
Cómo elegir el mejor monitor de gaming para vuestro equipo

Usar el mejor monitor de gaming para vuestro ordenador puede mejorar muchísimo la experiencia, tanto para jugar en competiciones como en solitario. Los monitores de gama alta son mejores que los normales, ya que optimizan y mejoran cada fotograma durante las sesiones de juego.
Escoger el monitor de gaming adecuado requiere algunos conocimientos tecnológicos. En esta guía sobre monitores de gaming, os enseñaremos lo que son las tasas de refresco, las latencias de entrada y las resoluciones, y os ayudaremos a comprar el mejor monitor de gaming según vuestras necesidades.
¿Qué es un monitor de gaming?
Un monitor de gaming es similar a un monitor para ordenador normal, pero incluye funciones adicionales que optimizan la experiencia de jugar a videojuegos.
Monitor de gaming o monitor normal: ¿cuál es la diferencia?
Si bien se puede jugar a videojuegos con un monitor normal, los monitores de gaming suelen tener mayores tasas de refresco, menos latencia de entrada (o más tiempo entre que pulsáis un botón y la acción se ve en la pantalla) e incluso hardware que funciona directamente con vuestra unidad de procesamiento gráfico (GPU).
Qué buscar en un monitor de gaming
En este apartado, hablaremos sobre las características comunes de un monitor de gaming y explicaremos de qué manera afectan a la experiencia de juego.
Resolución
La resolución de un monitor de gaming determina la definición y la claridad de la imagen que aparece en la pantalla. Los monitores tienen limitaciones físicas de resolución, un número finito de píxeles incorporados que muestran la imagen.
Las capacidades de vuestra tarjeta gráfica afectan a la hora de elegir un monitor de gaming. En resumen, cuanta más resolución por defecto tenga un monitor, más potente debe ser vuestra GPU para aprovechar todas sus capacidades. Dicho esto, un monitor de 4K mostrará contenido en 1080p sin problemas, y tendréis muy buena resolución más allá de los videojuegos, así que puede ser buena opción comprar un monitor de 4K incluso si no tenéis un ordenador que pueda ejecutar juegos a 4K nativos.
La resolución estándar de un monitor de gaming moderno es de 1080p. Se usa con frecuencia para competiciones en muchos torneos de eSports y eventos. Los monitores de 1080p son más baratos que los de resoluciones más altas. La resolución 1440p (conocida como 2K) es el siguiente nivel. Luego están los monitores con resolución 2160p (abreviada como 4K).
Si vais a invertir en un monitor de gaming de 4K, no obviéis aquellos con alto rango dinámico (HDR). A grandes rasgos, los monitores con HDR son capaces de producir imágenes tanto más brillantes como más oscuras que los de SDR (rango dinámico estándar).
Existen los monitores con resolución 8K, pero esos son lo mejor de lo mejor y requieren una tecnología de GPU de última generación para funcionar de forma nativa.
La resolución también se puede ver afectada por la relación de aspecto. Los monitores de gaming ultraanchos, por ejemplo, tienen diferentes resoluciones que aquellos con una relación de aspecto 16:9. Hablaremos en profundidad sobre esto más adelante.
Tasa de refresco (Hz)
La tasa de refresco de un monitor de gaming determina las veces por segundo que se muestra una imagen nueva. Una tasa de refresco de 30 Hz quiere decir que vuestro monitor refresca la pantalla 30 veces por segundo.
A mayor tasa de refresco, mayor fluidez en el juego. Es vuestra aliada para juegos de ritmo rápido, como los de disparos en primera persona, los de carreras y los títulos de eSports de competición. En cambio, las tasas de refresco bajas hacen que el juego se entrecorte.
Muchos monitores para ordenador normales buscan los 60 Hz, pero algunos pueden llegar a un máximo de 30 Hz, por lo que no son tan buenos para jugar. Una tasa de refresco de 60 Hz es un buen punto de partida para un monitor de gaming. Sin embargo, muchos monitores de gaming cuentan con tasas de 144 Hz o más.
