
Crime Boss: Rockay City es una máquina de crear historias sangrientas

Fue la codicia lo que acabó con Candyman.
Se suponía que iba a ser un trabajo rápido. Entrar y salir.
Travis Baker, también conocido como Candyman, decidió encargarse del trabajo personalmente para hacerle un favor a un poli local. Abriría la caja fuerte, cogería el anillo y se largaría. Pensaba que sería fácil hasta que vio los diamantes, las cajas con colgantes de oro y los relojes. Cuando quiso darse cuenta, estaba cargando con un montón de bolsas llenas de joyas y agujeros de bala mientras trataba desesperadamente de deshacerse de oleadas de polis armados con escudos antibalas, porras aturdidoras y fusiles de asalto.
Murió entre uniformes azules y bolsas de botín manchadas de sangre.
El violento reinado de Candyman en Rockay City había durado 20 días y concluyó con un tercio de la metrópolis iluminada por luces de neón bajo su control. Tantos esfuerzos le hicieron merecedor de un notable alto y un insulto burlesco de Chuck Norris.
"¡Te han hecho un Chuck!"

Crime Boss: Rockay City, el primer título del desarrollador INGAME STUDIOS, es una mezcla, a veces desconcertante pero siempre divertida, de Risk, Payday y Mafia Wars. En su esencia, se trata de un simulador de crimen organizado que ofrece a los jugadores una campaña especialmente diseñada para cada partida. Cada uno de sus componentes se combina con los demás para crear una historia que se adapta a tu estilo de juego, tus éxitos y tu destino.
El juego cuenta con dos sólidos modos cooperativos, Crime Time y Urban Legends, que os permiten a ti y a tus amigos llevar a cabo atracos por medio de breves enfrentamientos en media docena de minicampañas.
Pero donde el juego realmente brilla es en el modo campaña, que tal vez llegue a ampliarse para incluir algún tipo de modo cooperativo.
Lo primero que debes entender cuando empieces a jugar la campaña es que nadie espera, ni mucho menos, que sobrevivas a tu primer intento de arrebatar el control de los 30 barrios de la ciudad a las cuatro bandas enemigas, todo ello tratando de no llamar demasiado la atención de la policía. Los líderes de las bandas no son matones genéricos: cada uno tiene una marcada personalidad y dos de ellos cuentan con voces conocidas: a Dollar Dragon lo dobla Danny Trejo y a Hielo, Vanilla Ice, que se pasa el rato haciendo beat-box fuera de ritmo.
En Crime Boss, el ensayo y error es tan importante como la estrategia y la puntería. Tus posibilidades de éxito aumentan en cada intento, tanto porque has aprendido de partidas anteriores como porque, a medida que subes de nivel a Travis Baker (doblado por Michael Madsen), desbloqueas habilidades y bonificaciones.
El juego, de hecho, comienza poniéndote en una situación prácticamente imposible de superar, esperando que fracases. Cuando lo haces, vuelve a empezar y te da una nueva oportunidad de controlar la ciudad.
El mensaje está claro: vas a perder, así que ve acostumbrándote.

