
La esencia de cazar fantasmas: nos adentramos en la estación de bomberos de Ghostbusters: Spirits Unleashed

Dar caza a fantasmas no es moco de pavo, y dedicarle muchas horas últimamente significa que he pasado la mayor parte del tiempo dando vueltas por la sede de los cazafantasmas en Ghostbusters: Spirits Unleashed.
La emblemática estación de bomberos es donde empieza Ghostbusters: Spirits Unleashed, y entrar en ella es como atravesar un pedazo de historia. Winston compró el edificio hace más de 40 años, Ray trasladó su librería al local de al lado y ahora la vieja ubicación se ha reacondicionado para ayudar a los nuevos reclutas. Es un punto de referencia fijo, el centro de misiones, un refugio en la tormenta de espectros que es Nueva York, y un edificio envejecido que empezamos a sentir como nuestro hogar.

Evidentemente, nos da un subidón inicial el hecho de volver a un sitio familiar, pero este lugar también tiene sustancia (ectoplasmática o de otro tipo) y eso es más que un chute de nostalgia. No cabe duda de que en Illfonic, la desarrolladora de Ghostbusters: Spirits Unleashed, son fans acérrimos y parecen estar muy familiarizados con la franquicia en general. Se han inspirado en las películas, dibujos animados y cómics, e incluso han visitado el lugar real de la estación de bomberos, Hook & Ladder Company 8. Este emblemático edificio se ha recreado en el juego para mostrar su futuro, como un trabajo en progreso para una nueva generación de cazafantasmas, a la vez que rinde honor a su pasado.
Pasado, presente, futuro: Cazafantasmas eternos
La estación de bomberos fue construida en 1903 y muchos de sus mejores momentos se llevan a cabo entre sus cuatro paredes. Tras los escritorios hay recortes de los elogios que han recibido los cazafantasmas, desde pequeños actos de altruismo hasta momentos en los que el equipo salvó la ciudad. Sin embargo, también se hace referencia al uso original de la estación de bomberos: en el centro hay una foto de su inauguración, en la que aparece un camión de bomberos tirado por caballos. Es impresionante contemplar esta línea temporal dispersa clavada en la pared trasera.

Para tratarse de una oficina, el espacio está abarrotado y parece desordenado, pero muchos de los objetos son de aventuras pasadas, guiños a quienes han escuchado estas historias a lo largo de los años. Muchos verán un simple casco de seguridad amarillo sin darse cuenta de que el equipo lo llevó cuando investigaron el río de moquete. Y lo mismo pasa con los sombreros de fiesta del sótano, como el que llevó Dana Barrett en la fiesta de Año Nuevo.

Hay recuerdos personales de antiguos miembros del equipo que ya no están entre nosotros, como el juego de ajedrez y el estetoscopio de Egon o la figurita de una ballena de Janine en su antiguo escritorio. También encontramos objetos que llaman la atención, como el casco colador del videoanalizador de aura o una tostadora encima de la mesa de billar y que el grupo hizo bailar hace mucho tiempo.
Rinde un homenaje en los salones sagrados
Hay un sinfín de referencias escondidas, muchas de las cuales se han sacado de las películas, como puede ser la señal original de la estación de bomberos y otra de Shandor Mining Company, así como un anuncio del Hombre de Malvavisco en el callejón. Otro objeto favorito de los fans algo menos conocido es el logo del juego oficial de 1984, Ghostbusters, para Commodore 64.

No obstante, los accesorios retro como el detector de fantasmas no son lo único que merece la pena destacar. Algunos de los detalles originales se han conservado por respeto. La fila de taquillas aún tiene las placas con los nombres de Peter Venkman, Ray Stantz, Egon Spengler y Winston Zeddemore, justo donde deben estar, mientras que en el piso de arriba vemos una de las máquinas de arcade originales de los chavales (junto a algunas nuevas), y herramientas de trabajo de Peter en Paranormal Studies Lab.
Pero ya vale de hablar solo de los fans, que este edificio también tiene alma, y no solo por los fantasmas que aparecen de vez en cuando. La estructura de 1903 era originalmente el doble de grande hasta que se redujo una década después para facilitar una gran obra de ampliación de la calle.

