
GoNNER es un sueño audiovisual sobre la muerte

Jugar a GoNNER es sumergirte en el delirio de tinta de una pesadilla que, no se sabe bien por qué, te hace sentir bien.
La lógica del sueño se aplica a cada aspecto de esta despiadada y embriagante combinación de los géneros correr y disparar y roguelike. ¿Las plataformas son huesos? ¿O quizá son garabatos de un niño trastornado? En cualquier caso, se materializan a tus pies como la proverbial vía tendida mientras un tren avanza a toda velocidad. Nunca verás a la vez todo el espacio generado de manera procedimental, sino que se irá haciendo visible a medida que explores.
Lo que siempre verás son las criaturas. Una colección de fauna monocromática, siendo algunos seres más malévolos que otros. Arremetes contra ellos con el equipamiento que prefieras: una de las decenas de armas desbloqueables; una mochila que habilita un poder especial, como la explosión circular, la recarga instantánea o el cañón turbo; y una cabeza arrancada de un árbol del inframundo, cada calavera con un potenciador único. Si lanzas munición y saltas sobre las bestias, mantendrás un combo activo, aumentado así tu puntuación y ganando glifos morados que sirven para comprar una vida nueva.

Pero estas nimiedades mecánicas no explican de verdad lo que es jugar a GoNNER.
Hay que aplastar cosas. Te deslizas por la boca abierta de un gusano gigante para pasar de un nivel a otro. Hay un ruido extraño, una mezcla de lo etéreo y lo industrial, como si te hubieras dormido en una fábrica y la angustia del metal sobre metal se entrometiera en tu sueño. A medida que prolongues el combo de golpes, aumentan los latidos de un corazón, mientras la pantalla se agita y palpita en vívidos grabados de pesadilla. Cada golpe que aciertes a un objetivo activará un ritmo propulsor a un paisaje sonoro que se asemejará mucho más a la tecnología háptica que a una partitura.
Si mantienes un buen ritmo de disparos a la cabeza o golpes en esta durante el tiempo suficiente, estallará la acción. Las cuevas oscuras se convertirán en un delirio psicodélico. Tu puntuación crecerá de forma exponencial, pero eso es lo que menos te preocupa. Ahora simplemente fluyes. Hasta que el golpe errante de algún demonio lance tu cabeza por el suelo. Las luces se apagan. Menos mal que, en este sueño, puedes recuperar la cabeza y volver a colocártela. Pero, ¡rápido! Si te golpean cuando no tienes cabeza, será el fin de la partida.

Además, la Muerte es tu mentora y tu mejor amiga en una ballena espacial llamada Sally.
GoNNER lo ha creado Art in Heart, un trío de desarrolladores indie suecos liderados por el diseñador de juegos Ditto, seudónimo que no concuerda con el inimitable estilo de su obra. En equipo, han diseñado un juego que podría haber ideado perfectamente el hijo contrariado de Tim Burton en un encuentro de creación de videojuegos con el desabrido tema de "aventuras". Aunque puedes completar una partida en unos 30 minutos, es muy probable que mueras un par de veces antes de desentrañar todos sus secretos. Pero GoNNER te engancha rápido, y antes de que te des cuenta habrás soñado y muerto mil veces.
Con su salida original en 2016, GoNNER llegó a la Epic Games Store el 27 de febrero de 2020. Los años siguientes han demostrado ser otro tipo de pesadilla. Si no habías tenido la oportunidad antes, es tu momento de explorar la macabra clase magistral de dolor del bueno que nos brinda Art in Heart.