
Acaba con el agua al cuello en Expeditions: A MudRunner Game

El depósito de 300 litros de mi camión articulado Step 310E está casi vacío y apenas he recorrido 1,2 kilómetros. Para que nos entendamos, un Austin Mini Metro de 1980 tiene un depósito de 31 litros que le permite recorrer más de 700 kilómetros. Como es natural, un Mini Metro no se movería ni un centímetro si cargara con el pesado equipamiento sismográfico que lleva mi camión. El diminuto Austin, con esas ruedas para asfalto y ciudad, tampoco podría avanzar por los riscos o las grietas del desierto del Colorado. Aun así, la idea no me reconforta, pues trato de alcanzar mi objetivo a la desesperada antes de que se me agote el combustible y me quede en medio del árido paisaje sin poder moverme.
En el predecesor de Expeditions: A MudRunner Game, SnowRunner, quedarse sin combustible no sería el fin del mundo. Bastaría con subirse a un segundo vehículo e iniciar una intrépida misión de rescate para llegar hasta el vehículo varado y llenar el depósito de combustible. Es más, ahí residía buena parte de la diversión. Técnicamente, en Expeditions también se puede hacer esto, pero los errores humanos pueden evitarlo.

Soy yo, ¡hola! Soy el error humano
En Expeditions, formas parte de un equipo de investigación que se encarga de completar misiones en entornos inhóspitos. Ya sea en los barrancos de piedra rojiza de Arizona, los barrizales del Colorado o los densos bosques de los montes Cárpatos, tu misión consiste en conducir vehículos por ubicaciones remotas para completar investigaciones, transportar equipamiento o remolcar vehículos.
A diferencia de SnowRunner, que era un juego de mundo abierto, Expeditions tiene unas misiones estructuradas: seleccionas la tarea, personalizas el vehículo y el equipamiento y te lanzas al mundo, del que solo podrás marcharte al completar o abandonar la misión.
"Queríamos experimentar con una fórmula que se distanciase un poco del clásico transporte de mercancías y buscar una nueva mecánica que resultara gratificante", comenta Evgeniy Sorokin, productor jefe de la desarrolladora Saber Interactive, para justificar la decisión de dejar atrás el mundo abierto.
El impacto de este cambio hace que la preparación estratégica cobre mayor relevancia, ya que solo puedes confiar en las herramientas que llevas encima. Por ejemplo, mi misión consiste en llevar un sismógrafo a diferentes lugares del desierto del Colorado y hacer lecturas para los científicos. Esto, en primer lugar, requiere que lleve un camión lo bastante grande como para transportar el equipamiento. Porque este es tan grande como una caravana.
Eso sí, elegir un vehículo no es más que el principio. También puedes cargar herramientas especializadas para salir de situaciones complejas. Por ejemplo, si te caes por un barranco y tu camión vuelca, puedes usar un nivelador para darle la vuelta.

