
Noticias
Nos ponemos en modo celta con Anno 117: Pax Romana en la gamescom
A
Alyssa Mercante
Sin embargo, Pax Romana no solo está ambientado en Roma (en ese Imperio que se expandió por tierra y mar en Europa), sino que hay una segunda región céltica que puedes elegir para erigir tu Imperio conocida como Albión. Jugué a Anno 117: Pax Romana hace unos meses en un evento de acceso anticipado en Roma. En ese momento, no pudimos elegir jugar en Albión, pero, en una reciente exhibición en la gamescom, pude ahondar en el extraño y místico mundo de los celtas.
Para el Imperio romano, Albión y su gente son un misterio: ellos prefieren cerveza y queso en vez de embutidos y pan, ellos veneran a dioses extraños (a Epona, Mercurio-Lugus y Cernunnos, quienes te ofrecerán distintos caminos en el extenso árbol de habilidades de Pax Romana si decides volverlos parte central de la cultura de tu isla) y su población está compuesta de pescadores de vadeo, herreros y concejales (estos últimos gozan de mucho más respeto por parte de los albiones que el emperador romano).
Al haberme familiarizado con Anno 117 hace varios meses, me emocionaba poder sumergirme al fin en un bioma diferente y decidir cómo quería gobernar. ¿Iba a construir una Albión más céltica y respetar las tradiciones de los locales o a transformar sus tierras, secando los pantanos que los proveen de anguilas para comer y de juncos para confeccionar sandalias, y a arriesgarme a alienarlos aún más?
No mucho después de construir un aserradero y un almacén para asegurarme de tener un suministro constante de madera para mi nuevo imperio, un mensaje emergente dentro del juego (así es como Anno suelta pequeños fragmentos de su narrativa) me alertó de lo siguiente: un pescador de vadeo quería hablar conmigo. Pasó caminando, "llevando a cuestas una canasta con anguilas", y me estudió con la mirada, claramente confundido por mi vestimenta romana, pero lo suficientemente amable como para llamarme "gobernadora". Anno me presentó mi primera decisión como gobernadora: ¿me apoderaba de su mercancía y le deseaba lo mejor o le compraba su provisión de anguilas?

Con el deseo de ser una líder multicultural y empática, le compré toda su mercancía. Él no podía creer lo afortunado que era y yo esperaba que esa fortuna alcanzara a todo mi imperio. La última vez que jugué a Anno, derroché tan rápido el dinero que tuve que sacar préstamos uno tras otro y, aun así, seguía endeudada hasta el cuello para el momento en que terminó mi partida de la demo.
Quería que mis pescadores estén contentos para que trabajen con mayor ahínco y produzcan más mercancía para poder comerciar, un componente crucial para que tu imperio en crecimiento abandone los números rojos.
Sabía que les encantaba comer berberechos y anguilas, así que me aseguré de que tuvieran todo listo para dragar las aguas que rodean Albión. Mejoré sus hogares lo más pronto posible (lo cual aumentaría su felicidad y, por ende, mis ingresos), construí un mercado para comerciar y un fogón del bardo para animar a la comunidad con canciones e historias. Encontré el pantano más cercano (Anno siempre te hace empezar en la costa, la puerta de entrada para comerciar, pero mucho de lo que necesitas estará tierra adentro) y establecí una tienda para fabricar zapatos, lo que requiere que un edificio se ocupe de recolectar juncos y otro de trenzarlos.
Los habitantes de mi versión de Albión se veían felices, pero como todos sabemos, los imperios no se construyen de un día para el otro.
En la demo, Ubisoft Mainz también presumió de la versión de combate de este juego, un elemento importante (y controversial) de la experiencia de juego de Anno. Pax Romana se centra en el combate por tierra, lo que les da a los jugadores la oportunidad de utilizar tropas, como soldados con hacha y carros de guerra (ambos oriundos de Albión), para ayudar a expandir la influencia de su imperio.
Los soldados con hacha pueden atravesar armaduras, mientras que los carros de guerra pueden arrojar lanzas desde lejos, lo que complica especialmente a las tropas enemigas. Sin embargo, como el director del juego, Jan Dungel, nos comentó en el evento, no se trata solo de aumentar el número de tus unidades, sino de asegurarte de que tienes una población lo bastante numerosa como para que ayude a fabricar objetos para ese ejército.

Además, hay un sistema único de moral. Esto significa que puedes agobiar a tal punto a las fuerzas enemigas que emprenderán la retirada, lo que sin duda hace que la guerra sea un poco más fácil.
Dungel también nos mostró la forma en la que puedes llevar a cabo un asedio y cómo Pax Romana incluye cierta variedad en la mecánica. Si los muros alrededor de una ciudad están hechos de cercas (troncos de árboles en vertical), podrás quemarlos fácilmente con antorchas. Pero si intentas atacar una ciudad con murallas de piedra, necesitarás catapultas para derribar esos muros. "Pero hay que tener cuidado", nos advirtió. Las catapultas no son del todo precisas y, si tus tropas están en la zona de impacto, podrían quedar aplastadas.
Anno 117: Pax Romana sale en noviembre de este año, pero los jugadores tendrán la oportunidad de jugar la demo en la Epic Games Store y en Ubisoft Connect del 2 al 16 de septiembre. Durante la demo, podrás decidir si empiezas tu travesía en el Lacio romano o en la Albión céltica, cada uno con sus riquezas y desafíos únicos. ¡No será fácil gobernar!
