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Cuatro juegos que te enseñan el universo mientras cobras el salario mínimo

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Julian Benson
18 ago 2023
Puede que las estrellas brillen, pero no hay motivos para pensar que nuestras vidas en el espacio no estarían rodeadas de la roña y la suciedad de nuestro mundo actual. Esto es lo que muestra una serie de títulos de la Epic Games Store: da igual lo avanzada que sea nuestra tecnología y lo lejos que llegue nuestro cosmos, siempre habrá un trabajo mal remunerado que mantenga a la gente en la cola del comedor social.

Así que, si quieres ver el universo, pero prefieres no hacerlo desde la cómoda perspectiva del capitán de la nave, prueba alguno de los juegos que te proponemos a continuación. Está claro que sacrificarás un poco de comodidad, pero podrás ver el lado del futuro que Star Trek nunca te enseñará.
 

Hardspace: Shipbreaker


Las naves espaciales relucientes y elegantes son un sello distintivo de la ciencia ficción, pero ¿qué hacemos con ellas cuando sus mejores días ya quedaron atrás, cuando crujen cada vez que pasan cerca de un pozo gravitatorio, los paneles del casco se oxidan y el ingeniero se marea si pasa demasiado tiempo en la sala del reactor? Podrías gastarte una millonada reparando esas chatarras oxidadas, pero seguirían estando generaciones por detrás de los modelos más nuevos. Lo mejor es mandarlas directamente al desguace.
Cuatro juegos que te enseñan el universo mientras cobras el salario mínimo - Hardspace: Shipbreaker
En Hardspace: Shipbreaker encarnas al pobre infeliz con botas corporativas cuyo trabajo consiste en hacer pedazos esas viejas naves. Usando un soplete, anclajes gravitatorios y explosivos controlados, desmontarás naves espaciales y las convertirás en montones de chatarra sin ningún tipo de ayuda. Reciclarás todo lo que sea reutilizable (como ordenadores viejos, asientos de pasajeros y propulsores) cargándolo en la barcaza para transportar equipo de la bahía de salvamento, y todo lo demás (como paneles del casco, viguetas metálicas y cubiertas de cristal), irá a parar al procesador o al horno del dique seco.

Desguazar naves espaciales es un trabajo peligroso. Es fácil cortar tuberías de refrigeración por accidente y prender el combustible sin ventilar con tu cortador de plasma, y también existe el riesgo de perderse en las tripas de una laberíntica nave y quedarse sin oxígeno, o, lo que es más probable, de provocar la fusión de un reactor y vaporizarse en la explosión. Por suerte para ti, como empleado de Lynx Corporation con tu ADN registrado en un archivo que eres, si mueres tendrás un nuevo clon listo a tiempo para tu próximo turno. Aunque, evidentemente, el jefe te descontará los gastos relacionados de tu salario.

En muchos sentidos, eres un pobre bobalicón atrapado en un contrato que te obliga a trabajar en condiciones peligrosas con pocas esperanzas de ganar un duro; la historia del juego sobre el trabajo sindicalizado lo deja claro. Con todo, desguazar naves espaciales no deja de ser un trabajo interesante. Al inicio de tu turno te enfrentarás a una enorme nave espacial generada procedimentalmente que antaño tenía un propósito claro y que lleva muchos años de experiencia a las espaldas; tal vez era una plataforma minera, un transporte de pasajeros o incluso una nave militar. Pero para cuando suene la campana del final del turno no habrás dejado nada de ella atrás, como si fueras una piraña que se ha zampado a una ballena con huesos y todo.
 

Citizen Sleeper


Si buscas un trabajo más agradable que flotar en gravedad cero diseccionando naves abandonadas, quizá te interese Citizen Sleeper, un juego en el que intentarás hacerte un hogar en una estación espacial envejecida. Cabe destacar que este estilo de vida tiene algunos inconvenientes: como cíborg fugado de la corporación que te construyó, te enfrentas a un cuerpo que falla y que tan solo un suministro constante de un suero difícil de conseguir puede mantener en funcionamiento. Pero bueno, puedes hacerte salteados de setas caseros, así que ni tan mal.
Cuatro juegos que te enseñan el universo mientras cobras el salario mínimo - Citizen Sleeper
Al principio de Citizen Sleeper, te despiertas en un contenedor de transporte en el Eye (ojo), un centro de comercio situado en los límites del espacio colonizado. Te rugen las tripas, no cuentas con un techo bajo el que refugiarte y tampoco tienes un duro. Pero, aunque el Eye (ojo) ha visto días mejores, alberga muchas oportunidades para un cíborg como tú. Puedes ayudar a descargar naves en los muelles, cultivar setas y algas, reparar naves en el depósito o, si tienes la sangre fría para ello, hacer de matón para las bandas de los rascacielos.

