
Commandos: Origins ofrece un rediseño al más puro estilo HITMAN para un clásico olvidado de PC

Decir que el camino hasta el lanzamiento de Commandos: Origins ha sido largo sería quedarse corto. Por contextualizar, el último videojuego de Commandos se estrenó cuando El Señor de los Anillos: El retorno del rey estaba en los cines, el álbum Meteora de Linkin Park estaba reventando las listas de éxitos y lo más parecido que teníamos a las redes sociales era pegar berridos viendo el fútbol con los colegas.
Ahora, por primera vez desde el título Commandos 3: Destination Berlin de 2003, la saga de sigilo pensada para PC se prepara para volver a lanzar a los jugadores desde el aire tras las líneas enemigas.

Cuando Kalypso, la desarrolladora de Tropico, adquirió la licencia de la inactiva saga Commandos en 2018, fundó Claymore Games con un objetivo en mente: convertirlo en el estudio de Commandos por excelencia. El equipo, liderado por el veterano de la saga Anno Jürgen Reusswig, está compuesto por un escuadrón de élite obsesionado con Commandos. Su objetivo es hacer que la saga de estrategia que fue de nicho ahora sea más grande y mejor que nunca.
Al pararme a charlar en petit comité con Jürgen Reusswig y el diseñador de niveles Gregor Frankenberg en la gamescom, lo primero que me llamó la atención de Commandos: Origins es lo mucho recuerda a HITMAN, de IO Interactive. Un comando (como no podía ser de otra forma) ultrasecreto de tres miembros debe completar una misión en Guernsey, ocupada por los nazis, y el enorme mapa está repleto de opciones estratégicas conforme la cámara se desplaza por la fortificada isla.
De pequeño, me pasaba horas organizando mis juguetes en el jardín, desperdiciando la tarde alineando mis ejércitos de plástico para librar una batalla que pocas veces tenía tiempo de recrear. Por suerte para mi niño interior, en Commandos: Origins, parece como si los soldaditos de juguete cobraran vida y los pudieras enviar a reptar lentamente por entornos hostiles mientras utilizan sus numerosas habilidades para tender trampas a los enemigos desprevenidos. Se puede interactuar con muchísimos elementos del entorno, ya sea disparando a un tonel explosivo para desencadenar una explosión más grande, aplastando a los guardias bajo una lluvia de piedras o soltando una pila de madera sobre un patrullero cercano. Hay muchas formas de matar nazis sin levantar las sospechas de los demás guardias.

"Commandos: Origins ofrece muchísima libertad", explica Frankenberg. "Estamos haciendo que la experiencia de juego estratégica retro de las antiguas entregas de Commandos adquiera un entorno moderno totalmente renovado. Los juegos antiguos permitían cierta libertad, pero no al nivel que ofrecemos en este. Ahora, podemos elegir distintas formas de abordar una misión: ya sea solo geográficamente, teniendo en cuenta cómo se conforman los niveles, o desde el punto de vista de los objetivos, ya que hay muchas formas de resolver cada misión".
Además de los numerosos objetivos secundarios que se pueden completar, Claymore promete que habrá varios elementos coleccionables ocultos por el mapa, un incentivo más para volver a jugarlo además del sistema clásico de la saga de puntuación por misión.
La misión de Guernsey que me enseñaron cuenta con tres soldados controlables, pero se pueden manejar hasta seis en otros niveles. Cada uno tiene sus propias habilidades específicas, de modo que, para completar los objetivos y salir de una pieza, tendréis que alternar tácticamente entre los miembros del comando.

El boina verde escala y se esconde bajo tierra, por lo que es ideal para sorprender a los enemigos y eliminar a los guardias con su cuchillo. El zapador hace maravillas con sus explosivos y es capaz de idear todo tipo de trampas retorcidas. El marine nada y puede hasta usar un bote inflable, de modo que es capaz de flanquear la base y acceder desde otro punto de entrada distinto. No contento con su estupendo barquito, el buceador de Commandos va armado con un arpón y un cuchillo arrojadizo con los que el marine podrá ejecutar a los enemigos sigilosamente a larga distancia con la desventaja, eso sí, de tener que recuperarlos luego.
Puesto que el sigilo lo es todo, no podía faltar un sistema de alerta. La alarma de cada mapa tiene tres niveles distintos y, en caso de activarla tres veces, el mapa se pondrá en alerta máxima y todos los efectivos del puesto de mando de la isla cargarán contra vuestra pobre unidad.
También hay un montón de tipos de enemigos a los que sobreponerse. Los guardias, por ejemplo, son más observadores que un soldado estándar y, pese a que es relativamente fácil atraer a los soldados comunes, los guardias no abandonan su puesto bajo ningún concepto. Los oficiales son más astutos que las tropas inferiores, y los francotiradores, bueno, podéis imaginaros lo que hacen.