El problema, al menos para gente tacaña como yo, es que cada pieza de equipamiento extra cuesta dinero del juego. Así que, si cargas estas prácticas herramientas en una misión, te quedarás sin ahorros y se retrasará tu objetivo de obtener un nuevo y alucinante camión o esos neumáticos todoterreno a los que les habías echado el ojo. En cada misión de Expeditions, debes encontrar el equilibrio óptimo para llevar el mínimo posible de herramientas.
Se ve que yo no podía ahorrarme el extra de combustible...
Si fracasas en la preparación, prepárate para fracasar
La cosa ya empezó a ir mal cuando mi camión se quedó encajado en un recoveco entre las piedras cercanas al campamento. Pese a que el agujero no era muy profundo, las ruedas no conseguían el agarre suficiente entre las rocas, por lo que no podía avanzar ni dar marcha atrás.
Gasté más de un tercio del depósito solo para salir del atolladero mientras, en mi cabeza, resonaban las palabras de Sorokin: "Es muy recomendable que los jugadores principiantes lean detenidamente el resumen de la misión y se estudien el mapa antes de adentrarse en lo desconocido. Si no llevas el equipamiento adecuado, algunas zonas dar a parar a callejones sin salida". Yo no repasé el mapa ni hice caso a los consejos de carga que venían en las indicaciones...
Tardé demasiado tiempo en darme cuenta de que avanzar y retroceder no iba a servirme de mucho, y solo entonces me puse a pensar en las herramientas de mi inventario. Por suerte, pese a haber descartado llevar un vehículo de apoyo en la misión, sí que había incluido un ancla. Se trata de un gancho de metal de gran tamaño que se puede incrustar en cualquier superficie plana y atarse al cabestrante del vehículo. En entregas anteriores a Expeditions, el cabestrante solo se podía usar si había un ancla natural en los alrededores, como el tocón de un árbol. Esta nueva herramienta abre todo un mundo de posibilidades por todo el mapa.
Usando el ancla, conseguí compensar en parte el inmenso peso del camión, pero, al tener las ruedas delanteras en el aire, no era capaz de conseguir el agarre suficiente para salir del atolladero. Aquí es donde entra en escena la nueva función de Expeditions: la presión de los neumáticos.
Ahora puedes desinflar y presurizar los neumáticos para incrementar la superficie de las ruedas y la fricción dejando escapar un poco de aire. "Hemos incorporado un montón de parámetros nuevos para la fricción de los neumáticos en el terreno", explica Sorokin. En la práctica, esto significa que, si te atascas, puede que consigas el agarre necesario para salir soltando un poco de aire de los neumáticos. En mi caso, entre la fuerza del cabestrante, el bloqueo del diferencial del camión y una prudente reducción de la presión de los neumáticos, logré liberarme del agujero y continuar con la misión.
Con poco combustible y a medio kilómetro de mi objetivo, debía andarme con cuidado para no cometer ningún otro error. Si hubiera llevado un vehículo de apoyo, no habría tenido ni la mitad de problemas para salir de aquel agujero. Si me hubiera gastado algo de dinero en un depósito de combustible más grande, no estaría a punto de agotarlo. Si hubiera comprado un ancla extraíble en lugar de la de un solo uso (más barata), podría haberla utilizado de nuevo en caso de quedarme atrapado otra vez. Pero mi situación era bastante lamentable.

Utilicé el dron para otear el terreno que había por delante y trazar una ruta por la que evitar futuras zanjas. El paisaje era implacable, por lo que comencé a avanzar lentamente con marchas bajas para aproximarme a mi objetivo.
A la izquierda había unos acantilados demasiado elevados como para subir, y a la derecha, un lago que podía ser lo bastante profundo como para tragarse el camión en caso de dar un mal paso. De nuevo, se me viene a la mente algo que dijo Sorokin: "Si la misión en la misión debes atravesar zonas de agua, añade a un hidrólogo a tu tripulación y llévate un sónar para mejorar tus opciones de éxito".
Como es lógico, los tripulantes que añaden mejoras pasivas, como evitar el daño del agua o aumentar la longitud y la fuerza del ancla, cuestan dinero, por lo que me los había ahorrado.
No podía hacer otra cosa que seguir avanzando con penosa lentitud entre la roca de mi izquierda y la zona intransitable de mi derecha.
Después de 100 metros a paso de tortuga, el acantilado dio paso a una playa, y comencé a acercarme a la última ubicación de escaneo que necesitaba para cumplir la misión. El depósito de combustible estaba prácticamente vacío, por lo que me planteé usar los cactus junto a la playa a modo de anclas para arrastrar el camión hasta la posición indicada sin usar el motor. Al fin y al cabo, Sorokin me había dicho que "la flexibilidad es crucial, ya que no hay una única fórmula de éxito para todo". Eso sí, dudo mucho que esto fuera lo que tenía en mente.
Con un último acelerón, conseguí llevar el camión hasta la posición deseada y activé el sismógrafo para completar la misión. A cambio, me llevé un buen fajo de billetes. Podría usar el dinero para comprar mejoras para el camión, invertir en un vehículo nuevo o incluso adquirir un ancla extraíble para la próxima misión... Pero lo más probable es que me convenza a mí mismo de que no necesito nada de esto y acabe de nuevo con el agua al cuello.
Y eso, como he podido comprobar en Expeditions, puede llegar a ser bastante literal...