
Cómo derrotar a todos los jefes de Hades II (hasta la fecha)

Uno de los mayores alicientes de los juegos de exploración de mazmorras son las batallas contra jefes, y Hades II no decepciona en ese sentido. Hay multitud de jefes a los que derrotar y muy poco margen de error (incluso para quienes juegan con el modo dios activado).
Una cosa es que tras enfrentaros a ellos un par de veces podáis haceros una idea de cómo luchan, pero otra muy distinta es que logréis aprovechar sus puntos débiles. Para derrotar a los jefes de Hades II, es crucial descubrir estos últimos.
Al estar el juego todavía en acceso anticipado, es más que probable que se vayan añadiendo nuevos jefes a medida que se actualice. De momento, hay tres jefes principales en el Inframundo y dos en la superficie. Aquí os explicamos cómo derrotarlos a todos.
El Inframundo
En el Inframundo, os encontraréis un jefe al final de cada zona. Técnicamente, hay cuatro zonas, así que habrá cuatro jefes principales a los que derrotar.
Hécate, la Bruja de las Encrucijadas

El primer jefe de Hades II es Hécate, la mentora de Melínoe. La mayoría de sus habilidades consisten en lanzar proyectiles, muchos de los cuales vuelven hacia ella y pueden golpear dos veces a Melínoe. Deberéis evitarlos a toda costa, y, por suerte, Hécate tiene unas extensas animaciones antes de lanzarlos. Además, casi siempre los lanza justo delante de sí misma, así que lo mejor es quedarse detrás de ella.
Es muy útil elegir una bendición que haga que vuestro Hechizo inflija daño a lo largo del tiempo, como Anillo ártico de Deméter o Smolder Ring (anillo abrasador) de Hestia. Dada la importancia de esquivar durante este combate, os será de gran utilidad tener una formar de infligir daño mientras esquiváis.
Hay dos cosas con las que os deberéis andar con cuidado en cada intento: su ataque inicial y su tercera fase. Al principio de cada batalla, irradiará un círculo (que también vuelve a ella e inflige daño por segunda vez), así que tendréis que manteneros alejados de ella o estar listos para esquivar.
Al comenzar su tercera fase (que es cuando le queda más o menos un tercio de salud), convertirá a Melínoe en una oveja. Esto durará bastante tiempo, y lo único que podréis hacer será saltar hacia delante. Aparte de Hécate, habrá otras brujas que lanzarán ataques a Melínoe, por lo que es importante solo saltar hacia delante cuando sea imposible esquivar maniobrando.
Escila y las Sirenas

Una de las batallas más intensas e impresionantes a nivel visual y sonoro de Hades II es la batalla contra Escila y las Sirenas. Melínoe tendrá que derrotar a todas las componentes de la banda para luego enfrentarse a un ejército de enemigos al final del combate mientras vuelve a derrotar a Escila.
Aquí la clave consiste en ir derrotándolas una a una. Para la mayoría de los jugadores, lo más fácil suele ser centrarse en Roxy, la baterista. Está quieta, y tanto Escila (la cantante) como Jetty (la guitarrista) se abalanzarán contra Melínoe, así que cualquier daño de área de efecto también irá socavando su salud. Por suerte, sus ataques son bastante lentos y fáciles de evitar.
Cuando hayáis derrotado a Roxy, lo más fácil será centrarse en el miembro de la banda que más difícil sea de esquivar. Esto podría variar en función del jugador e incluso de las armas y las bendiciones que tenga durante esa partida. Tened en cuenta que no se puede atacar a Escila desde detrás de su concha, así que suele ser mejor dejarla para el final.
Cuando hayáis acabado con los tres miembros de la banda, comenzará la segunda fase del combate. A una de las integrantes de la banda se la destacará bajo los focos, y las tres volverán a la batalla. Sus ataques se volverán más rápidos y cambiarán ligeramente. Centrarse en Roxy seguirá siendo una buena estrategia, para después pasar a la artista destacada bajo los focos, si es que no era ella.
Cuando las hayáis vuelto a derrotar, Escila se quedará y convocará a un ejército de peces para que la ayuden. La mejor estrategia es usar explosiones de daño para derribar a Escila y que sus peces no tengan tiempo de ir reduciendo vuestra salud, lo que no debería ser demasiado difícil si tenemos en cuenta la poca salud que le quedará a estas alturas. Cuando los peces lleguen hasta Escila y Melínoe, cualquier cosa que inflija daño de área de efecto será de ayuda, sobre todo al lanzaros hacia delante.
Hay varias bendiciones que infligen daño si golpeáis a los enemigos al lanzaros hacia delante, como Thunder Sprint (carrera atronadora) de Zeus o Breaker Sprint (carrera rompedora) de Poseidón. Las bendiciones que infligen daño de área de efecto al usar el Hechizo también resultan de utilidad. Si no tenéis nada, cómo mínimo podréis usar vuestro Hechizo contra el ejército de peces para mantenerlo a raya mientras tratáis de derrotar a Escila.
Cerbero infernal

