
5 motivos por los que Dishonored en realidad es una saga de terror

Hay muchos títulos de terror a los que jugar en Halloween, pero una saga que suele pasar desapercibida es Dishonored.
Arkane Studios y el director Harvey Smith dejaron el listón alto con el Dishonored de 2012, aclamado por sus fantásticas mecánicas de sigilo. Pero la saga también es increíblemente oscura, llena de elementos sutiles y momentos de la historia que hacen que el mundo parezca enrevesadamente cruel y espeluznante hasta decir basta, como la plaga de ratas que asola Dunwall en el Dishonored original, los misterios que rodean al Forastero en la expansión independiente Dishonored: La muerte del Forastero, o incluso, sencillamente, las ballenas. Si investigáis la historia de su mundo, os daréis cuenta de que tiene mucho de inquietante.
Hoy os daremos cinco motivos por los que Dishonored se merece ser alabado tanto por su terror como por su sigilo y por los que deberíais volver a la saga este octubre.

Pandyssia
Para ser Pandyssia un continente de ficción tan grande, sabemos bien poco de él. Es una masa terrestre enorme al este de las islas donde se desarrollan los juegos, y todo lo que descubrimos sobre ella se nos transmite a través de notas, diarios y comentarios de otros personajes. Y, sin embargo, es un enigma clave a la hora de comprender el mundo de Dishonored y la oscura magia oculta que vertebra la saga.
Se han realizado varias expediciones a Pandyssia. Según el libro Misterios de Pandyssia que se puede encontrar en el juego, muchos intentos acabaron en locura y fracaso, pero hay un par que son la causa de muchos de los principales conflictos de Dishonored.
El primero es el viaje de Anton Sokolov. Muchos hombres, según dice el libro que se puede encontrar en el juego al respecto, murieron de camino a Pandyssia por causas como envenenamiento provocado por un banco de peces pequeños que volaban por encima de las olas como pájaros. Otros murieron una vez llegaron a tierra a manos de enjambres de insectos parecidos a hormigas y (ojo a esto) ratas grandes. Es bien sabido que Hiram Burrows, el antagonista del primer Dishonored, hizo que la plaga de ratas erradicara a los pobres, y todo se remonta a estas ratas de Pandyssia.
Y luego está Vera Moray, también conocida como doña andrajos. Su anterior marido y ella descubrieron pinturas en cuevas y ruinas cuando estuvieron en Pandyssia que indicaban la existencia del Forastero, el chico de ojos negros. Acabaron entrando en contacto con él, y Vera consiguió la marca del Forastero. Así, se llevó esta misteriosa magia de vuelta con ella, empezó a usar huesos para hacer talismanes y se fue convirtiendo poco a poco en la decrépita doña andrajos a la que conocemos y nos enfrentamos en Dishonored.
Pandyssia alberga criaturas horribles, como una gigante llamada el devorador (Devourer) que surge del océano y ataca barcos. No obstante, como el jugador nunca llega a Pandyssia, nunca sabremos la verdad objetiva. ¿Es un "lugar de maravillas" como lo describe la Academia de Filosofía natural o está repleto de "horrores y sacrilegios", como dicen los decanos?
Un viaje a Pandyssia sería un gran motivo para meternos en un hipotético Dishonored 3, pero de momento todo lo que tenemos son escritos, dibujos y un mapa que nos gustaría explorar.

El Vacío
A Dishonored le encanta teneros en la oscuridad, y no hay nada más oscuro que el Vacío. A lo largo de los juegos se pasa bastante tiempo allí, pero el origen y la existencia del Vacío siguen sin estar claros. Sabemos que es el hogar del Forastero, el ser divino que otorga habilidades sobrenaturales a los personajes del juego, y también que, a veces, aparecen allí objetos y otros seres, pero eso es todo.
Incluso cuestiones básicas, como dónde se encuentra el Vacío, nunca se explican del todo. Parece existir junto con nuestra dimensión, ya que las ballenas existen en el Vacío y el mundo físico al mismo tiempo. Pero si el Vacío es como el océano, a lo mejor existe debajo de todo. También podría ser algo parecido a una vida después de la muerte o, como dice el Corazón, el fin y el principio de todas las cosas.
Según Smith, el Vacío "adquiere los atributos del tiempo o proceso que lo creó". Si al Vacío lo moldean el tiempo y la deidad que lo habita, ¿cómo sería un Vacío con otro dios?

