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Todos los homenajes indie deberían parecerse a Gravity Circuit

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Steven T. Wright
5 dic 2023

Hay muchos juegos indie que, ya estén basados en Mario, Chrono Trigger o cualquier otra obra, se enorgullecen de mostrar claramente cuál ha sido su fuente de inspiración. Llámalos como quieras: cartas de amor, obras derivadas o, si no te sientes muy benevolente, juegos hechos por fans venidos a más; son obras a las que no les molesta cargar con la etiqueta de "X, pero distinto" que muchos jugadores les asignan. No obstante, unos pocos consiguen rivalizar con los originales en calidad. Gravity Circuit es una de esas excepciones.

Desde la música de 16 bits que suena en la pantalla principal hasta los robots con cabeza de orbe rebosantes de personalidad, es imposible negar que Gravity Circuit es un tributo a Mega Man, específicamente a la saga Mega Man X que floreció en la Super Nintendo en los noventa. Controlarás a Kai, el Circuito Gravitacional, para combatir contra sus antiguos camaradas robot, que se han vuelto en su contra por motivos desconocidos. Aunque el juego cuenta con un elenco de robots parlantes, muchísimos potenciadores diferentes y el estilo artístico apagado pero colorido del juego en que se inspira, consigue forjarse una identidad propia gracias a una serie de atrevidas decisiones de diseño.

Gravity Circuit cambia la habitual fórmula de los juegos de disparos con desplazamiento lateral, ya que cuentas con pocas opciones de ataques a distancia, al contrario que en Mega Man, donde te enfrentas a una horda de robots cuerpo a cuerpo con tu bláster. Sus ataques principales son puñetazos y patadas en picado, además de ataques supervitaminados con energía de sobrecarga que te permitirán hacer un movimiento similar al Shoryuken y convertir a tus oponentes en chatarra. Kai también lleva un gancho para escalar y colgarse a lo Bionic Commando que también puedes usar para agarrar a los oponentes aturdidos y lanzarlos contra los demás para hacerles un daño brutal.

Gravity Circuit adopta la estructura no lineal que muchos fans de Mega Man reconocerán y te permite elegir qué nivel jugar a continuación. Sin embargo, no adopta el sistema de piedra, papel o tijera que popularizó Mega Man; aunque vayas desbloqueando técnicas a medida que avanzas, la jugabilidad presenta una mayor complejidad y no queda simplemente reducida a descubrir con qué ataque puedes acabar fácilmente con el jefe que toque. 
Jugabilidad de Gravity Circuit
Aunque cualquier fan de los juegos retro reconocerá sus aspectos individuales, como la banda sonora, las mecánicas de plataformeo e incluso ciertos peligros de los niveles, como plataformas que desaparecen o rayos láser, Gravity Circuit se distingue de otros homenajes indie por su nivel de detalle. Cada nivel muestra un alto nivel de ingenio y creatividad, con mecánicas e ideas sencillas que se van relacionando y combinando entre sí para poner a prueba tus reflejos y, en ocasiones, tu paciencia. Los objetos coleccionables están muy bien escondidos y no podrás parar de buscarlos, pero la experiencia en ningún momento se siente tan injusta como podría serlo en un juego retro de 16 bits de verdad.

En mi opinión, la dificultad por defecto de Gravity Circuit logra alcanzar el equilibrio perfecto entre obligarte a memorizar los patrones de ataque de los enemigos y permitirte vencer a los jefes sin demasiado problema. (No supondrá un desafío para fans acérrimos de los juegos retro, sobre todo si buscas una configuración que se adapte a tu estilo de juego. Si es tu caso, prueba a jugar en la dificultad más alta)

En resumen, aunque se podría criticar a Gravity Circuit por ceñirse a un guion trillado, los que miren más allá de su inmaculada estética de 16 bits descubrirán que es un gran juego con una identidad propia. Al igual que The Messenger y Celeste, este homenaje retro vale la pena, y mucho.

Gravity Circuit está disponible en la Epic Games Store.