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El viaje de Kejora: de los disparos estilo Cuphead a las plataformas y rompecabezas

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Jason Rodriguez
27 ene 2026
Hay un momento en Kejora en el que la protagonista y sus amigos corren por sus vidas para escapar de un monstruo en el bosque. Mientras transcurría la cinemática, se me vino un recuerdo de golpe a la mente: tenía seis años. Era verano. Estaba en una granja de la provincia de Batangas, en Filipinas.

Mis primos y yo, junto con algunos amigos del barangay vecino, hicimos una apuesta: cada uno pondría 10 pesos (unos 35 centavos en aquel entonces) y todos caminaríamos juntos al bosque al caer la tarde. Nadie podía decirle nada a los adultos. Después de todo, nuestros lolos y lolas seguro nos habrían regañado por correr semejante riesgo, sabiendo que el nuno sa punso, el kapre, el tikbalang y todo tipo de seres elementales acechaban en el bosque. Quien lograra salir primero sin correr ni gritar ganaría el gran premio: suficiente dinero para comprar refrescos en bolsa de plástico del maglalako más cercano.

Al ponerse el sol en el horizonte, emprendimos nuestro viaje, cada uno llevando un rosario o un anting-anting por si nos cruzábamos con habitantes de otro mundo. Apenas habían pasado cinco minutos cuando escuchamos a alguien gritar. ¿Había visto una criatura esperándonos entre las copas de los árboles? ¿Nos estaba advirtiendo que no pisáramos algo en el camino? ¿Se había perdido y tuvo que ponerse la ropa al revés a toda prisa? Nunca lo supe. Lo único que recuerdo es que todos empezamos a correr por nuestras vidas. Cuando por fin logramos salir, tuvimos que seguir corriendo, aunque esta vez fue más bien porque nuestros mayores comenzaron a perseguirnos con chanclas voladoras, más letales que el manananggal más feroz.

Ese dulce recuerdo me volvió a la mente, no solo durante la escena de persecución de Kejora, sino también en los momentos de calma, mientras transcurría la aventura de mi personaje y de sus compañeros. Pero el mismo Kejora, desarrollado por el estudio indonesio Berangin Creative, también atravesó un camino lleno de giros durante su desarrollo, según nos contó Bagaskara "Bagas" Firdaus, cofundador y director del juego.
 

Conexiones con Cuphead, Studio Ghibli y Valiant Hearts


"Lo creas o no, al principio queríamos hacer un juego de correr y disparar, un "shoot-'em-up" al estilo de Cuphead", confesó Firdaus entre risas. Eso fue en 2019, cuando nuestro estudio tenía apenas un puñado de personas y la tarea ya parecía abrumadora por sí sola. "Un juego de correr y disparar habría sido muy difícil de desarrollar. Habríamos tenido que diseñar demasiados enemigos, demasiadas armas y demasiados niveles".

Así fue como Firdaus y el equipo decidieron dar un giro radical y apostar por un género distinto: un juego de plataformas y rompecabezas. Era la opción más adecuada, sobre todo porque el estudio quería utilizar los personajes y escenarios que ya había creado. De la misma forma, Berangin Creative se propuso enfocarse en animaciones inspiradas en el estilo de estudio Ghibli. "Desde un punto de vista artístico, el estilo de animación de Ghibli se siente muy artesanal, con un fuerte énfasis en la atmósfera y la emoción, más que en el espectáculo", explicó Firdaus. "Esa sensibilidad influyó mucho en la dirección artística del juego". Nuestro objetivo es diseñar espacios que respalden el tono y la narrativa del juego de forma sutil y permitir que los jugadores conecten con el mundo a un nivel más emocional".
El viaje de Kejora: de los disparos estilo Cuphead a las plataformas y rompecabezas - Pueblo
El equipo también se inspiró en Valiant Hearts: The Great War, el galardonado título de Ubisoft lanzado en 2014. Con herramientas y acciones únicas para su variado elenco de personajes, Valiant Hearts ofrece una atractiva combinación de rompecabezas ingeniosos, secciones de sigilo y momentos de gran impacto emocional, una fórmula que Kejora buscó recrear.