Tamaño de la pantalla y densidad de píxeles (PPI)
Los píxeles son los puntitos que, combinados, crean una imagen en el monitor. Cuantos más píxeles por pulgada (PPI), más nítidas y con más detalles se mostrarán las imágenes en la pantalla. Si los PPI son bajos, la pantalla se verá granulada y borrosa.
Los PPI están ligados al tamaño del monitor de gaming y su resolución. Por ejemplo, si tenéis un monitor de 24 pulgadas con una resolución de 1080p, tendréis unos 90 PPI. Si la resolución es de 1440p en 27 pulgadas, tendréis unos 122 PPI.
Relación de aspecto
La relación de aspecto de un monitor de gaming está determinada por la relación entre el ancho y la altura del monitor.
La relación de aspecto más común es 16:9. Es la misma relación de aspecto de las televisiones modernas de pantalla ancha. Los monitores de esta clase tienen resoluciones nativas de 1920 × 1080 para 1080p, 2560 × 1440 para 1440p (o 2K) y 3840 × 2160 para 4K.
Si jugáis a títulos RPG o juegos de carreras, es buena idea optar por un monitor ultraancho, ya que algunos cuentan con pantalla curva. Ofrecen un campo de visión nativo más amplio (FOV, del inglés "field of view"). Su relación de aspecto suele ser de 21:9 con resoluciones nativas de 2560 × 1080 y 3440 × 1440.
Aparte de estos, podéis encontrar monitores de gaming ultraanchos de 32:9 con resoluciones nativas de 5120 × 1440 y 7680 × 2160. Estos monitores suelen ser bastante más caros y requieren sistemas de alta gama para rendir a su potencia máxima. También son enormes. En la actualidad, un monitor de gaming ultraancho de una marca reconocida tiene una resolución nativa de 7680 × 2160 y mide 57 pulgadas en diagonal.
Color, alto rango dinámico (HDR) y brillo
La gama de colores describe el rango de colores que puede mostrar un monitor. Los monitores de gaming suelen usar un espacio de color sRGB (RGB estándar). Podemos suponer sin temor a equivocarnos que los juegos cuentan con sRGB. Los monitores con HDR usan el espacio DCI-P3 y el Rec. 2020.
La tecnología HDR en un monitor de gaming es una característica de alta calidad que aumenta el brillo máximo de forma significativa (las áreas más brillantes de la pantalla) y los negros oscuros (o las sombras). Si decidís comprar y usar un monitor HDR, os vendrá bien aseguraros de que tiene buenas capacidades de brillo para aprovechar al máximo su gama de colores y su resolución. El brillo de un monitor se mide en nits. Cuantos más nits, más brillo tendrá el monitor.
Tipo de panel
Normalmente, existen dos tipos de panel que son comunes en los monitores de gaming. IPS ("In-Plane Switching" o conmutación en el plano) y TN ("Twisted Nematic" o nemático trenzado) son las opciones populares. También están disponibles las opciones VA ("Vertical Alignment" o alineación vertical) y OLED ("Organic LED" o diodo orgánico de emisión de luz). Explicaremos sus ventajas e inconvenientes a continuación.
IPS (In-Plane Switching)
- Ventajas: Buena opción con las gamas de colores sRGB y DCI-P3, ángulos de visión anchos, tiempos de respuesta estables y tasas de refresco altas.
- Inconvenientes: Menos contraste que los paneles VA, los negros no son tan oscuros como en los monitores VA y los OLED.
Los paneles de monitor de gaming más comunes son los IPS. Ofrecen un buen equilibrio de colores, tasas de refresco y tiempos de respuesta general, así como ángulos de visión más dinámicos que los paneles TN y VA. Ofrecen una experiencia de juego más equilibrada.
TN (Twisted Nematic)
- Ventajas: Tiempos de respuesta rápidos y tasas de refresco altas. Adecuado para quienes valoran el tiempo de respuesta y la calidad visual.
- Inconvenientes: Gama de colores inferior y ángulos de visión limitados.