La jugabilidad se divide en dos escenarios: las calles, donde tienen lugar los atracos y las luchas territoriales en primera persona y en tiempo real, y tu oficina, desde donde supervisas tu creciente imperio.
Desde allí, puedes ver un mapa de la ciudad que te indica con un código de colores quién controla cada barrio en concreto. Además, se mostrarán iconos cuando puedas hacerte con un barrio, atacarlo o defender uno de los que controlas, así como en el caso de que haya misiones a las que puedas enviar a tu equipo.
La estrategia de Crime Boss es sorprendentemente compleja. Tu objetivo final es hacerte con el control de toda la ciudad y la única forma de hacerlo es atacando territorios y protegiendo los tuyos de los contraataques. Con tal propósito, empleas a tu ejército, el cual crece a medida que expandes tu control de la ciudad. Cuantos más barrios poseas, más dinero te harán ganar cada día, aunque también pueden arruinarse en un santiamén. Por ejemplo, hacerte con un territorio vacío (algo que solo suele ser posible al principio del juego) requiere diez soldados. Si hay otras bandas involucradas, depende de ti decidir a cuántas personas quieres enviar para defender o atacar barrios. Básicamente, cada miembro de tu ejército equivale a otra vida cuando pasas al modo en primera persona y empiezas a disparar. Digo "básicamente" porque a todos los personajes de tu equipo, excepto a uno, los controla la IA. Por tanto, puedes perder a miembros de tu ejército por muy bien que se te den los juegos de disparos en primera persona.
Los ataques acaban cuando pierdes a toda tu gente o cuando acabas con el otro equipo. En ocasiones, al final de la batalla, aparecerá un "capitán" más poderoso de lo normal y tendrás que acabar con él para hacerte con el territorio.
Cuando se trata de defender, hay otra cosa que debes tener en cuenta. Seguirás teniendo que decidir el tamaño de tu ejército, pero el personaje que controlarás durante todo el conflicto será Touchdown (doblado por un maravillosamente desquiciado Michael Rooker). Touchdown es tu contacto con el tipo de gente que puedes contratar para que se una a tu ejército. Pero cuando toca defender un territorio, sale armado con una metralleta y debe sobrevivir para otorgarte la victoria. Si muere y nadie le resucita, pierdes la ubicación, aunque sobrevivirá para seguir luchando la próxima vez.

Y eso no es todo: todas las bandas pueden pagar para mejorar sus ejércitos de forma permanente, lo cual les otorga mejores armas y hace que sean más difíciles de derrotar. No es un proceso complicado, pero sí caro, de modo que debes pensar muy bien qué es lo que tiene más sentido hacer en cada momento.
En definitiva, pronto te darás cuenta de que la gestión del dinero es una parte muy importante del juego. Lo gastas para pagar a tu ejército. Lo gastas para defenderte y atacar. Lo gastas para planificar misiones. Y lo gastas en contratar y pertrechar a los equipos que llevan a cabo los atracos. También puedes gastar dinero en muebles y otras cosas para tu oficina, las cuales te otorgarán pequeñas bonificaciones y ventajas durante la partida.
Aunque el mapa es donde pasarás tiempo decidiendo qué territorios atacar y defender y qué atracos y misiones llevar a cabo, la pestaña de Objetivos (Goals) te llevará a la oficina de Baker, donde puede poner en marcha planes a largo plazo, como pedirle a su gente que se infiltre en un grupo enemigo para conseguir información sobre sus misiones o descubrir si en la ciudad se está cociendo algo de lo que sacar provecho.
También tienes la opción de crear un equipo de atracos. Este está formado por miembros que solo acudirán a las misiones en las que participes. Podrás mejorar a los miembros del equipo, cambiar su equipamiento y contratar a personajes que se unirán a él hasta caer derrotados. Baker siempre está disponible para formar parte del equipo y te otorga un montón de beneficios. Tiene más salud, cuenta con todas las ventajas que hayas conseguido a lo largo de tus distintas partidas y, quizás lo más importante, no se lleva nada de lo obtenido en los atracos. Sí, lo has entendido bien: los otros miembros del equipo se quedarán con una parte de todo lo que obtengas. Si llevas cuatro personajes, es decir, los máximos posibles, podrías acabar perdiendo hasta un tercio de lo que consigas, lo cual puede afectar seriamente a tus posibilidades de tener éxito a largo plazo.
En la oficina de Baker, puedes ver el botín que no sea dinero en efectivo y venderlo en función de las tendencias de los precios en ese momento. Hay cinco tipos de botín: productos de lujo, drogas, piedras preciosas, metales preciosos y productos electrónicos, y el precio de todos ellos fluctúa a diario. Allí, también podrás consultar un informe detallado del valor de tu botín, así como de tus ganancias y gastos diarios.
Por último, al seleccionar a tu séquito podrás ver las ventajas que hayas desbloqueado para Baker, su mano derecha Nasara (doblado por Damion Poitier), el exdetective Gloves (Danny Glover), la tesorera Casey (Kim Basinger) y el matón veterano de guerra Touchdown.
Durante un día normal, te dedicarás a ir expandiendo poco a poco tus territorios, ya sea reclamándolos sin más o mediante ataques, hasta que hayas usado a todo tu ejército. A continuación, seleccionarás misiones hasta que hayas usado a tu equipo al completo. Cuando se te acaben las cosas que hacer, harás clic en el calendario, avanzarás hasta el día siguiente y se volverá a calcular cuánto dinero tienes disponible.

