
La estrafalaria premisa de Brutal Orchestra hace que el purgatorio parezca interesante

La extraña figura que te ayuda a recorrer el purgatorio dice unas curiosas palabras cuando os encontráis con un posible recluta: "Parece que a este le quedan ganas de pelear, y tiene la clase de odio hacia sí mismo que nos puede servir".
Desde el principio, Brutal Orchestra, de Hieronymus Bosch, trata temas oscuros. En este roguelike estratégico por turnos, un demonio llamado Bosch hace un trato contigo. Alguien te ha asesinado y te ha mandado al purgatorio. El lado positivo es que, con el tiempo, tu asesino también llegará a este lugar. Bosch puede ayudarte a llevar a cabo tu venganza cuando llegue el momento, pero primero tendrás que crear un grupo de inadaptados.
Brutal Orchestra tiene un estilo de humor agridulce similar al de The Binding of Isaac o Undertale, juegos que tal vez ya conozcas. Durante una partida, tendrás la posibilidad de elegir entre varios caminos antes de enfrentarte al jefe de la zona. Aunque la mayoría de estas rutas te conducirán a un combate, también es posible que te encuentres con otros habitantes del purgatorio que no dejarán de recordarte la situación en la que todos os encontráis.
"Me morí con picores y ahora no me puedo rascar", dice un esqueleto sin manos al saludarlo. "Solo me arrepiento de haber dudado", añade, evocando sentimientos de una vida pasada. Otros te cuentan lo mucho que echan de menos a su perro o que "al final sí que querían vivir". Estas interacciones son mensajes conmovedores sobre las heridas del más allá, aunque suelen ser bastante breves.

Conocer a un posible miembro del grupo acaba en conversaciones parecidas. Algunos personajes te pedirán cosas mundanas, como dinero. Otros tienen misiones más específicas, como matar a un tipo de enemigo en concreto varias veces o perder un compañero para satisfacer a un ser con doble personalidad. Suena bastante crudo (al fin y al cabo, es el purgatorio), pero Brutal Orchestra sabe cómo hacer que el escenario resulte interesante y no perturbador.
Te ponemos de ejemplo al enemigo llamado Music Man. Cada vez que entres en combate con él, sonará música de jazz de fondo. La animación de inactividad de este enemigo lo hace cabecear al ritmo de la música. Si no lo derrotas a tiempo, usará su habilidad "sentir el ritmo" ("feel the rythm"), que lo transforma en una de tres posibles criaturas con aspecto de instrumento que parecen sacadas de El Jardín de las delicias del Hieronymus Bosch (el Bosco) real. Después de la transformación se añade un nuevo instrumento a la música de fondo, lo que convierte la pelea en una cacofonía.
Brutal Orchestra cambia la tristeza por la curiosidad. He descubierto que equipar a un miembro del grupo con el objeto estigma (stigmata) le da la posibilidad de tener un turno adicional, y que tengo que fijarme en si hay jeringuillas usadas (used syringes) cada vez que encuentre una tienda. La criatura llamada Revola tiene la posibilidad de usar una habilidad llamada "cabeza en las nubes" ("head in the clouds"), y su descripción te recuerda que solo puedes atormentar a alguien hasta cierto punto antes de que se defienda. Cuando se activa la habilidad, al enemigo le salen un largo par de patas que chocan contra el suelo con tanta fuerza en el siguiente turno que infligen daño a todo tu equipo.
El más allá obliga a este grupo de inadaptados a aceptar que se encuentran en un entorno en descomposición, donde los indicios de emociones humanas pasadas se tergiversan y transforman en algo realmente grotesco. Pero bueno, al menos no son los únicos con problemas.