Noticias

Os contamos cómo la banda sonora de Pacific Drive encuentra belleza en la fealdad

T
Thomas Wilde
12 ago 2024
Pacific Drive, el juego roguelike de conducción desarrollado por Ironwood Studios que os atrapa en una versión distorsionada de las zonas más recónditas del estado de Washington, ya está disponible en la Epic Games Store. Pasáis largos periodos del juego a solas con vuestro coche, la carretera abierta y alguna emisión intermitente que podáis captar en vuestra vieja radio.

La mayor parte del contenido de Pacific Drive es lo que va sucediendo mientras avanzáis con cautela por las ruinas de un apocalipsis. La palabra "liminal" se ha venido usando en exceso últimamente en las conversaciones sobre videojuegos, pero no sería erróneo decir que Pacific Drive se desarrolla en un espacio liminal. El viaje es el destino.

En el juego encarnáis a un repartidor de 1998 que ha sido arrastrado hacia un lugar conocido como la Zona de exclusión olímpica. Unos experimentos militares han convertido un tramo abandonado de pueblos rurales y bosques en un área donde la realidad es inestable. Para atravesar los extraños peligros de la Zona os veis obligados a confiar en una vieja camioneta. Recogéis chatarra, esquiváis anomalías, participáis en peligrosos experimentos científicos, evitáis letales tormentas a toda costa y, ante todo, os aseguráis de que vuestro vehículo siga funcionando.

Igual que sucede con cualquier otro viaje por carretera, uno de los elementos más importantes de Pacific Drive es su música. Es etérea, inquietante y discordante a partes iguales. Muchas de las pistas se adentran en la mente, se quedan ahí y perduran entre silencios.

La banda sonora original de Pacific Drive es obra de Wilbert Roget, un compositor de Seattle veterano en la industria de los videojuegos. Entre otros de los títulos en los que ha trabajado se encuentran Mortal Kombat 11, Destiny 2: Los Renegados, Star Wars: The Old Republic y la sorpresa de este año, el exitoso Helldivers 2.

La idea tras la banda sonora de Roget era reflejar tanto la característica ambientación rural del noroeste del Pacífico de Pacific Drive como la sensación de decadencia que impregna gran parte del mapa.
Os contamos cómo la banda sonora de Pacific Drive encuentra belleza en la fealdad - Paisaje
"Cuanto más componía, más consciente era de que las armonías a las que estoy acostumbrado no iban a servir para esta historia", cuenta Roget. "Debía centrarme en las distintas capas de sonido y en la interacción entre ellas".

Según Roget, se trataba de una cuestión de contrastes. Cuando los jugadores entran en la Zona, descubren que lleva décadas abandonada. Los edificios están en ruinas, las calles están repletas de coches abandonados y los humanos se aferran a la vida en las pocas zonas de relativa estabilidad.

Una banda sonora al uso no habría encajado con la temática o la ambientación tan característica de Pacific Drive. Otras bandas sonoras de videojuegos, como la que creó Roget para Star Wars, suelen ser estridentes y exageradas, con armonías complejas y centradas en la orquesta. Para Pacific Drive el músico tuvo que componer algo más minimalista.

"Enseguida me di cuenta de que tenía que reducir la música a prácticamente su mínima expresión", dice Roget. "Al escuchar la música de la zona del bosque, la primera en la que trabajé, no es difícil detectar que a lo largo de todo el bioma solo suenan dos acordes. Es curioso, porque me permitió percatarme de que a veces la atmósfera tiene que ser así. Creo que compuse gran parte de la banda sonora en invierno, envuelto en una densa neblina gris".

Y continúa: "Aunque pueda no tener mucho sentido, las notas no importaban. Sobre todo después de haber creado el tema principal. Para todos los temas que sonaban dentro del garaje me limitaba a improvisar. Creaba pistas que sonaban más o menos como si una canción quisiera arrancar pero nunca llegase a hacerlo".