Deidades del Vacío
El ser omnipresente más conocido en la saga de Dishonored es el Forastero, un hombre melancólico de ojos negros y tez pálida que parece tener poderes inmortales. Por supuesto que lo podéis derrotar en Dishonored: La muerte del Forastero, pero durante mucho tiempo parece incognoscible y de otro mundo.
Pero la realidad es más trágica. Como en la historia de Ursula K. Le Guin, "Los que se alejan de Omelas", el Forastero era un chivo expiatorio. La secta del Forastero (Cult of the Outsider), a cuyos miembros se les conoce como Imaginados, lo creó como parte de un ritual para llenar el Vacío debido a una vaga profecía de 4000 años atrás. Se ha convertido en el destinatario tanto de la ira de la gente como de su devoción.
Pero como ha aclarado Smith, el Vacío ansía una deidad. Aquí es donde entra en juego el Ojo del Dios Muerto. Este ojo gigante negro y rojo que hallaréis en Serkonos es, para mí, uno de los objetos más terroríficos de Dishonored. Pasar mucho tiempo cerca de él os puede otorgar habilidades especiales... o convertiros en piedra. Se nos cuenta que perteneció a la deidad que existía antes del Forastero, pero ¿qué tipo de ser sería?

Ballenas
Las ballenas son una pieza clave para entender Dishonored. Ya sea utilizando su aceite para obtener energía, blanqueando sus huesos para tallar runas en ellos o simplemente comiéndose su carne, la mayoría de los ciudadanos se sirven de ellas.
Pero no son ballenas tal y como nosotros las conocemos. Aunque parecen normales a primera vista, tienen algo parecido a tentáculos colgando de la parte inferior de sus enormes cuerpos. Y luego está el tema de la magia: ¿por qué es posible usar sus huesos para crear talismanes mágicos?
Las ballenas tienen una misteriosa conexión con el Vacío. La mayoría de lo que existe en el Vacío se queda estático, flotando en el aire para que el jugador pueda saltar encima. Nada parece estar vivo... excepto las ballenas, a las que se puede ver nadando allí. Es como estar de pie en el fondo marino contemplando criaturas magníficas y sobrenaturales que nadan en la distancia.
Esto plantea muchísimas preguntas sobre el Vacío, pero Smith comenta que esta afinidad podría estar relacionada con un parentesco entre las ballenas y el Forastero. Las ballenas son "criaturas de belleza y tristeza, graves y hermosas, cazadas y masacradas burdamente por sus aceites… y también seres mágicos, en cierto modo; una maravilla a nivel natural, espiritual y estético". No llega a confirmar que esta sea el único motivo de esa conexión, pero demuestra cómo un par de detalles pueden convertir algo tan inocuo como una "ballena" en algo más espeluznante.

El Corazón
Recibiréis muchas herramientas misteriosas a lo largo de la saga Dishonored, pero el Corazón impacta mucho. Estrujadlo y os revelará secretos de las personas y los entornos que os rodean y que solo una reliquia mágica conocería. De primeras, no queda claro quién habla a través del Corazón, aunque se da a entender (y se confirma más adelante en Dishonored 2) que es Jessamine Kaldwin, la emperatriz asesinada al principio del primer juego.
Aunque cómo acabó dentro del Corazón (y con qué forma) aún no está claro, Smith confirma que solo podrá ser libre cuando no quede nadie marcado por el Forastero.
Los jugadores usaban el Corazón con tanta frecuencia en Dishonored que Arkane le dio aún más importancia en Dishonored 2… y también lo convirtió en un arma de doble filo. Aunque permite escuchar los pensamientos de la gente, también podríais descubrir información que realmente no os sirva de nada. Podréis conocer sus historias, lo que harán después de su turno de guardia y los tipos de relaciones que tienen. Esto podría haceros cambiar de opinión sobre si matar o no a alguien, aunque queda en vuestras manos dejaros manipular o no por el Corazón.

Terror de fondo
Dishonored se basa en el terror, y hay un montón de pequeños detalles ocultos a lo largo y ancho del mundo que potencian esa sensación. Aquí tenéis algunas cosillas sueltas de las que no tenemos suficiente información para dedicarles secciones propias.
El gran incendio (The Great Burning)
La línea temporal de Dishonored tiene su propia época oscura llamada el gran incendio (The Great Burning). Un ejército nómada atacó y saqueó las islas, con lo que se perdieron muchos registros. Esa es la razón de que el calendario empiece en ese momento. La causa de esta época de violencia sigue siendo todo un misterio.
Moscas de la sangre
¿No os parecen un poco asquerosas? Construir un nido dentro de una persona solo para que estalle es muy de xenomorfo.
La festividad de la fuga (Fugue Feast)
¿Sabíais que Dishonored tiene su propia versión de "The Purge. La noche de las bestias"? Hay una celebración anual en Gristol, la festividad de la fuga (Fugue Feast) en la que la gente se cubre con pintura y máscaras y toda ley y ética queda olvidada. Y, al igual que sucede en "The Purge. La noche de las bestias", ocasiona problemas a todos los ciudadanos independientemente de su clase.
Hay muchas más cosas que descubrir en Dishonored. Si os tomáis el tiempo necesario para leer las notas y prestáis atención a las conversaciones que se dan a vuestro alrededor puede resultar una experiencia muy rica, con varias historias espeluznantes en las que pensar mientras esperáis a vuestro próximo objetivo.
Dishonored, Dishonored 2 y Dishonored: La muerte del Forastero están disponibles en la Epic Games Store.