia consiste en desvelar un misterio, el corazón y el alma de Hades se refleja en un elenco de personajes muy divertidos y extremadamente apuestos (es exagerado). Durante sus aventuras, Zagreo se topa con multitud de dioses, héroes, villanos y granujas que lo ayudan o entorpecen, todos ellos con una memoria apabullante (siempre le recuerdan sus encuentros) y con sus propias motivaciones para tenderle la mano o apartársela en el Inframundo.

Entre los mentores de Zagreo tenemos a Nicte (encarnación de la noche y figura materna que le desvela los secretos de su familia), Aquiles (guerrero iracundo en el pasado, profesor tranquilo en el presente) y Huesos (un ocurrente esqueleto que enseña a Zagreo a blandir una de las seis poderosas armas del Olimpo).

Mientras tanto, entre sus enemigos encontramos a las Erinias (diosas temidas por su personalidad vengativa), Teseo (un héroe pretencioso que está convencido de que no hay nadie mejor que él) y el propio Hades, que prefiere encerrar a Zagreo en su cuarto antes de verlo marcharse a la superficie.
Hades - Zagreo y Eurídice
Y no solo podréis interactuar con los dioses del Olimpo, que os concederán sus bendiciones (sus mejoras de combate son de gran ayuda en momentos de necesidad) y con vuestro severo padre; en el Inframundo hay muchos otros PNJ peculiares con los que podréis tratar. El afable granuja de Sísifo ha ido a parar a la lista negra de Tánatos con sus intentos de burlar a la muerte, mientras que la dulce Dusa es un personaje único y una versión sorprendente de la legendaria Medusa. Sus conversaciones con Zagreo son absurdas y entrañables a partes iguales, y su carácter simpático revela que la vida el más allá no es tan oscura.

Las excentricidades más divertidas, eso sí, están reservadas para el sombrío músico Orfeo, cuya cándida naturaleza permite que Zagreo y su fiestero tío Dioniso se involucren en una de las bromas más divertidas de todo el juego: engañar al cantante para que monte una secta dedicada a ambos, que serían el mismo dios.

La descabellada situación solo es uno de los muchos guiños a la mística religión conocida como "orfismo", y conocer el orfismo es vital para comprender y valorar el humor burlón e irónico de Hades.
 

Un curso intensivo sobre el orfismo


Según la cultura griega, el legendario rapsoda Orfeo fue el encargado de fundar el orfismo, una secta misteriosa que data de, al menos, el siglo VI a. e. c. Más allá de ciertos ajuares funerarios y algunos comentarios aislados de escritores de la antigüedad, lo que sabemos sobre este sistema de creencias esotéricas proviene de los himnos órficos, una colección de 87 rezos escritos entre el siglo III a. e. c y el siglo III e. c.

Pese a que los himnos tratan sobre una miríada de dioses, la secta se centraba principalmente en deidades que habían completado la catábasis, un recorrido de ida y vuelta al Inframundo. En esta selección de viajeros divinos se encuentran Perséfone (cuyos viajes de ida y vuelta al Inframundo representan el cambio de las estaciones) y Hermes (que hizo de mensajero de los dioses y de psicopompo o guía de las almas mortales en su camino hacia el más allá).

La figura central del orfismo, eso sí, era Dioniso, que (re)nació del muslo de Zeus después de que madre, Sémele, muriera calcinada tras presenciar la forma divina del dios del trueno.

Para la mayoría de los griegos, Dioniso nació dos veces, pero para los órficos fueron tres. En lugar de rechazar por completo la historia que cuenta que a Dionisio lo hicieron trizas los titanes cuando solo era un bebé y que regresó a la vida gracias una poción hecha con su corazón, los órficos adaptaron la historia a su sistema de creencias, lo que volvió los poderes regenerativos de Dioniso aún más impresionantes.
Hades - Dioniso
En resumen, la increíble historia que Zagreo le cuenta a Orfeo en Hades sobre pociones hechas con corazones, titanes trastornados y un dios que vuelve a la vida hace referencia a la tradición órfica.

Los órficos esperaban que, tras completar una serie de rituales purificadores y ritos apotropaicos (oraciones para evitar la ira de los dioses), Dioniso y su prole de ctónicos podrían evitar el ciclo infinito de la muerte y el renacer para vivir felices en el más allá. En otras palabras, Dioniso era una especie de salvador.

Llegados a este punto, cabe destacar que, pese a que se vinculó a la tradición órfica más tarde, Zagreo nunca apareció mencionado en los himnos órficos. Es probable que esta entidad ancestral y misteriosa se combinara con el dios del vino puramente debido a sus atributos compartidos como deidad reencarnadora e hijo de Zeus.

