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Combina el poder de los elementos en Spellbreak
J
Jesse Kurlancheek
Empecemos con un simple hechizo de daño: una Nube Tóxica mezclada con un poco de fuego. Las Nubes Tóxicas se invocan lanzando una bola condensada que estalla en una enorme nube, y son ideales para inutilizar un área o para ocultar tus movimientos. Sin embargo, si logras que un jugador quede dentro (o cerca) de ellas y rápidamente le lanzas un hechizo de fuego, puedes provocar una enorme explosión que quemará terriblemente a cualquiera que esté cerca. Para un uso más táctico o defensivo, puedes usar la Nube Tóxica y algo de magia de hielo para congelarla, lo que proporcionará una plataforma que podrás trepar o una barrera sólida contra hechizos enemigos.
¿Y si te gusta usar la magia de viento? Mientras te precipitas volando desde el cielo, puedes lanzar un hechizo de Tornado y usarlo para arrastrar a tu objetivo hacia un furioso vórtice. Una vez atrapado, puedes prenderle fuego o electrificarlo con un rayo para aturdirlo, lo que lo desorientará y le impedirá que lance sus propios hechizos. Además, puedes usar el viento para disipar fácilmente las mencionadas Nubes Tóxicas y evitar que te hagan daño.
Estos son solo algunos ejemplos de las posibles interacciones (y de hecho hay algunas alocadas combinaciones y secuencias que descubrirás si usas tu ingenio), y ni hablar de todo lo que puede suceder al mezclas estas combinaciones de elementos con las seis clases de Spellbreak y una variedad de runas que mejoran el movimiento y te permiten volar, volverte invisible o saltar 10 metros en el aire! ¡Ven a jugar Spellbreak y empieza a experimentar!