Si queréis priorizar el tiempo de respuesta, os vendrá bien optar por un monitor de gaming TN. Sin embargo, los ángulos de visión en un panel TN son limitados, lo que significa que mover la cabeza puede afectar al color y la calidad de la imagen que veis.
VA (Vertical Alignment)
- Ventajas: Negros más oscuros y relación de contraste alta. Buena opción para juegos HDR.
- Inconvenientes: Las tasas de refresco lentas pueden causar "ghosting" o efecto fantasma y la gama de colores no es tan buena como en los paneles IPS.
Los paneles VA tienen una relación de contraste alta, algunos de los negros más oscuros y la mayoría de los colores intensos. Dicho esto, los paneles VA tienen una tasa de respuesta de píxeles más lenta que los monitores IPS o TN, lo que puede provocar efecto fantasma: los rastros de fotogramas anteriores permanecen visibles durante más tiempo del previsto.
OLED (Organic Light-Emitting Diode)
- Ventajas: Colores intensos, negros oscuros, excelente tasa de refresco y rendimiento HDR.
- Inconvenientes: Caros y riesgo de quemado de la pantalla.
El punto más fuerte de los paneles OLED es que tienen una excelente reproducción de colores, contraste alto, tiempos de respuesta casi instantáneos y niveles de negros oscuros.
En la actualidad, sin embargo, los monitores de gaming OLED son más caros que las tecnologías alternativas. También conllevan un riesgo de quemado de la pantalla, que puede ocurrir cuando el monitor muestra imágenes estáticas (como los HUD o las barras de tareas de los juegos) durante largos períodos. Los fabricantes de paneles OLED modernos son conscientes de ello, y algunos monitores están diseñados para minimizar ese riesgo.
Tiempo de respuesta
El tiempo de respuesta de un monitor de gaming determina la velocidad a la que cambia el color de los píxeles.
Un tiempo de respuesta más bajo provoca un movimiento más fluido, reduce el efecto fantasma y aumenta la claridad en las imágenes de movimiento rápido, todo ello ventajas al jugar. Los monitores con un tiempo de respuesta más alto provocan lo que parecen ser imágenes más borrosas y son más propensos al efecto fantasma.
El tiempo de respuesta de un monitor se mide en milisegundos (ms). Las opciones varían, pero un tiempo de respuesta de entre 1 y 3 milisegundos ofrece una experiencia de juego fluida. Los tiempos superiores a este intervalo pueden provocar efecto fantasma.
Los tiempos de respuesta ultrarrápidos son los de 1 ms o menos, y aquí están la mayoría de pantallas OLED. Estos tiempos generan imágenes en movimiento nítidas y menos desenfoque de movimiento que los valores más altos. Los monitores TN también cuentan con tiempos de respuesta bajos, tal y como hemos explicado anteriormente, pero la desventaja es que sacrificaréis la gama de colores y el ángulo de visión.
Características prémium
En función de la marca y el modelo del monitor de gaming, es posible que tenga algunas características prémium o propias del fabricante. Muchas de estas mejoran el rendimiento general de un monitor de gaming. Echemos un vistazo a algunas de las características prémium más comunes en los monitores de gaming.
Sincronización adaptativa
Cuando la tasa de refresco del monitor y la de fotogramas de la GPU no se sincronizan, puede provocar problemas como la latencia de entrada e imágenes desgarradas o intermitentes. Un monitor de gaming para ordenador con sincronización adaptativa puede comunicarse con la GPU y ajustar la tasa de refresco sobre la marcha, reduciendo así la aparición de esos problemas.
Al contrario que la tecnología V-Sync (sincronización vertical), que introduce riesgo de retraso de entrada, la tecnología de sincronización adaptativa reduce el desgarro sin comprometer el rendimiento del juego.
Dos de los tipos más comunes de sincronización adaptativa que están disponibles son NVIDIA G-Sync y AMD FreeSync.
Puertos
Se requiere HDMI 2.1 para vídeos 4K a 120 Hz sin comprimir. Si queréis tener una tasa de refresco más alta, apostad por DisplayPort 1.4 o 2.1.
Descubrid más recursos en la Epic Games Store
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