Cerbero no quería luchar en el Hades original, y su batalla mientras está furioso parece implicar lo mismo en la secuela. La batalla contra Cerbero en Hades II es una de las más fáciles del juego, debido a lo fáciles de ver y de esquivar que son sus movimientos.
Lo más importante es quedarse detrás de él para evitar su aliento de fuego. Sin embargo, sigue siendo importante esquivar cuando golpee el suelo, ya que esto también inflige daño si estás a su espalda.
Cada vez que el suelo se empiece a oscurecer, deberéis volver rápidamente a la zona iluminada. Esto, que es la principal fuente de daño del jefe, sucede de distintas formas durante la batalla, pero es bastante fácil de evitar.
Cronos, el Titán del Tiempo

Derrotar al Titán del Tiempo es uno de los mayores desafíos de Hades II. Sus ataques son incesantes, y su capacidad de controlar el tiempo rompe la cuarta pared, ya que impide pausar la partida. Es una batalla realmente complicada, y cualquier error puede suponer vuestra derrota.
Dicho esto, lo mejor es tomársela con calma. Tendréis que contraatacar en los breves instantes en los que Cronos no esté atacando y estar alerta a sus movimientos. No hay ningún punto ideal desde el que atacarlo, salvo durante su ataque con el pilar de aire, el cual podréis evitar por completo colocándoos detrás de él. También vale la pena recordar que, durante la primera fase de la batalla, podréis lanzaros hacia delante para atravesar sus ataques.
Cuando su barra de salud se agote, comenzará la segunda fase del combate. Durante esta fase el jefe utilizará multitud de ataques capaces de acabar con vosotros instantáneamente, y cada vez que lo haga toda la arena se oscurecerá por completo con la excepción de una zona que se iluminará durante unos segundos. Esa zona iluminada es el único lugar donde podrá sobrevivir Melínoe, así que no olvidéis dirigiros a ella cuando todo se oscurezca. Eso sí, tened cuidado con las trampas de arena que aparecerán; es imposible evitar sus mortíferos ataques si no os podéis mover.
Usar un arma a distancia durante esta batalla permite evitar mucho más fácilmente los ataques de Cronos. La mejor forma de superar este combate es con paciencia, pero un arma a distancia os ayudará a lograrlo un poco más rápido. Las bendiciones que infligen daño a lo largo del tiempo también son realmente útiles, tanto si están vinculadas a vuestro ataque como a vuestro Hechizo.
La superficie
Comparadas con las batallas del Inframundo, las de la superficie son un poco más sencillas. También son un poco más aceleradas, lo cual supone un cambio de ritmo notable tras la batalla contra Cronos.
Polifemo, el pastor ciclópeo

Al cruzar la ciudad de Éfira, os enfrentaréis cara a cara a Polifemo, un pastor ciclópeo que está muy enfadado porque Melínoe está molestando a sus preciadas ovejas.
Lo más importante será evitar su salto. Al aterrizar, inflige una gran cantidad de daño, así deberéis esquivarlo o usar algún tipo de ataque a distancia. Además, si estáis demasiado cerca, os agarrará e infligirá mucho daño.
Polifemo también invoca a más enemigos, y conviene deshacerse de ellos antes de centrarse en el Cíclope. Cuantos más enemigos haya, más tendréis que esquivar.
Conforme avance la batalla, irá saltando cada vez más a menudo. Llegados a ese punto, será imposible evitar todos sus saltos y el daño que causan. Lo mejor será que os centréis en acabar con él lo antes posible, aunque para ello tengáis que ignorar a otros enemigos en la recta final.
Eris, la Encarnación de la Discordia

Olvidad todo lo que creyerais saber sobre los jefes antes de enfrentaros a Eris. Es increíblemente rápida y su poder de ataque aumenta de forma exponencial a medida que avanza la batalla. Os atacará tanto con unos pocos proyectiles como con una avalancha de bombas que es prácticamente imposible de esquivar por completo.
Al principio, la mejor forma de derrotarla evitando recibir daño es colocarse detrás de ella. Esto sirve para las dos primeras fases, pero luego empezará a volar. Cuando lo haga, tendréis que infligirle el mayor daño posible cuando esté en tierra.
Durante las últimas fases de la batalla, infligirá un daño descomunal. Ir poco a poco tampoco sirve de nada, y deberéis ir a por ella antes de que vaya ella a por vosotros.
De momento, ¡esos son todos los jefes de Hades II! Como el juego sigue en acceso anticipado, puede que estas batallas se alteren o reequilibren en el futuro. Si aún no lo habéis hecho, podéis comprar Hades II en la Epic Games Store. ¿Queréis saber más? Leed aquí nuestro artículo sobre el trasfondo de la saga.