Además de todo esto, también irán apareciendo misiones y eventos, tanto aleatorios como en función de algunas de las decisiones que hayas tomado durante tu partida en curso.
Por ejemplo, es posible que, un día, Nasara te diga que tienes que pagar 60 000 dólares a las familias de los soldados caído o que un líder de otra banda te ofrezca dinero para que los dejes en paz durante una semana.
Hay montones de misiones y algunas pueden llegar a ser realmente complejas, como intentar orquestar todas las tareas necesarias para robar un tren en marcha cargado de dinero en efectivo y diamantes.
Por último, están los polis liderados por el sheriff Norris (Chuck Norris), que se prodigarán cada vez más por el mapa cuanto más descarados sean tus atracos. Si los haces enfadar lo suficiente, liberarán algunos de los territorios bajo tu control.
A pesar de que la jugabilidad estratégica con vista de pájaro de Rockay City y tus intentos para llegar a controlarla por completo ya son divertidos de por sí, tan solo son una parte del juego. Tendrás que ensuciarte las manos con frecuencia.

Las luchas territoriales tienen una mecánica sencilla, pero las misiones y los atracos ofrecen mucha variedad a la hora de jugar.
Si llevas a cabo un atraco en un centro comercial, por ejemplo, puedes entrar a tiro limpio y matar a civiles, polis o a quien haga falta para, después, desvalijarlo todo, hacerte con tanto botín como puedas y largarte en el coche de huida.
Pero también es posible llevar a cabo las misiones de manera sigilosa. Puedes desactivar las cámaras de seguridad, amenazar y atar a posibles testigos y guardias, llevar a cabo asesinatos silenciosos y esconder cadáveres. Es posible forzar cerraduras, abrir cajas fuertes y merodear por el mapa en busca de rutas alternativas.
Lo más divertido, sin embargo, es tratar de llevar a cabo un atraco silencioso y perfecto, y que te sorprenda un poli o se te dispare el arma sin querer y se líe parda. Hagas lo que hagas en cada misión, la respuesta policial aumenta rápidamente y, si te entretienes demasiado, será imposible que sobrevivas.
La buena noticia es que puedes marcharte cuando quieras, siempre y cuando logres llegar al coche de huida. La mala noticia es que solo puedes llevarte lo que quepa en la furgoneta. Si has dejado ocho bolsas de botín en la puerta de una joyería, por ejemplo, es difícil que no sientas la tentación de volver a recogerlas.
Según mi experiencia, algo así nunca termina bien.
Durante las misiones, tanto tú como tus personajes contáis con mejoras y debilitadores. En el caso de Baker, dependen de tus elecciones, pero, en el caso de los soldados, parecen ser aleatorios. Por tanto, conviene que te asegures de que los soldados que contrates no cuenten con una reducción de salud ni sean propensos a sangrar, por ejemplo. Y de que tampoco sean unos manazas, puesto que, de ser así, sus armas se desvían más. También es posible encontrar a otros capaces de revivir más veces o llevar más bolsas de botín. Durante cada misión, no solo puedes darles órdenes a los soldados, sino también pasar a controlar a cualquiera de ellos sobre la marcha. Además, debes asegurarte de que no mueran durante la misión, puesto que, si ya no se les puede resucitar, los perderás para siempre.
Cuando pierdas a Baker (algo que acabará sucediendo), el juego se acaba y todo vuelve a empezar desde el primer día. Pero antes, obtendrás una calificación y un insulto demoledor del sheriff Norris.
También tendrás la capacidad de seleccionar ventajas permanentes para tu séquito en función de cuánto hayas subido de nivel durante la partida.

