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CONSCRIPT lleva el género de terror y supervivencia a las trincheras de la Primera Guerra Mundial

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Steven Nguyen Scaife
7 oct 2024
La lista de videojuegos de la Primera Guerra Mundial es sorprendentemente corta, y no es difícil entender por qué. La guerra de trincheras no se adapta bien a las mecánicas de los videojuegos, que suelen priorizar la victoria y el progreso. En ella los soldados se amontonan en el barro, hundidos en un territorio devastado, inhóspito e informe. Para transmitir el lado más angustioso de la guerra, CONSCRIPT, del desarrollador independiente Jordan Mochi, escenifica la batalla de Verdún, un conflicto que duró meses y durante el cual los territorios cambiaron varias veces de manos. Y lo hace usando un lenguaje del todo inesperado para un juego de guerra: el terror.

En otros juegos, la guerra es sinónimo de acción. Siempre hay objetivos a los que disparar y rara vez escasea la munición. Es fácil saber hacia dónde ir gracias a iconos bien visibles y órdenes inequívocas. Muchos de ellos permiten recorrer distintos campos de batalla, están diseñados para ofrecer un variado recorrido por el mundo y secuencias culminantes en zonas que no volveréis a pisar. Presentan conflictos sencillos de "nosotros contra ellos" que prácticamente no necesitan una historia que enlace las misiones.

CONSCRIPT deja huella de inmediato por lo poco que se parece a cualquiera de esos juegos de guerra. En él no está presente la deferencia que muestran títulos como Battlefield 1, en cuya secuencia inicial se puede ver cómo, tras cada muerte, el jugador pasa a la nueva perspectiva de otro soldado prescindible. En CONSCRIPT os pondréis en la piel del soldado francés André, que se despierta entre los cadáveres de sus compañeros caídos, apilados y arrastrados hasta una fosa común para evitar que se pudran a plena vista. Tardaréis horas en escapar de la gran fosa de las trincheras de Verdún, y después, moviendo cielo y tierra con la esperanza de localizar a vuestro hermano Pierre, recorreréis fuertes cercanos, ciudades en ruinas e incluso el territorio enemigo.
CONSCRIPT lleva el género de terror y supervivencia a las trincheras de la Primera Guerra Mundial - Combate
La influencia del terror se percibe con mayor claridad en la gran parte del juego que se pasa vagando en la oscuridad. Las luces eléctricas, funcionales e instaladas de forma apresurada, apenas iluminan los refugios embarrados de las trincheras y los pasillos de los fuertes de piedra. Ciertas cavidades y pasadizos completamente oscuros, incluso cuando los generadores funcionan bien, permanecen intactos tras los bombardeos. Las zonas están hechas para recorrerlas lentamente, y no solo debéis deteneros para buscar suministros, sino también para poder escuchar el sonido de pasos enemigos, las fuertes respiraciones tras las máscaras de gas o los chillidos de las ratas que devoran los cadáveres.

Para crear esta atmósfera, CONSCRIPT prescinde del típico modo de apuntar y disparar en primera persona de los videojuegos de guerra. Veréis el mundo en ruinas desde una perspectiva cenital imprecisa que sitúa la inestable mira a poca distancia ante vosotros; cuando el objetivo está justo encima de los enemigos estos están demasiado cerca, y casi nunca se les puede abatir de un solo disparo. Las armas con las que empezáis tienen un solo disparo, después del cual tendréis que sacar el casquillo y volver a apuntar antes de disparar de nuevo.

La referencia más evidente de la que bebe son los primeros juegos de Resident Evil, con sus combates toscos, sofisticadas llaves para abrir cerraduras y muchos rompecabezas. Al recorrer los mapas acabaréis volviendo a menudo a lugares ya visitados, y abriréis atajos que conducen a salas de guardado con su propia melodía en las que encontraréis cajas para almacenar objetos y (sorprendentemente) un comerciante al estilo del de Resident Evil 4 que intercambia armas y suministros por cigarrillos.

