
Siete maneras en las que Assassin's Creed Shadows altera la fórmula de la saga

Assassin's Creed Shadows hace realidad un sueño que los fans han tenido durante años, trasladando por fin al Japón feudal la saga de acción y aventura histórica. Ambientado en pleno período Sengoku, Shadows permite a los jugadores experimentar su historia a través de los ojos de dos personajes muy diferentes: el samurái Yasuke, rudo y enfocado en el combate, y la shinobi Naoe, más centrada en el sigilo.
Desde su anuncio el año pasado, me ha intrigado lo que esto implica para la saga. ¿Aprovechará Ubisoft la oportunidad para renovar la franquicia de cara a una nueva era? ¿O Shadows será, simplemente, un Assassin's Creed con kimono?
A principios de esta semana, tuve la oportunidad de averiguarlo jugando el prólogo del juego y pasando varias horas en su mundo abierto. Y si bien Shadows es un Assassin's Creed reconocible en cuanto a su estructura, también plantea cambios de calado en muchos de los sistemas subyacentes de la saga. Aquí tenéis siete maneras en las que lo último de Ubisoft revitaliza su fórmula de mundo abierto.
Shadows comienza mucho más rápido que los anteriores títulos de Assassin's Creed
Las dos últimas entregas de Assassin's Creed, Assassin's Creed Odyssey y Assassin's Creed Valhalla, eran mundos abiertos enormes con introducciones igual de extensas que estos. En Odyssey, los jugadores pasaban un tiempo considerable explorando la isla de Cefalonia antes de emprender su viaje por el archipiélago del Egeo, mientras que Valhalla los mantenía en una nevada Noruega durante casi doce horas antes de zarpar hacia el verdadero escenario del juego, la Bretaña de la Alta Edad Media.
A pesar de que Shadows no parece tener un alcance menor, tarda mucho menos en ir directo al grano. Tanto Yasuke como Naoe se presentan a través de una sucesión rápida de viñetas jugables, en las que se exponen con diligencia el ascenso de Yasuke al servicio del daimio japonés Oda Nobunaga y la conexión de Naoe con la Orden de los Asesinos. Se trata de un inicio de ritmo ágil y rebosante de acción en el que participáis en varias batallas a gran escala y cometéis vuestro primer asesinato en menos de 90 minutos.
Podéis alternar entre los dos protagonistas (casi) en cualquier momento
Aunque Assassin's Creed ya había permitido a los jugadores elegir entre varios personajes en el pasado, Shadows es la primera entrega desde Assassin's Creed Syndicate que presenta una dupla de protagonistas jugables. Y, al igual que en Syndicate, dichos personajes están diseñados para jugar de formas distintas. Yasuke es experto en abrirse paso con su catana entre hordas de enemigos, pero es más lento a la hora de hacer parkour y no es tan experto en el sigilo. Naoe, por otra parte, es más ágil y sigilosa que Yasuke, pero más vulnerable en el combate directo.

Esperaba que la demo me permitiese probar a ambos personajes, pero lo que me sorprendió es la poca frecuencia con la que Shadows te circunscribe a una u otra perspectiva. De hecho, podéis alternar entre Yasuke y Naoe prácticamente en cualquier momento.
Esto es algo que podéis usar a vuestro favor mientras exploráis el mundo abierto. Tras el prólogo, la demo dio un salto temporal hasta una misión de gran alcance que consistía en dar con el paradero del hijo secuestrado de un señor local. En la fase de investigación de la misión, controlé a Naoe y utilicé sus habilidades de parkour y sigilo avanzadas para infiltrarme en zonas protegidas e interrogar a confidentes. Sin embargo, cuando la investigación me condujo a un santuario que tenía el inconfundible aroma de una emboscada inminente, cambié a Yasuke y confié en que su destreza para el combate me permitiese salir con vida.
Más sorprendente, si cabe, fue la manera en que Shadows incorporaba esta flexibilidad en su escena clave. La demo culminó con una elaborada secuencia de infiltración en un castillo que involucraba tanto a Yasuke como a Naoe. En lugar de limitarme a adoptar una sola perspectiva durante toda la escena, me brindó la posibilidad de elegir con quién jugar de forma periódica, pudiendo decidir entre infiltrarme en el castillo con Naoe o atravesar las puertas principales en la piel de Yasuke y, después, dándome la opción de cambiar de personaje en varias secuencias distintas, así como en el enfrentamiento decisivo contra el jefe final.
Prescinde de vuestra águila compañera y la sustituye por exploradores que podéis desplegar
En sintonía con las entregas más recientes de la saga, en Assassin's Creed Shadows escalar torres y puntos de observación ya no sirve para descubrir todas las ubicaciones cercanas en el mapa. En vez de eso, tendréis que encontrar muchos objetivos, puntos de interés y blancos de asesinato por vuestros propios medios, a medida que reunís y descifráis las pruebas que vais recabando valiéndoos de diferentes métodos.
Con anterioridad, esto se lograba principalmente con la ayuda de vuestra águila compañera, que permitía observar el entorno a vista de pájaro, literalmente. Pero Shadows elimina a vuestra fiable ave compañera y la sustituye por una red de exploradores más apropiada para la temática del juego.

