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Cómo instalar un SSD o un disco duro en una PC para juegos

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Epic Games
5 jul 2025

Los jugadores nunca tienen demasiado espacio de almacenamiento. Ya sea que necesites espacio para descargar la próxima obra maestra AAA o quieras mantener tus juegos indie favoritos almacenados localmente y listos para jugar, tener mucho espacio en el disco duro es un aspecto fundamental de cualquier PC para juegos.

En esta ocasión, te guiaremos para que puedas mejorar el almacenamiento de tu PC para juegos con un disco duro (HDD) o un disco de estado sólido (SSD) nuevos.
 

Lo que necesitarás para instalar un disco duro o un SSD en tu PC


Antes de empezar, es importante que te asegures de que los discos que compres sean compatibles con tu PC actual. También hay algunas herramientas que puede que necesites, entre ellas:

  • Cables de datos y de alimentación, si vas a instalar un disco SATA
  • Un destornillador Phillips o de cabeza plana
  • El nuevo disco duro o SSD
  • Soportes de montaje

Puede que algunas de estas cosas vengan incluidas con el hardware.
 

Cómo instalar un HDD o un SSD en una PC para juegos

Apaga la PC para juegos

Apaga y desconecta tu PC para juegos antes de instalar el disco nuevo. De lo contrario, podrías dañar el sistema o recibir una descarga eléctrica.

Encuentra las bahías para discos

Para encontrar las bahías para discos (el lugar donde se encuentran los discos duros y los SSD dentro de la PC), primero tendrás que quitar la carcasa o el panel lateral de la PC. Si compraste tu PC o computadora portátil para juegos, también puedes consultar el manual del propietario.

Por lo general, las bahías para discos son rectangulares y se encuentran en la parte frontal inferior o en el costado de la carcasa de la PC. Vienen en diferentes tamaños: 5,25 pulgadas, 3,5 pulgadas, 2,5 pulgadas y 1,8 pulgadas. Los nombres basados en medidas se refieren al tamaño o al factor de forma del hardware que están diseñadas para albergar, no al tamaño total de la bahía en sí.

Alternativo: Encuentra el conector M.2

Si estás instalando un SSD M.2, que se parece más a un chip de computadora que a un disco duro rectangular tradicional, tendrás que encontrar una ranura en la placa madre.

Consulta el manual de tu placa madre, si lo tienes a mano. Las ranuras para SSD M.2 suelen estar ubicadas en la placa madre y llevan el nombre de M.2. Este tipo de SSD se instala directamente en la placa, por lo general con un solo tornillo de montaje.

Coloca físicamente el disco

El proceso para montar e instalar un disco duro o SSD más tradicional en una PC es sencillo. Primero, retira los soportes que se interpongan en el camino. Luego inserta el disco en la bahía adecuada y atorníllalo en su lugar junto con los soportes necesarios para mantenerlo bien sujeto.

Conecta los cables

Si tu disco nuevo es un SSD M.2, es posible que hayas terminado después de realizar el montaje. Sin embargo, si se trata de un disco más tradicional, tendrás que conectarlo a la placa madre, tanto para alimentarlo como para transferir datos.

SATA (del inglés "Serial Advanced Technology Attachment") es una interfaz estandarizada común que sirve tanto para la alimentación de energía como para la transferencia de datos. Los cables de datos SATA conectan físicamente el disco duro nuevo a la placa madre, mientras que los cables de alimentación lo conectan a la unidad de fuente de alimentación. Es muy probable que tu hardware, ya sea el disco en sí, la placa madre, la unidad de fuente de alimentación o alguna combinación de los tres, venga con los cables adecuados. Si no es así, tendrás que conseguirlos.

Conecta los cables de datos SATA a tu placa madre

Cuando conectes el disco a la placa madre, busca puertos que normalmente están etiquetados como SATA o una variación como SATA_1. Los cables de datos SATA tienen un conector en forma de L, lo que facilita la instalación adecuada.

Vuelve a verificar las conexiones

Enciende la computadora en modo BIOS. Por lo general, puedes ingresar al modo BIOS presionando la tecla F2, Supr u otra (según lo indique el fabricante de tu placa madre) cuando inicias la PC.

Una vez que estés en el modo BIOS, busca una opción como SATA/NVMe Configuration (configuración SATA/NVMe), Boot (arranque) o Storage (almacenamiento). Desde allí, deberías poder ver si el disco se instaló correctamente.

Si no logras encontrar el disco nuevo, hay un par de cosas que puedes probar.