Aunque el juego cuenta con los modos Crime Time y Urban Legends para jugar con amigos, para mí, su mayor atractivo ha sido la campaña y las ganas de gestionar, llevar a cabo atracos y pegar tiros hasta convertirme en el mayor cerebro criminal de la ciudad. Parece que el equipo de INGAME STUDIOS es perfectamente consciente de dicho atractivo y pretende ampliar la campaña de varias formas tras el lanzamiento. Tal vez, eso incluya añadir la posibilidad de jugarla con amigos o, incluso, enfrentándote a ellos.
"El primer paso sería permitir que los jugadores invitasen a sus amigos a su propia campaña" señala Jarek Kolář, director de desarrollo de Crime Boss: Rockay City. "Como jugador de la campaña, en el futuro, me gustaría que añadiésemos la posibilidad de poder invitar a tus amigos para ayudarte en algunos de los atracos más grandes".
"Es evidente que la posibilidad de competir con otros jugadores en el mismo mapa es una idea interesante, pero el ritmo de una partida así sería muy diferente".
Kolář asegura que convertir la lucha por la supremacía en Rockay City en un juego multijugador competitivo presenta muchos desafíos. Y tanto dicho problema del ritmo como qué podrían hacer los demás jugadores mientras uno se enfrenta a la IA en una lucha territorial no son los más complicados.
Los planes más importantes de la hoja de ruta del juego, sin embargo, se centran en su interesante manera de estructurar la campaña. En lugar de crear un juego con un único camino lineal, la IA del juego diseña la campaña combinando una serie de módulos según el comportamiento del jugador y va creando tanto la campaña como su historia sobre la marcha.

Después del lanzamiento, el equipo planea implementar más módulos de ese tipo en la campaña para aumentar aún más las diferencias entre cada partida.
"La narrativa está compuesta de elementos, eventos y tramas" explica Kolář. "Por eso, hemos pensado que la mejor forma de mejorar el juego es añadirle más piezas. Imagina que te compras una caja de piezas de LEGO que te da para 10 o 20 horas de juego y, luego, te compras otra y la añades al montón que ya tienes. El juego en si no cambia, sigue siendo el mismo, pero ahora tienes más piezas y más cosas. Esa es nuestra principal idea sobre cómo queremos ampliar el juego".
Durante una partida normal de la campaña, surgirá la oportunidad de llevar a cabo uno o dos grandes atracos, eventos culminantes que sirven de conclusión para diferentes tramas potenciales. En su lanzamiento, el juego contará con cuatro o cinco de estos grandes eventos. La idea, señala Kolář, es añadir más eventos de ese tipo en particular.
El plan actual consiste en lanzar actualizaciones todos los meses. Algunas de ellas incluirán nuevas funciones. Y otras serán piezas para la función de creación de historias del juego. También habrá DLC de pago, los cuales incluirán tramas que conducirán a nuevas misiones importantes. Aunque no se podrán jugar en la campaña ni en el modo multijugador sin haberlas comprado, podrás jugar con un amigo que tenga dichas misiones y haga de anfitrión.
Ya puedes comprar Crime Boss: Rockay City para PC en la Epic Games Store. Las versiones para consola se lanzarán más adelante este mismo año. Y no olvides que Crime Boss cuenta con un 15 % de descuento hasta las 17:00 h del 4 de abril.