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Everything contempla el sentido de la existencia a través de la exploración
K
Khee Hoon Chan
Pero hasta eso es una burda simplificación de lo que ofrece Everything. Para empezar, la exploración dista mucho de lo que conocemos en otros juegos, como los recorridos por los paisajes del mundo abierto de The Elder Scrolls Online o el análisis de la parafernalia doméstica de What Remains of Edith Finch. Everything te invita a indagar y a meditar sobre las conexiones múltiples de nuestra existencia. El tema es denso, pero el videojuego lo representa de una forma que resulta fácil de digerir y es sumamente abstracta.
Por ejemplo, puedes empezar el juego siendo un planeta helado, pero encarnar otro objeto cercano al poco tiempo. Esto se consigue ascendiendo para convertirse en un ser más grande, como una galaxia con mil millones de estrellas gaseosas, o descendiendo a una forma de materia más pequeña, como un iceberg gigantesco. A partir de aquí, puedes seguir transformándote en un amplio abanico de criaturas o cosas con las que te irás cruzando, como una vaca, un árbol o incluso una isla. Conforme vayas avanzando, aparecerán burbujas de texto junto a los seres y a las cosas, monólogos introspectivos, e incluso a veces mundanos. Una margarita puede hablarte del miedo que le produce la existencia y de su insignificancia en el vasto universo de Everything. Un grano de arena puede contarte su deseo de contemplar las estrellas. Una hormiga puede comentarte que no logra encontrar al pesado de su hermano, que andará perdido por algún sitio. Irás recopilando estos pensamientos y podrás usarlos para crear los tuyos propios y compartirlos con los demás.

Si el juego te resulta demasiado caótico, recuerda que tu progreso se irá almacenando para que puedas archivar y catalogar cada relato en una enciclopedia que irá creciendo conforme recorras los diferentes planos de la existencia. Llegados a un punto, me entró curiosidad por descubrir las formas de vida más microscópicas que Everything permite encarnar. Seguí adentrándome en el corazón de su universo hasta alcanzar el nivel cuántico. Aquí, los electrones y las partículas creadas a partir de ondas electromagnéticas son inconcebiblemente diminutas, por lo que las leyes de la física apenas tienen efecto sobre ellas. Seguí adentrándome y el juego me catapultó de nuevo hasta el plano cósmico: el reino del espacio, las galaxias, las estrellas y demás fenómenos astronómicos. El nivel de exploración de Everything es ontológico y ofrece una plataforma para hablar sobre cómo son las cosas en nuestro universo. Resulta de lo más reconfortante.
Tus expediciones irán acompañadas de vídeos breves y evocadores del difunto filósofo Alan Watts en los que podrás conocer lo que pensaba sobre la naturaleza filosófica del ser. Sus discursos conforman una banda sonora relajante en el alegre universo del juego: una oda embriagadora a la complejidad de la existencia.
Puedes encontrar Everything en la Epic Games Store.