Los exploradores se despliegan en el mapa y revelan e identifican puntos de interés en un radio determinado. En la demo, mi primer contacto para encontrar al hijo desaparecido fue la mujer de un samurái implicado en el secuestro. Las pistas de las que disponía sugerían que vivía en el oeste de la ciudad en la que se desarrollaba la demo, así que desplegué un explorador en esa zona, lo que reveló la ubicación precisa del objetivo.
Cabe aclarar que no es necesario que uséis exploradores para encontrar cosas y, en este caso, la ciudad era lo bastante pequeña como para haber dado con la ubicación por mi cuenta. No obstante, resulta evidente que los exploradores serán muy útiles para descubrir el mapa de Japón en su totalidad. Y, aunque no pude verlo en acción, Shadows permitirá que los jugadores recluten exploradores adicionales a lo largo del juego, y enviar a un mayor número de estos a investigar una ubicación ampliará el área de búsqueda.
Naoe es el personaje de la saga más manejable hasta la fecha
Naoe no solo es más rápida y silenciosa que Yasuke. Cuenta con varias habilidades únicas que la convierten en uno de los personajes más versátiles de la historia de Assassin's Creed. Equipada con un gancho, no solo puede balancearse de una plataforma a otra, sino también trepar con cuerda hasta cualquier saliente. Durante la demo, esta habilidad me pareció especialmente útil para evadir a los guardias mientras exploraba edificios, ascendiendo rápidamente a un piso superior o a un tejado si venían husmeando por el suelo. Además, Naoe también puede cometer asesinatos mientras está suspendida en la cuerda del gancho, lo que le permite columpiarse por encima de los objetivos y abalanzarse sobre ellos para eliminarlos por sorpresa.
Las habilidades de Naoe también abarcan otras formas de desplazamiento. Puede descender con la misma velocidad que asciende y es capaz de abandonar un saliente ejecutando una voltereta perfecta, sin necesidad de bajar a gatas o arriesgarse a una caída dañina. Y, aunque es capaz de luchar para salir de un aprieto, puede huir rápidamente si se ve superada, saltando sobre los obstáculos con una habilidad única de carrera y esquiva.
Podéis echaros cuerpo a tierra
Normalmente, la opción de "tumbarse" no sería una característica a destacar en un videojuego, pero echarse cuerpo a tierra es una habilidad esencial en muchos títulos de sigilo. Shadows por fin añade esa posibilidad a Assassin's Creed, permitiendo a Naoe tumbarse boca abajo y arrastrarse cuan soldado de élite, algo que resultó útil en numerosas ocasiones durante la demo.
Mientras buscaba a la esposa de mi confidente, por ejemplo, me topé con unos matones mercenarios que estaban intimidándola en su casa. Tras echarme cuerpo a tierra, repté entre la hierba alta que discurría alrededor del muro exterior del complejo hasta dar con una puerta sin vigilancia que logré cruzar con celeridad. Además, cuando me disponía a salir, encontré una trampilla que me permitió abandonar la casa gateando, lo que me facilitó la huida aún más que la infiltración.
Para alguien a quien Assassin's Creed le ha parecido a menudo un juego que no invita al sigilo, la capacidad de reptar por el suelo resulta transformadora. Además, podéis cometer asesinatos mientras estáis cuerpo a tierra, así como rodar lateralmente, lo que os permite entrar y salir con rapidez de una cobertura a ras de suelo.

Yasuke es una bola de demolición humana
Yasuke tiene un estilo de juego distinto al de cualquier otro personaje de Assassin's Creed. Su parkour es lento y torpe en comparación con las acrobacias veloces de Naoe, mientras que su robusta armadura de samurái hace que sea un tanto mediocre a la hora de emplear el sigilo. Sin embargo, compensa esas carencias con su capacidad para arrasarlo todo a su paso. No solo puede despachar a sus enemigos con su catana, sino también deshacerse de ellos arrollándolos con un esprint. Esta habilidad también se puede utilizar para derribar obstáculos como vallas y puertas de papel, algo que le confiere una capacidad sorprendente para perseguir a los enemigos si tratan de huir. Pese a ser más lento que Naoe, Yasuke puede elegir rutas más directas para atravesar las zonas, aplastando cualquier cosa que se interponga entre él y su presa.
La demo también mostraba otras habilidades más específicas de las que dispone Yasuke, como una patada potente (idónea para el control de multitudes) y un ataque devastador con el que envaina su catana y, acto seguido, arremete a gran velocidad para segar a los enemigos que se crucen en su camino. Finalmente, si no os apetece manejar la espada, también podéis disparar a los enemigos con un arcabuz.
El combate es más brutal (y estilizado) que nunca
Assassin's Creed nunca ha rehuido la violencia, pero Shadows me ha sorprendido con sus despiadados combates. Luchar con cualquiera de los personajes supone un desolador desfile de decapitaciones y degollamientos, mientras que Yasuke tiene la desagradable costumbre de empalar a los enemigos con su catana y, a continuación, levantarlos del suelo. Más allá del combate, Yasuke también cuenta con una habilidad llamada "brutal assassinate" (asesinato brutal) que, sin duda, hace honor a su nombre.
Esta capa adicional de violencia contribuye a una representación del combate más estilizada. Al asesinar a un objetivo importante o al usar ciertas habilidades (como la embestida con espada de Yasuke), la pantalla parpadea en blanco y se muestran las siluetas de los personajes con una salpicadura de sangre carmesí, lo que evoca la estética de un pergamino con shodō (caligrafía japonesa). Se trata de una floritura estilística bien lograda que complementa la acción cinematográfica de los combates de Shadows.
Ya podéis precomprar Assassin's Creed Shadows en la Epic Games Store, antes de su fecha de lanzamiento el 20 de marzo.