El diseño de la música de Pacific Drive se vio influido por intérpretes y compositores como Nine Inch Nails, el compositor brasileño Amon Tobin, y Radiohead. Roget afirma que no descubrió su aclamado cuarto álbum, Kid A, hasta haber completado más o menos la mitad de su trabajo.

Sin embargo, antes de ponerse manos a la obra, Roget colaboró con el director creativo de Pacific Drive, Alexander Dracott. Dracott, que también es músico, ya tenía una idea clara de lo que quería para el singular sonido de Pacific Drive antes de que se Roget se involucrara.

"Tanto Dracott como yo estábamos en un grupo de desarrolladores que participa en encuentros de creación de videojuegos de terror cada año", dice Roget. "Los organizadores del encuentro dan a los participantes dos días para hacer un juego de terror o similar de principio a fin. Alex trabajó en un juego llamado Do You Copy que, inesperadamente, ha tenido mucho éxito. Yo también colaboré en ese proyecto con él".
Os contamos cómo la banda sonora de Pacific Drive encuentra belleza en la fealdad - Rojo
"Pensamos en trabajar en algún proyecto juntos, y cuando él empezó con Pacific Drive, no dudó en avisarme. Lo bueno de los encuentros de creación es que me permitían probar estilos musicales con los que normalmente no tengo ocasión de trabajar. Me inspiré en el estilo de Akira Yamaoka, famoso por su trabajo en Silent Hill, y adopté un enfoque más electrónico, con muchos sintetizadores y guitarras. Fue esto lo que sentó las bases de lo que Alex quería para Pacific Drive".

El sonido único de Pacific Drive nació gracias a Dracott, que creó una lista de canciones y autores de Spotify que reflejaban lo que quería para la ambientación del juego. Entre los artistas de la lista se encontraban Lorne, Apparat y Woodkid, todos ellos unidos por un sentimiento de melancolía electrónica.

"Ha sido la primera vez que hemos participado en un proceso colaborativo incluso antes de ponernos manos a la obra", comenta Roget. "Hizo un trabajo increíble con los comentarios que dejó en la lista de canciones; en ellos explicaba por qué las había elegido y qué deberíamos quedarnos de cada una. Yo analicé todas ellas e hice cuanto pude para descubrir cómo funcionaban en términos de producción y armonía".

Para crear los temas de la banda sonora de Pacific Drive, Roget acabó utilizando varios métodos analógicos, como volver a grabar algunas de las pistas en una grabadora de casete o tocar música en un colador metálico con un arco de contrabajo. Luego creaba un "panel" interactivo para cada sonido que le permitía retocar libremente el tono. Parte de la música de Pacific Drive viene de fuentes insólitas, como la grabación con un teléfono móvil del ruido de una obra desde el edificio de apartamentos de Roget.

Quizá el fragmento más extraño de la banda sonora venga del viaje que hizo Roget a Gales para una fiesta. Tuvo que compartir habitación con un hombre que, según dice, roncaba de la forma más extraña que había oído nunca.

"Después de la primera noche le pregunté si me dejaba grabar sus ronquidos raros. Él me dijo que sí, que aunque era lo más raro que le habían pedido jamás, no le importaba".

Esos ronquidos tan curiosos pasaron a convertirse en la base para algunas de las melodías de Pacific Drive.

"La idea tras todos estos sonidos era la transformación de algo que por naturaleza es feo en algo hermoso", comenta Roget.

"Eso era lo que me transmitía el título. En él, el vehículo de los jugadores es un montón de chatarra que apenas funciona, pero deben transformarlo en algo excepcional, algo mejor que un Lexus de última gama, algo totalmente suyo".

Entre los próximos proyectos de Roget se encuentra la banda sonora del título de Ubisoft Star Wars Outlaws, disponible en Epic en agosto, y de la serie de Netflix Gundam: Réquiem para una venganza.

Pacific Drive está disponible en la Epic Games Store.