Pero al contrario de lo que sucedía en los juegos en los que se inspira, los horrores de CONSCRIPT son puramente humanos. Un antiguo tráiler del juego muestra lo que parecen ser zombis reptantes, lo que sugería una esencia claramente más sobrenatural, pero el producto final no incluye nada de eso, ni siquiera en una secuencia onírica. Esta naturaleza más cruda y realista es lo que diferencia a CONSCRIPT de otros juegos de terror bélicos. Amnesia: The Bunker cuenta con unas mecánicas de escasez de recursos y oscuridad total similares, pero trata sobre un monstruo que acecha al jugador a través de agujeros en las paredes. Tampoco escasean las obras de ficción que combinan elementos sobrenaturales con una ambientación bélica (sobre todo la Segunda Guerra Mundial), pero CONSCRIPT lograr generar una tensión extrema casi exclusivamente con las mecánicas del juego. Los conflictos humanos ya son lo bastante horribles de por sí.

En general, el género de terror y supervivencia gira en torno a la escasez y la lucha. Se trata de daros cuenta de que estáis solos, de que no tenéis mucho espacio para moveros y de que carecéis de herramientas para defenderos o, al menos, de la capacidad de contraatacar sin problemas y con seguridad. Hay más influencias evidentes del terror, como una zona final que parece un descenso al infierno, pero CONSCRIPT hace hincapié en el aspecto de "supervivencia" del género de terror y supervivencia; gira en torno a buscar recursos con los que llenar un limitado inventario, para luego agotarlos en escaramuzas en la oscuridad.
CONSCRIPT lleva el género de terror y supervivencia a las trincheras de la Primera Guerra Mundial - Trinchera
La linterna de trinchera, por ejemplo, ocupa un valioso hueco del inventario. Para liberar espacio, podéis arriesgaros a soltar una pila de recambio o a avanzar a tientas sin más luz que la que tenéis a vuestro alrededor. Necesitáis espacio para los objetos que os podáis encontrar, pero también para llaves, suministros médicos o armas, que también requieren la misma planificación. ¿Podréis arreglároslas sin más balas que las que tenéis en el peine, con la esperanza de encontrar más munición por el camino? ¿O tal vez os dirigís hacia una zona peligrosa y necesitáis espacio para otra arma, y puede que otro hueco para munición?

Al igual que ocurre con los mejores juegos de supervivencia y terror, en CONSCRIPT todas las decisiones importan, hasta la simple tensión de matar a un soldado enemigo. A veces es mejor pasar inadvertido, porque los cadáveres atraen ratas que se convierten en pequeños objetivos y transmiten enfermedades, lo cual reducirá vuestra salud máxima hasta que encontréis un tratamiento. Sin embargo, dependiendo de dónde caigan los cadáveres, puede que podáis esquivar fácilmente a las ratas. Y en cuanto a los cuerpos que están en mitad del camino, podéis quemarlos, siempre y cuando estéis dispuestos a destinar dos huecos del inventario para combustible y un mechero.

Pero la representación más acertada de la guerra de CONSCRIPT radica en las batallas contra jefes, o en la ausencia de estas. La mayoría de los juegos de terror conducen a un enfrentamiento con alguna monstruosidad que está pensado para diezmar vuestros recursos, para que gastéis todos vuestros objetos curativos y toda vuestra la munición en un intento de mermar una barra de salud enorme. En este caso, esos enfrentamientos se traducen en secuencias en el campo de batalla, en las que os veréis metidos en medio de una carnicería con la esperanza de detener el avance enemigo. Cada zona del juego aumenta gradualmente la tensión y la dificultad, pero en los lugares en los que en cualquier otro juego de terror y supervivencia os encontraríais una batalla contra un jefe, en este os encontraréis con un oficial al mando que os ordenará volver a la batalla. De esta forma, CONSCRIPT da un nuevo sentido a los horrores de la guerra.

CONSCRIPT está disponible en la Epic Games Store.