
Among Trees es el simulador de supervivencia perfecto para perderse

En las primeras horas de juego de Among Trees, exploré el frondoso bosque que rodeaba mi cabaña aislada, hice un montón de capturas de pantalla del llamativo paisaje, viajé demasiado lejos de mi hogar y, por ello, me atacó un oso pardo… en repetidas ocasiones.
Soy muy fan de los juegos de supervivencia acogedores que tienen muchas mecánicas de gestión, pero soy una persona muy selectiva a la hora de elegir a cuáles les dedico mi tiempo. Among Trees me atrapó desde la escena de apertura, con una paleta de colores pastel y un ambiente tranquilo.
Aunque es un juego de supervivencia, y por lo tanto gestiona la muerte a través de peligros ambientales y rutas más directas, a veces solo quiero desconectar el cerebro sin la preocupación añadida de morir abrazado por un oso. Por eso me gusta el modo Zen, el modo alternativo de Among Trees que elimina todos los animales peligrosos para ofrecer a los jugadores una experiencia más relajante y tranquila.

El modo Zen busca ofrecer esa vida tranquila y sin distracciones, centrándose en cuidar las necesidades de tu personaje, como el hambre o acostarse a tiempo en vez de evitar con cuidado las amenazas de la fauna cada vez que sales de tu cabaña. También hay muchos otros objetivos con los que ocupar tu tiempo, como rellenar tu compendio localizando toda la flora disponible y descubriendo todas las ubicaciones importantes de tu mapa, así como fabricar todas las herramientas que necesitarás para avanzar en tu nuevo estilo de vida.
A diferencia de otros simuladores de supervivencia que te piden que construyas edificios adicionales para gestionar tus recursos, tu cabaña del bosque es tu principal fuente de supervivencia. A medida que progresas, mejorarás tu hogar para añadirle más habitaciones, como una zona de confección de prendas adecuadas para el clima, una cocina para preparar platos y, mi función preferida, tu propio invernadero con vistas a la naturaleza y al cielo cambiante. No hay granja que atender ni relaciones que establecer. Estás únicamente tú. Solo. Casi.
Estar solo, alejado de la civilización, es la premisa principal del juego, así que se supone que debe ser una experiencia aislante. Pero no estarás completamente solo mucho tiempo. Con el tiempo, podrás domesticar a un zorro adorable que puede convertirse en tu compañero. Tienes la responsabilidad de cuidar a tu nueva mascota además de a ti mismo, e incluso puede salir a buscar recursos para cuando necesites que te echen una pata. ¡Y sí, puedes acariciar al zorro!
Recomiendo probar el modo Zen al menos una vez. Es una experiencia mucho más calmada que encaja con el ambiente ya acogedor del juego, pero sigue atrapándome cada vez que decido iniciar el juego para evadirme un rato. Su tamaño no es abrumador, y acompañado por la música pintoresca del juego y su ambientación de ensueño, es el simulador perfecto para evadirse un rato.
El modo Zen de Among Trees es como una escapada que te da un respiro muy necesario, y es algo que me gustaría que más juegos de supervivencia consideraran como una opción.