Esto podría haber beneficiado a la estación de bomberos acentuando algunas de las características arquitectónicas de estilo Beaux Arts y dotando al edificio un aspecto más elegante que lo hace destacar en el barrio de Tribeca. El diseño es clásico, casi regio, con anchos ventanales arqueados y puertas imponentes lo suficientemente grandes para que pase un mundo entero. Todo está acentuado por molduras ornamentales que recubren las paredes exteriores y algunas partes del interior, como una corona que lo eleva todo. La estación es simple, pero, a su vez, majestuosa y reconocible. Es un edificio fascinante.
La experiencia de vivir en el sitio de trabajo
Su interior suele ser silencioso, a menos que un aviso haga sonar la sirena o Eddy esté haciendo alguno de sus raros experimentos y las lámparas con forma de esfera comiencen a parpadear repetidamente. El sitio está un poco abarrotado (hay pasteles amarillos con forma de troncos escondidos por todas partes) y muy habitado, y es propiedad de unos acumuladores compulsivos que no pueden desprenderse de nada que pueda ser útil.

Hay muchas estaciones de trabajo y muchísimo equipamiento, lo que da a casi todas las zonas un toque industrial. Todo el edificio parece estar en constante cambio, pues no para de mejorarse para superar los retos de cada noche y satisfacer las necesidades de los trabajadores. A veces cuesta ver dónde terminan los accesorios originales de madera pulida y dónde empiezan los accesorios nuevos.
Evidentemente, se trata de un lugar de trabajo donde todos invierten muchas horas, y no ofrece muchas comodidades cuando el cansancio se apodera de uno. Aunque hay sillas y sofás, no es raro ver a algún becario echándose una cabezadita en alguno de los escritorios.
Cuesta desconectar del estrés, ya que no suele estar montada la mesa de billar, las máquinas recreativas no parecen funcionar bien y se han perdido algunos dardos. Los desarrolladores de Ghostbusters: Spirits Unleashed querían que pudiéramos jugar con más de una de estas cosas desde el lanzamiento, pero aún no es posible. A veces es más fácil recargar un poco las pilas deslizándose por uno de los postes de bomberos o pasando el rato en el sótano, desconectando con el zumbido de la unidad de contención.

Sin embargo, casi todos evitamos el subsótano, que tiene una extraña puerta improvisada que parece una grieta. Y aunque casi todo el edificio tiene una presencia un tanto inquietante, la escalera con luz roja que lleva a la zona más profunda resulta algo aterradora.
El Ecto-1 es la pieza central del aparcamiento principal, y a veces es muy tentador ir y encender la sirena para llamar un poco la atención, pero es difícil no pensar que eso molestaría al resto.
Un respiro suave y amor por el juego
Si necesitamos salir un momento, aunque sea solo para cambiar de aires, es facilísimo ir a Ray's Occult Books. Tiene ese ambiente perfecto de tienda de libros vintage: un poco de humo, las paredes melladas y un olor ineludible a papel antiguo. El suelo está cubierto de alfombras de segunda mano, casi todas donadas o desechadas de su anterior residencia, que esconden los suelos de madera dañados.

El rincón que hay en la esquina trasera es un lugar muy popular para descansar, relajarse y leer. Casi todos los nuevos se decantan por los dos sofás que hay cerca de la entrada, pero suelen acabar sentándose sobre un libro que alguien ha metido entre los cojines o sufriendo los pinchazos de algún muelle.
Hay trastos por todos lados, que a un observador despreocupado le pueden parecer basura, pero todo lo que hay aquí tiene una historia cuyo dueño tiene muchas ganas de explicar, sobre todo el verso enmarcado de Revelaciones que está colgado detrás del mostrador. Incluso hay un silbato de muerte azteca justo al lado de los lápices. Ray también es un buen apoyo cuando nos sentimos frustrados o no conseguimos resolver algo. Siempre tiene un libro como solución para cada problema.
Entre estos dos negocios hay un pequeño callejón, una oportunidad para disfrutar del aire fresco de la noche o para fumar un cigarro. Solo estamos nosotros aquí, pero siempre hay grafitis nuevos. Como hay bastante espacio, han instalado una zona de prácticas cerca del banco de trabajo para probar los lanzadores de partículas. Pero id con cuidado de no hacerlo durante demasiado rato o de madrugada, ya que algunos vecinos han llamado a la policía para quejarse del ruido.

Al ver los edificios tan altos que rodean la estación de bomberos, esta parece estar bastante apartada, como una mota de polvo en una gran ciudad. Sin embargo, es un sitio importante sin el que no podríamos vivir. No es un centro, no, es un santuario. Esta estación es nuestro refugio cuando estamos lejos de casa, que hace que todo siga funcionando. Siempre estamos disponibles cuando nos llaman.
Ghostbusters: Spirits Unleashed está disponible en la Epic Games Store.