Aunque no hablemos demasiado sobre Zagreo o sobre la religión a la que se le vinculó más tarde, sí que sabemos que los himnos órficos tienen una tradición y una historia muy ricas, por lo que está claro que Supergiant Games se ha servido de los mitos más jugosos y extraordinarios para crear su propia y espectacular narrativa. El resultado es una historia reconfortante sobre la forja de relaciones significativas en la adversidad, y, ¿qué es el panteón griego sino una familia descomunal que se pasa la mayoría del tiempo peleando y haciendo las paces?
 

La historia continúa en Hades II


Los conflictos familiares continúan en Hades II, aunque la secuela se aleja un poco del humor despreocupado del primer juego y se inclina más hacia los aspectos oscuros y taciturnos del Inframundo. Las cosas han cambiado un poco y no a mejor.

Alerta de spoiler sobre el inicio de Hades II: La historia empieza con la revelación de que Cronos, el Titán del Tiempo, se ha fugado de su prisión en el Tártaro y se ha adueñado de todo el reino de Hades.

Zagreo (junto a buena parte de su familia y amigos) ha desaparecido, mientras que el resto de los seres del Inframundo (incluida la hermana recién nacida de Zagreo, Melínoe) han huido a Las Encrucijadas, un punto muerto entre el Hades y el Olimpo. Allí, los refugiados ctónicos están vigilados por Hécate, la diosa de la brujería, la magia y las encrucijadas. (En el mundo real, Hécate era una diosa liminal que ayudaba a los mortales en su transición entre lo físico y lo espiritual. Su asociación con los espectros y la brujería llegó más tarde, a raíz de ser una deidad ctónica que moraba entre dos mundos).

Para recuperar lo que les pertenecía, Hécate se pasó años entrenando a Melínoe para que aprendiera a combatir. La bruja suprema espera que el miembro superviviente de la Morada de Hades pueda arreglar las cosas.
Hades - Némesis
Salvar a los dioses de los titanes es una tarea mayúscula, pero Melínoe es una heroína a la altura de las circunstancias. Con una serie de poderosas armas y una combinación de ataques, Carreras y potentes hechizos a su disposición, la princesa oscura es capaz de plantarle cara a cualquier oponente, incluida su amiga y mentora Hécate (que viste de forma muy elegante y acorde a su identidad; lleva un sombrero de bruja, un cinturón laberíntico, un báculo con forma de antorcha y joyas con forma luna creciente).

La hija de Hades y Perséfone es una superviviente, y una muy hábil, pero suele dudar de sus capacidades y se nota que siente la presión de cumplir las expectativas que los demás le han marcado. (Por el contrario, los órficos consideraban que, al ser tanto la hija como un aspecto furioso de la victimizada Perséfone, Melínoe era una aparición terrorífica con la capacidad de causar pesadillas a los mortales).

La empresa de Melínoe es harto complicada en Hades II, pero no está sola. Al igual que Zagreo, está acompañada de carismáticos personajes que la ayudarán a hacerse más fuerte a lo largo de su expedición (ya sea de forma intencional o no), empezando por los dioses del Olimpo.

Una de las debutantes es la traviesa diosa Hestia, el seguro dios de la forja Hefesto, la tranquila e imponente diosa de la luna Selene y el dios de la iluminación y la profecía Apolo (cuyas bendiciones son de lo más útiles)

Además de los dioses del Olimpo, también conocerá a varias deidades ctónicas más: Moros, la encarnación de la Condena (el atractivo aunque frío hermano de Tánatos), el astuto profesor y estratega Odiseo (también muy atractivo) y Dora, una sombra que se limita a pasar el rato en el hogar de Melínoe y a hacer comentarios insolentes. Ir conociendo a cada uno de ellos es muy divertido, y cada uno proporciona información sobre las complejas relaciones entre los dioses, los titanes y los mortales que los veneran. Sus historias enriquecen la aventura de Melínoe de diversas maneras.

Son todos estos relatos y el impulso irrefrenable de conectar con otros seres vivos lo que hace que esta saga sea tan interesante. Independientemente de si la narrativa gira en torno a un adolescente inmortal que no se lleva bien con su padre o a una hija divina que siente el demoledor peso de las expectativas de los demás, lo cierto es que resulta fácil identificarse con estos dioses; hay algo en ellos que se siente incluso terrenal.

Hades (y este artículo, de hecho) no trata sobre la historia de los dioses, sino sobre la historia de la humanidad. Y menuda historia es.

Hades II ya está disponible en la Epic Games Store en acceso anticipado. Y, si no habéis jugado al primer título, poneos al día con Hades y disfrutad de la aventura de Zagreo por vosotros mismos.