
Premios y cientos de demos: el futuro del Summer Game Fest

Es posible que Geoff Keighley no busque crear el próximo E3 — esas fueron sus palabras—, pero viendo el Summer Game Fest desde fuera de la esfera creativa, parece que eso es justo lo que está haciendo.
El tercer Summer Game Fest anual se celebrará del 9 al 12 de junio. Será una conmemoración del mundo de los videojuegos en general y, aunque no tendrá lugar en el histórico espacio donde se celebra el E3, sin duda captará la misma atención a lo largo de estos cuatro días.
Eso sí, quizá lo más importante sean los integrantes del E3 que el SGF todavía no ha completado.
Keighley ha dejado clara su negativa a crear un espectáculo enorme presencial que fuerce a desarrolladores y seguidores a viajar desde todas partes del mundo para reunirse en California para una sola semana. Eso sí, él asegura que del Summer Game Fest centrado en lo digital emanarán componentes físicos en un momento dado. Este año es el primero que los estamos viendo, pues en Canadá, Estados Unidos y Reino Unido habrá posibilidad de ver el espectáculo en varios cines.
Otro punto muy importante sobre el rol del E3 fue el de hacer de una especie de guardia de tráfico para editoras y estudios grandes y pequeños, garantizando así que todo el mundo tuviera su momento de gloria.
"Estamos siguiéndolo todo y tratando de coordinarlo bien, lo que requiere que todo el mundo coopere y nos apoye, y eso mismo están haciendo", afirmó Keighley. "Ha sido divertido hablar con la gente y preguntarle '¿Qué estás haciendo? ¿Cuándo quieres hacerlo? Me parece un buen plan'. Tratamos de trabajar con la gente y hacerla dueña de sus noticias, de su ciclo, porque es importante para ellos también. No pretendemos cambiar nada, solo intentamos coordinarnos y hablar del tema, ver cómo podemos encajar las piezas del puzle".
Hay un elemento que falta del Summer Game Fest, pero que parecía jugar un papel importante para las editoras del E3, y no es otro que un premio al mejor espectáculo.

Los Game Critics Awards, copresididos por Keighley y Rob Smith, se han celebrado del 1998 al 2019, y han repartido premios en el E3 todos los años. Los nominados y ganadores fueron seleccionados por los jurados que representan a varios de los medios de comunicación más importantes de Norteamérica, y los escogieron figuras ajenas a los organizadores de la expo.
Varios de estos medios se convirtieron en miembros del jurado que votan en The Game Awards de invierno anuales de Keighley. Sin embargo, todavía no ha habido ningún premio importante que haya suplido el hueco que han dejado los Game Critics Awards del E3.
Keighley ha comentado que él y su equipo han hablado de la posibilidad de crear un nuevo conjunto de premios en relación con el Summer Game Fest, y es algo que quiere cumplir con el tiempo.
"Es importante para mí que tengamos una base de contenido en la que fijarnos para los premios", aseguró. "No se pueden dar premios simplemente por el hecho de estar ahí. Tenemos que asegurarnos de que va a haber suficiente contenido jugable en la industria para poder evaluarlo a fondo".
"El año pasado no pudimos hacerlo. Este año estamos a la espera, pero la pandemia todavía está teniendo un fuerte impacto en el desarrollo de los videojuegos e impide que los equipos puedan crear juegos y cumplir las fechas de entrega".
Con estos premios en particular, no obstante, Keighley aseguró que pretendía que estuvieran más enfocados en los consumidores.
"Mi sueño en este sentido es que, llegado el momento, haya demos para todos los juegos y, si tienes tiempo para jugar a las 600 demos, puedas jugarlos todos y decidir cuáles son tus favoritos", aseveró. "Creo que podría haber una elección de los consumidores o una demo favorita del Summer Game Fest, o algo que los fans puedan votar".
"Creo que todavía faltan algunos años para que tengamos contenido suficiente para crear una denominación de peso, pero seguro que se termina haciendo".

Esto también plantea un tema interesante que Keighley sacó a la luz durante la entrevista: la falta de demos jugables durante el verano y la capacidad de las masas —ya sean periodistas o fans— de probarlas podrían empezar a tener un impacto en la capacidad de descubrir juegos más pequeños y con menor cabida en el mercado, o incluso la posibilidad de que una desarrolladora le dé un giro a un título debido a las respuestas iniciales de la gente.
"Esa es la sensación que me ha dado estos últimos años", continuaba Keighley. "Me encanta echarles un vistazo a títulos jugables para obtener una idea inicial. Creo que hay juegos que sufren un poco porque la gente no tiene la oportunidad de jugarlos de antemano. Hay títulos fabulosos que vas a jugar igualmente, claro, pero echo en falta descubrir proyectos nuevos chulos e interesantes y hacer publicidad en las redes sociales para que la gente se motive a probarlos también".
Por cada Elden Ring o Halo nuevo, hay montones de Coffee Talk, The Forgotten City o Inscryption esperando a que la gente los descubra.
"Elden Ring o Halo son títulos que la gente siempre va a comprar, pero creo que otros muchos títulos esperan a que la gente los pruebe y suelten: 'Vaya, menudo juegazo'. Echo en falta recorrer el auditorio del E3 y pararme alucinado al descubrir alguna cosa chula y diferente".
Ese es el principal objetivo de Keighley sobre el Summer Game Fest: tratar de averiguar cómo recuperar esas pinceladas de magia tan concretas. Hasta entonces, Keighley asegura que seguirán insistiendo.
"Estoy muy orgulloso de que lanzáramos el Summer Game Fest en el momento en que lo hicimos, en 2020 se hizo muy largo. De todos modos, no quedaba alternativa y lo hicimos lo mejor posible, fue mejor que nada. Ahora toca seguir aprendiendo y dándole cuerpo a esto. Escuchamos ofertas, nos ofrecemos y estamos dispuestos a respaldar a las desarrolladoras y a llevarle noticias a la gente. Espero que, al menos, nos llevemos el reconocimiento de hacer algo y aprender de ello. Año tras año, vamos mejorándolo y esperamos que este año sea el mejor Summer Game Fest hasta la fecha".