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Disfrutamos de la cenagosa melancolía de SnowRunner

J
Jordan Oloman
10 nov 2023
Hay una torre de vigilancia en Michigan hacia la que siempre estoy conduciendo, aunque sé que no tengo combustible para llegar. Suena como un siniestro sueño recurrente, pero mi situación es de todo menos ficticia. Últimamente, inicio SnowRunner para conducir camiones con mis amigos, pero mi memoria de pez siempre me obliga a elegir el mismo objetivo cuando salgo del garaje. Y, efectivamente, tras media hora de sereno avance a través de campos de barro durante la que me pongo al día con mis compañeros de la partida cooperativa, llego a la cima de la misma pequeña loma y mi motor se apaga, dejándome tirado en medio de la nada.

La primera vez fue frustrante, desde luego, pero he empezado a encontrar cierto consuelo en la monotonía de los fatídicos viajes de SnowRunner, y es algo que merece la pena experimentar. Es un juego en el que puedo pasarme una hora sin conseguir nada y aun así pasármelo en grande. SnowRunner te propone gran cantidad de interesantes misiones en las que puedes ganar prestigio y puntos (truck strip) para eliminar peligros y construir puentes, pero para mí, son los paseos fuera de los caminos transitados disfrutando del paisaje los que perduran en la memoria.

Tal vez tengas que repostar un carguero volcado o sacar a un compañero de un atolladero. Habrá beneficios a largo plazo, pero en ese momento estarás reaccionando por pura buena voluntad ante un auténtico raudal de peligros medioambientales. En la mayoría de los casos, te quedarás atascado en el proceso, lo que agravará el problema, pero si eres como yo, te frotarás las manos ante la perspectiva en lugar de lamentarte por los costes irrecuperables.
Disfrutamos de la cenagosa melancolía de SnowRunner - Barro
SnowRunner es DEATH STRANDING para frikis de los coches, pero deja que te sea sincero: ni siquiera sé conducir. Sin embargo, si me dices que tu remolque de combustible está a metro y medio de profundidad en agua fétida de pantano y necesitas ayuda, acudiré en un santiamén con las herramientas adecuadas para el trabajo. Lo que deduzco de mi experiencia con el juego es que el arquetípico vehículo atascado parece provocar una reacción innata en nosotros, y SnowRunner se basa en este brillante impulso humano, convirtiéndolo en un simulador en el que siempre estás ayudando a alguien.

Con el tiempo, llegarás a zonas intimidantes, como las "Tierras inundadas" de Siberia, cuyo nombre y naturaleza recuerdan a los juegos de Souls, aunque los jefes sobrenaturales se sustituyen por peligrosas subidas a colinas y lagos helados. Pero cuando no estás de servicio, y sólo estáis tú y la impredecible carretera, SnowRunner adquiere una curiosa profundidad. Disfruto enormemente activando el modo envolvente (Immersive Mode) que reduce la interfaz, dejando que mi memoria muscular tome el control y merodeando por la hermosa Columbia Británica mientras escucho el reconfortante silbido de los frenos de mi camión y aprecio el buen trabajo que ha hecho Saber Interactive con un pantano.

No es rápido ni fácil subir de nivel y ganar dinero para el camión, y no creo que llegue a terminar nunca SnowRunner, pero siempre me apetece jugarlo cuando necesito relajarme. Llevar carga por valor de un IKEA a través de hectáreas de barro movedizo no parece el trabajo más cómodo del mundo, pero una vez que te has enamorado de los memorables sistemas de SnowRunner es difícil escapar de la llamada del pantano.

SnowRunner está disponible en Epic Games Store.