En muchos sentidos, Commandos es una saga muy adelantada a su tiempo. Commandos se lanzó en la misma época que juegos de estrategia accesibles como Age of Empires o Command & Conquer: Red Alert, y siempre ha sido un caso aislado del género por su gran complejidad en un momento en el que la dificultad estaba en declive. Con el tremendo éxito de la saga Dark Souls y la popularidad de roguelikes complicadísimos, la época del 4K parece predestinada al resurgir de estas sagas estratégicas superdesafiantes.
Cada misión de Commandos: Origins tiene sus propios ajustes de dificultad independientes, pero la famosa dificultad de la serie está ahí para quien la quiera. Si os apasionan los títulos inclementes, podéis incluso intentar completar cada misión sin matar a nadie, es decir, alcanzar los objetivos propuestos rápidamente antes de que los enemigos aturdidos vuelvan en sí.
Eso sí, pese a que la dificultad sigue vigente en Commandos: Origins, ahora la frustración es menor. ¿Dónde está entonces el cambio? Pues en que todo es increíblemente ameno.
"La experiencia de usuario no existía en los años 90", comenta Reusswig. "La actualización de la experiencia de usuario (los controles, la interfaz, etc.) fue crucial para adaptarnos a los estándares actuales. La experiencia de los Commandos clásicos no era la más accesible del mundo. Ese era uno de los elementos más importantes que queríamos mejorar y por eso nuestra interfaz se percibe mucho más moderna que los demás apartados visuales, que recuerdan al mundo clásico".
Han añadido un bonito detalle: ahora se puede acercar la cámara para que esté totalmente metida en la acción, lo que nos permite disfrutar de la calidad de los modelos de los personajes y las animaciones para que veamos nuestras inteligentes tácticas con todo lujo de detalles. La experiencia de juego en zonas cubiertas tenía el condicionante de las molestas pantallas de carga, que interrumpían la inmersión, pero ahora, las transiciones de interior a exterior son fluidas en el mismo mapa.

Sin embargo, la función que más ilusión me hace en Commandos: Origins es el modo cooperativo de dos jugadores. Se puede jugar con y sin conexión, y los dos jugadores tendrán que coordinar sus ofensivas para completar las complejas misiones en sintonía. Si jugáis en ordenador, podéis compartirlo: una persona con mando y otra persona con teclado, por ejemplo. Se trata de una incorporación muy novedosa para un juego tradicionalmente para una sola persona. Ya sea HITMAN o Desperados, los videojuegos tácticos suelen ser en solitario, así que poder hacer uso del clásico divide y vencerás con estrategias de equipo parece un interesante paso al frente en el género.
Commandos: Origins contará con catorce misiones, según me han comentado, y completar las seis primeras hará que obtengamos un nuevo personaje jugable. Me enseñaron algunos lugares más al final de la demostración y son tan increíblemente diversos como cualquier fan de la saga podía esperar. Todos los mapas están cargados de personalidad: pasad desapercibidos por el inmenso desierto, recorred el Ártico con sigilo o poneos al volante de un buggy y atravesad un aeródromo en Libia. También he podido ver algunos giros mecánicos en los que la dupla coquetea con una serie de carros de combate y cazas que nos podemos agenciar, así como una breve presentación de tres comandos más.
Después de una terrible espera de 21 años, la implacable saga Commandos está de vuelta y pese a que solo he podido ver un pequeño adelanto de lo que ofrece este reinicio, todo apunta a que nos espera una buena cantidad de posibilidades tácticas novedosas.
Commandos: Origins estará disponible a finales de este año en la Epic Games Store.