Puede que tengas que activar el puerto SATA de tu placa madre. Para ello, ingresa al modo BIOS y busca Storage Devices (dispositivos de almacenamiento), SATA Configuration (configuración SATA) o NVMe Configuration (configuración NVMe). Busca una opción que te permita cambiar los puertos de Disabled (desactivado) a Enabled (activado).

Si eso no funciona, apaga la computadora, vuelve a abrirla y verifica que todo esté conectado correctamente.
 

Los pasos siguientes en Windows


Inicia la PC y abre Administración de discos haciendo clic derecho en el botón de Inicio. Desde allí, podrás realizar los cambios necesarios en el disco nuevo.

Inicializa el disco

Ahora que estás en Administración de discos, es el momento de inicializar el disco nuevo.

Busca el disco nuevo, que debería estar etiquetado como No inicializado, y haz clic derecho en él. Elige la opción Inicializar disco.

Ahora tendrás que elegir el estilo de partición. La opción predeterminada es GPT (tabla de particiones GUID), que fue diseñada para las computadoras modernas. La opción MBR (registro de arranque maestro) también está disponible, pero hay pocas razones para elegirla, a menos que tengas un sistema más antiguo.

Selecciona el estilo de partición y haz clic en Aceptar para comenzar.

Particiona el disco (Tamaño máximo)

Tu disco nuevo ya está listo para la partición y el formateo. En Administración de discos, haz clic derecho en el disco nuevo y selecciona Nuevo volumen simple.

Si quieres que aparezca como un solo disco grande (que es lo habitual), selecciona Tamaño máximo y luego asigna un nombre de letra al disco (hay más información sobre esto a continuación).

También tienes la opción de particionar el disco en volúmenes separados (partición y volumen son términos intercambiables), que cubrimos en la siguiente sección.

Particiona el disco (Tamaño de volumen simple)

También puedes particionar un disco físico en volúmenes separados. Por ejemplo, puedes dividir un disco de 1 TB en dos volúmenes de 500 GB (aproximadamente) cada uno.

En Administración de discos, en lugar de seleccionar Tamaño máximo, introduce la cantidad de espacio para cada disco. Tendrás que introducir las particiones que quieras en megabytes (MB). Es útil recordar que 1 GB de datos equivale a 1024 MB.

Una vez que hayas dividido todo el espacio de almacenamiento disponible en las particiones que quieras, haz clic en Aceptar para finalizar el proceso.

Elige una letra

Al formatear el disco, debes asignarle una sola letra como nombre. El disco de almacenamiento principal de una PC suele llamarse C:, una convención que existe hace varias décadas.

Puedes asignarle a tu disco nuevo y a cualquiera de sus particiones cualquier letra disponible. Muchas personas optan simplemente por seguir el alfabeto (D:, E:, F:, etc.), pero es tu decisión.

Define el sistema de archivos

Ahora tendrás que formatear el disco para que tu sistema operativo pueda leer y escribir en él.

NTFS es el sistema predeterminado de Windows y es la mejor opción si utilizas tu disco exclusivamente con Windows. También puedes ver exFAT como opción. Elígelo si quieres usar el disco con otros sistemas operativos. Por ejemplo, macOS no puede leer de forma nativa discos con formato NTFS, pero sí puede leer discos con formato exFAT.

Finaliza la configuración

Ahora que has pasado por el proceso de instalación, partición, asignación de nombre y formateo de tu disco nuevo, es hora de finalizar la configuración y usarlo.

La forma más fácil es transferir un archivo al disco nuevo o instalarlo allí y luego acceder a ese archivo. ¡Felicitaciones por instalar con éxito un HDD o un SSD nuevo en tu PC para juegos!
 

Evalúa el disco


Si te preguntas qué tan bien está funcionando tu disco nuevo, siempre puedes hacerle una prueba de rendimiento. Las herramientas de evaluación pueden comprobar el rendimiento de tus discos al examinarlo todo, desde la velocidad de lectura y escritura hasta el rendimiento general.

Hay una serie de opciones populares de software de terceros. Antes de descargar un software de prueba de rendimiento, investiga un poco para encontrar uno que tenga buenas valoraciones. Una vez que hayas elegido el software adecuado para tus necesidades, asegúrate de descargarlo desde un sitio confiable. Internet está lleno de opiniones y los foros de debate pueden ayudarte a aprender de las experiencias de otras personas.

Es hora de cargarle juegos a tu disco nuevo. Explora la Epic Games Store para encontrar algo a lo que jugar (e instalar, por supuesto) y no te olvides de visitar la página de noticias de la Epic Games Store para enterarte de las últimas novedades de tus desarrolladoras y juegos favoritos.