
Guía rápida tras cuatro horas de juego en Dying Light 2 Stay Human

Dying Light 2 Stay Human ya está listo, y podrás probarlo a partir del 4 de febrero de 2022. Digo que "podrás" porque yo ya lo he hecho. No he catado la versión completa, pero sí una demo de cuatro horas a la que tuve acceso hace poco. Y tengo que decir que se me pasó volando.
La partida en la que entré ya llevaba varias horas de juego. El personaje principal, Aiden, estaba tratando de contactar con una superviviente llamada Sophie en el bazar de Old Villedor. Este antiguo barrio es solo una pequeña parte de la ciudad, pero está repleto de botín, misiones y alguna que otra cantante de ópera en busca de una bufanda. Esto es lo que descubrí mientras jugaba a Dying Light 2.
En Dying Light 2, los humanos son el hilo conductor de la historia
Los infectados muerden, gruñen y lanzan dentelladas, pero, en última instancia, todos actúan por instinto. En cambio, los humanos de Dying Light 2 Stay Human son bastante más complejos.
Lo que comenzó como una misión más o menos sencilla para averiguar quién era el responsable de una muerte me llevó a conocer a varios personajes. Desde Sophie (miembro de la facción de los Supervivientes que tenía que lidiar con desgracias personales y juegos de poder) a los líderes gemelos de una banda rival, todas las personas que iba conociendo se jugaban muchas cosas.
La presión de tener que tomar las decisiones correctas para su facción particular a menudo hace que al jugador solo le cuenten la mitad de la historia, o al menos una parte de ella, la que encaja con el punto de vista del narrador. Casi todas las misiones que jugué desembocaron en una conclusión distinta a la esperada, o en una decisión con un gran impacto en el mundo. Recuerdo que hubo dos veces en las que, mientras me dirigía a una misión, recibí un mensaje de radio que me informaba de algo importante que cambiaba por completo el tablero de juego.
Puedes contar con que habrá cambios. Los habrá. La gente en la que confías te fastidiará de formas que conllevarán grandes cambios en el juego y harán que te cuestiones todo lo que te pidan hacer.
Atención a las misiones secundarias
Mientras volaba haciendo parkour entre los edificios por una autopista improvisada que serpentea a través de los tejados de la ciudad, escuché un ruido. Había una mujer cantando, aunque no lo hacía nada bien. Era la antítesis de una sirena: lo que me atraía eran sus desagradables chillidos.
Se llamaba Lola. A pesar de su lamentable interpretación, aseguraba ser cantante. El problema era que el viento se había llevado volando su estola de visón y la había arrastrado hasta el otro extremo de la ciudad. Sin ella, se sentía perdida.
Con aquel canto espantoso, me pidió que fuera a buscar la prenda. En esencia, se trataba de una típica misión de ir a buscar un objeto, pero la verdad es que la historia se la han currado. Cuando se la devolví, recuperó la confianza y, con ella, la voz que había perdido. Más adelante, me la volví a encontrar actuando frente a un público. Fue un momento encantador que me recordó mucho a Fallout.
Momentos de relax en medio de la matanza
No es nada fácil pasarse la vida dando brincos, pero hay momentos en los que puedes (y debes) hacer una pausa.
En Dying Light 2, los ruidos te llevarán hasta lugares y personajes nuevos. De repente, te llega el sonido de los disparos desde las calles donde se libra una batalla. El zumbido de una colmena te permite encontrar miel para hacer medicamentos. Un personaje no jugable lanza un alarido de dolor. Cada uno de ellos cuenta una historia. En medio de todo esto, si oyes las notas solitarias de una guitarra, te recomiendo que vayas en su busca. Yo lo hice y terminé encontrándome con un grupo de personas que, sentadas alrededor de una fogata, compartían una canción reconfortante. Pase lo que pase en el mundo, siempre habrá alguien con una guitarra tratando de hacer de él un sitio mejor.
Puedes alterar el mundo de Dying Light 2
En mi caso, pude empezar a comprobar la influencia que puede tener el jugador en el mundo. En un momento dado, me hice con un depósito de agua (que tiene una gran importancia de cara a uno de los momentos cumbres de la historia) y el juego me pidió que eligiera qué facción debía controlarla usando el sistema de alineación de la ciudad (City Alignment System). Se te ofrecen un par de posibilidades, y la que elijas modifica de manera fundamental la configuración del mundo.
Los Pacificadores (Peacekeepers) quieren colonizar la zona circundante por la vía militar. Su plan sería sembrar la zona de trampas y responder con violencia a todo el que se acercase.
Pero yo decidí dejar la torre en manos de la facción de los Supervivientes. Con ellos al mando, los cambios del mundo ayudarían al jugador a cruzar la zona usando tirolinas, y yo quería pasarme la mayor parte del tiempo en los tejados, lejos de las criaturas hostiles del suelo.
Puedes mejorar tu técnica de parkour
En Dying Light 2 puedes modificar muchos de los aspectos de tu personaje. Los árboles de tecnología tienen un par de ramas que te permiten mejorar tu potencia de combate o tu técnica de parkour. Durante la corta demo que pude probar, añadí a los saltos y maniobras básicas una habilidad que me permitía correr por las paredes. Con ella era muchísimo más fácil pasar como una exhalación por las calles y cruzar los tejados.
También se puede comprar, vender y mejorar el equipo. Se les pueden añadir modificaciones a las armas, y hay nuevas opciones de ropa que te permiten personalizar a Aiden de muchas formas distintas. Es conveniente revisar el inventario de vez en cuando para ver lo que has recogido y cómo puede alterar tu manera de enfocar el juego.
Las misiones cambian entre el día y la noche
En el Dying Light original, me pasé mucho tiempo esperando a que terminara la noche. Era demasiado peligrosa para que mereciera la pena. Esta vez, Techland se ha esforzado para conseguir que la oscuridad sea mucho más tentadora. En Dying Light 2, la noche sigue siendo peligrosa, pero ahora sí que merece la pena.
Cuando se pone el sol, los infectados que moran en los edificios salen a las calles. Eso significa que hay edificios con botín a los que se puede acceder con más facilidad en caso de que necesites más suministros (y los necesitarás).
Además, también hay misiones que solo se pueden hacer de noche. Algunas forman parte de la trama principal, mientras que otras te las ofrece algún personaje no jugable. En este último caso, el juego avanzará automáticamente hasta la hora correcta del día para la misión.
Dying Light 2 Stay Human llega a la Epic Games Store el 4 de febrero.