Hay mucha gente en el Eye (ojo) que necesita tu ayuda, pero solo puedes hacer un número limitado de acciones cada día, y tu éxito depende de tiradas de dados. Ganes o pierdas, las historias que se van desarrollando a medida que te esfuerzas por ayudar a la gente que te rodea te hacen ir comprendiendo cómo funciona el Eye (ojo) y revelan las comunidades que se forman en los confines del espacio, invisibles para el gobierno y las corporaciones del centro de la galaxia.
 

System Shock


Si la historia de Citizen Sleeper de una vida controlada por la obsolescencia programada te ha dado ganas de luchar contra la avaricia de las empresas, entonces querrás aprender algo del RPG clásico System Shock. Después de que te pillaran intentando acceder a un ordenador de la corporación TriOptimum, un ejecutivo de la compañía te obliga a ti, un don nadie y as de la informática, a hackear a SHODAN, la inteligencia artificial de la Estación Ciudadela, y eliminar sus restricciones éticas. En resumen, que te despiertas seis meses después y los cíborgs bajo el control de la inteligencia artificial han tomado el control de la estación y han matado a todo aquel que se interpusiera en su camino. La moraleja es muy parecida a la de Citizen Sleeper y Hardspace: Shipbreaker: no te fíes de las empresas.
Cuatro juegos que te enseñan el universo mientras cobras el salario mínimo - System Shock
Atrapado en una estación espacial invadida, ahora tienes que encontrar la forma de desactivar a SHODAN, que está amenazando a la Tierra con el láser de minería de la estación, y escapar con vida del lugar. Como sugiere el título, System Shock es un predecesor espiritual de la saga BioShock. Busca armas, equipamiento y registros de audio en la estación para conseguir ventaja sobre SHODAN y su ejército de cibermutantes. 

Aunque el System Shock original tiene casi 30 años, en el remake de 2023 la interfaz, los gráficos y los controles se han actualizado con ingenio para destacar lo bien que siguen funcionando hoy en día el diseño y la historia originales. Si quieres hacerte una idea de lo mal que podría pintar el futuro para la gente que vive bajo el dominio de las corporaciones, no hay mejor opción que System Shock.
 

Industries of Titan


Y si después de jugar a todos los títulos anteriores te has cansado de ser una herramienta de las empresas, ¿por qué no te conviertes en el propietario de una caja de herramientas corporativa? En Industries of Titan construyes una ciudad minera contaminante en un planeta distante y la llenas de mano de obra barata que traes de los mundos interiores. Puedes asignar a los trabajadores a las fábricas o tenerlos sentados en un escritorio haciendo clic en anuncios para obtener algunos ingresos. Si haces crecer tu ciudad lo suficiente atraerás la ira de los rebeldes locales, pero su insurrección no es nada que unos cuantos cañones antiaéreos y antitanques automatizados no puedan sofocar.
Cuatro juegos que te enseñan el universo mientras cobras el salario mínimo - Industries of Titan
En Industries of Titan, el terreno para construir la ciudad no es precisamente un lienzo en blanco. La construyes sobre la colonia fallida del pobre diablo que estaba antes que tú. Envía a tus trabajadores a las ruinas para extraer cualquier recurso valioso que quede antes de demoler los escombros y colocar un generador de energía en su lugar. A medida que la operación vaya creciendo y empieces a tomar los recursos locales y a convertirlos en plásticos y productos en las plantas de tus fábricas, descubrirás que la calidad del aire alrededor de los hornos y chimeneas está empezando a enturbiarse. Si no haces nada al respecto, verás cómo la población se ahoga con los humos. Tampoco es el fin del mundo, ya que siempre puedes encontrar nuevos trabajadores desesperados por salir a las colonias; sin embargo, esto causará estragos en tus gastos generales, así que, por el bien de tu rentabilidad, sería prudente construir uno o dos hospitales.

De modo que, por una parte, si crees lo que dicen estos juegos, el futuro será un lugar horrible para todos aquellos que no formen parte del 1 % con mayores riquezas. Pero por otra, ¿has pensado en marcarte un Bezos y empezar un negocio en el garaje de tu casa sin nada más que valor, determinación y 250 000 dólares de capital inicial donado por tus padres? Tú también podrías formar parte de ese 1 % y ahorrarte todo este asunto tan chungo del trabajo duro que nos muestra la ciencia ficción.