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Avance del descarnado mundo medieval y la política del Sacro Imperio Romano Germánico en Kingdom Come: Deliverance II

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Francisco Dominguez
30 ago 2024
Cuando me adentré en la ciudad de Bohemia de Kuttenberg, conocida hoy como Kutná Hora, durante la demo de Kingdom Come: Deliverance II en la gamescom, no tardé en darme cuenta de hasta qué punto Warhorse Studios se ha ganado su reputación por crear una inmersión en la historia medieval.

Destacan los detalles que crean la ilusión de una Kuttenberg de 1403, un lugar al que llegas tras más de 50 horas de avance en la historia. El bullicio de los campesinos en sus tareas diarias, los gritos de los mercaderes en los puestos callejeros, los burócratas que desfilan como matones de instituto y las imponentes viviendas medievales con vigas de madera que bordean las embarradas calles de la ciudad... Todo ello contribuye a crear una atmósfera vibrante.

Sin embargo, lo que hace que las aventuras de Henry de Skalitz se sientan como algo mucho más profundo que un simple paseo por un parque temático es la crudeza de los excrementos de caballo acumulados en las calles, las ratas que escapan al pasar, los diálogos sarcásticos y vulgares, y los combates, cuya complejidad requiere mucho tiempo de entrenamiento disciplinado. El resultado es un escenario inmundo y realista que desbarata cualquier ilusión de grandeza caballeresca.

En lugar de nobleza y honor, me encontré sumergido en la mugre, la suciedad y el politiqueo del Sacro Imperio Romano Germánico en el año 1403. Todo esto contribuye a crear una ambientación excelente para un RPG de 100 horas.

De vuelta a la mugre

Tobi Stolz-Zwilling, director de relaciones públicas de Warhorse, nos cuenta que el éxito del original Kingdom Come: Deliverance (que vendió 6 millones de copias) ha permitido realizar exclusivas investigaciones históricas para dar vida a la ciudad, que en su tiempo rivalizaba con Praga en términos de influencia económica y cultural. Esto ha sorprendido a algunos políticos actuales. "El alcalde, cuando se enteró de que KDC2 está ambientado en Kutná Hora, se quedó flipando en colores y nos mostró todos los archivos", afirma Stolz-Zwilling.
Avance del descarnado mundo medieval y la política del Sacro Imperio Romano Germánico en Kingdom Come: Deliverance II - Henry
Poco después de llegar a las turbias calles de Kuttenberg, me vi retado a un duelo por el gran título que Henry había ganado en el último juego. Nos decidimos por las espadas de entrenamiento y nada más. Con orgullo y una apuesta de 200 groschen en juego.

Como en el juego original, las espadas son de las armas más complejas, con ataques multidireccionales diseñados para sortear la guardia del oponente, junto con varios tipos de ataques. Stolz-Zwilling bromea sobre el combate: "Es difícil de dominar, lo hemos perfeccionado. ¿Que si es fácil de aprender? No tanto". Además, comparte un buen consejo: para los principiantes, las mazas y las hachas son mejores opciones y permiten a los jugadores machacar las cabezas de sus enemigos antes de entrar en las complicaciones de la lucha con espadas.

Mis ataques poco refinados fueron suficientes para ganar el duelo, pero el ayuntamiento intervino. Resulta que mi adversario, Menhard, quien alguna vez fue el mejor maestro espadachín de la ciudad, tenía prohibido luchar con espadas. Gracias a algunos diálogos diplomáticos y al pago de una multa, se salvó del exilio, al igual que yo de una visita al calabozo.

Menhard quedó indignado por la injusticia y, dado que mi cartera se había visto reducida tras la intervención de los concejales, acepté ayudarle a recuperar su derecho a portar armas. Planeamos robar la espada de la hermandad y colocarla en lo alto del ayuntamiento. La espada serviría como declaración de un desafío abierto a todos los participantes para conseguir el título de maestro espadachín, lo que daría a Menhard la oportunidad de retomar su antigua posición.

Siguiendo el sabio consejo de un personaje: "Matar siempre complica las cosas", por lo que decidí avanzar hasta la noche. Me infiltré en el patio del ayuntamiento, esquivé a los guardias que patrullaban (no llevaba antorcha, lo cual es un crimen en la ciudad) y estudié el lugar antes de colarme por una puerta abierta. Este avance sigiloso por edificios medievales a la luz de las antorchas me recordó a Thief. Vi cómo los intentos de otros jugadores terminaban en peleas y persecuciones por los callejones de Kuttenberg cuando los guardias nocturnos se alertaban, pero mi enfoque fue más calmado y menos problemático.
Avance del descarnado mundo medieval y la política del Sacro Imperio Romano Germánico en Kingdom Come: Deliverance II - Sigilo
Una vez izada la espada en lo alto del ayuntamiento, se acabó la demo. La misión en sí distaba mucho de haber llegado a su fin y se desarrollaba en muchas formas dependiendo de las decisiones de Henry y de su forma de actuar en la propia misión: al coger la espada, el juez le amonestará con juego sucio y otorgará al duelista de la hermandad una armadura superior.

Hacia el bosque

La segunda demo me llevó al bosque, una ubicación encantadora del inicio del juego muy alejada de la suciedad urbana de Kuttenberg y también más refinada que los entornos rurales del juego anterior. Desde entonces, Bohemia ha mejorado mucho en el aspecto gráfico. La huida de Henry y Hans Capon de unos soldados de la cual acaban gravemente heridos los lleva a una cabaña aislada. Henry pierde el conocimiento antes de llegar a la puerta.

Al recobrar el sentido, entré en una fase más tranquila del juego, que me introdujo a las funciones de simulación que lo sostienen: lavarme para estar presentable (en la época medieval los privilegios por guapo ya existían), tomarme unas cuantas cucharadas de sopa para recuperar fuerzas y buscar hierbas para curar a Hans con un brebaje de manzanilla.

Todo parecía tranquilo, excepto por el pequeño detalle del cadáver de un soldado que el dueño de la cabaña dejó pudriéndose en el montón de estiércol, y que yo tenía que enterrar. Conocido como un "muerto desgraciado", esta secuencia ilustraba el realismo que impregna el juego. Avancé hasta encontrar tierra blanda junto a un arroyo y cavé su tumba. Lavarse la cara, comer algo y atravesar un bosque para llevar a cabo un entierro a plena luz del día:

los elementos y mecánicas que hicieron del original una experiencia apasionante siguen presentes, ahora más grandes, mejores y más completos que nunca. La nueva ciudad, las armas de pólvora y el minijuego del herrero demuestran que Kingdom Come: Deliverance II es el juego que Warhorse siempre quiso hacer. Por ejemplo, los dos mapas del juego cubren 25 kilómetros de entornos densamente detallados, lo que supone un enorme aumento en comparación con el primer juego.

Stolz-Zwilling afirma que la experiencia es tan apasionante como un buen libro (que ahora cuenta con un guion incluso más largo que Baldur's Gate 3). "Lo abres y te sumerges en ese mundo durante horas y ni siquiera te das cuenta de que han pasado cuatro", afirma. "Hemos intentado lograr ese mismo efecto: que lo que ves en pantalla parezca real".

Podéis precomprar Kingdom Come: Deliverance II en la Epic Games Store. El juego se lanzará el 11 de febrero.