"Para cuando presentamos Kejora a los editores, ya se estaba formando como un juego de rompecabezas totalmente centrado en la narrativa, con un diseño que considerábamos bien desarrollado y maduro", agregó Firdaus.
 

Hecho en Indonesia


Kejora, que significa "lucero del alba" en indonesio, se desarrolla en un pintoresco pueblo de Java Central, inspirado en las localidades rurales de la región y en su arquitectura característica de estilo Jengki. Pero detrás de este entorno tranquilo e idílico se oculta un misterio: una maldición que aflige a los habitantes del pueblo. Será tarea de la joven protagonista adentrarse en el origen de esta maldición.

"Dedicamos un tiempo a pensar en distintos nombres para la protagonista", contó Firdaus. "Consideramos varios nombres que los padres indonesios suelen dar a sus hijas, hasta que finalmente elegimos Kejora. Es un nombre hermoso y también puede interpretarse como una luz que brilla en la oscuridad".

Kejora viaja junto a sus dos amigos más cercanos: Guntur y Jaka. Mientras Kejora es la más testaruda del grupo, Guntur es más bien brusco y directo, sin rodeos, y Jaka suele mostrarse más tímido y cauteloso. Las acciones únicas de los personajes, al estilo de Valiant Hearts, entran en juego desde el principio de la campaña, ya que debes alternar con frecuencia entre los compañeros para aprovechar sus habilidades. Guntur puede golpear y destruir obstáculos, además de ayudar a Kejora dándole impulso mientras escala. Jaka, por su parte, puede empujar objetos y disparar con su honda.

Las secciones de rompecabezas son bastante sencillas al principio. Tal vez solo tengas que romper un montón de heno para recoger un objeto o dispararle a una serpiente para que se mueva. Más adelante las cosas se vuelven un poco más complejas, aunque nunca hasta el punto de hacerte perder la paciencia. Por ejemplo, hay una sección en la que Kejora debe apilar cajas con maquinaria de una fábrica. Luego, tienes que impulsarte con ayuda de Guntur, disparar a una palanca con Jaka y, finalmente, volver a cambiar a Guntur para destrozar una caja.

"Al igual que en Valiant Hearts, queremos que los rompecabezas se mantengan intuitivos", explicó Firdaus. "Incluimos estas secciones solo si creemos que encajan con la historia y el nivel. Pero no queremos que resulten demasiado frustrantes, porque, de lo contrario, sería difícil que el jugador avance".
 

El Genderuwo


Kejora y sus amigos no solo se enfrentan a rompecabezas. También tienen que sobrevivir al Genderuwo, una criatura mítica que se ha ganado un lugar destacado en el folclore indonesio, especialmente en la región de Java Central. Este espíritu maligno adopta la forma de una enorme criatura similar a un simio de rasgos completamente negros, aunque también puede imitar la apariencia humana para atraer a víctimas desprevenidas.

En el juego, te enfrentarás a los Genderuwo en las secciones de sigilo. Se presentan como figuras sombrías colosales, con un ligero toque inspirado en Ghibli que los hace asemejar a Sin Cara de El viaje de Chihiro. En estos capítulos, el objetivo es avanzar de un extremo al otro de la pantalla usando arbustos, cajas y troncos de árboles para evitar que te detecten. Si te llegan a ver, aparecerá un ojo en pantalla y, si no encuentras un escondite a tiempo, los Genderuwo atacarán brutalmente a todo el grupo y el encuentro se reiniciará.
El viaje de Kejora: de los disparos estilo Cuphead a las plataformas y rompecabezas - Monstruo
"Aquí en Indonesia tenemos muchos monstruos mitológicos y sobrenaturales, como el Barong, la Kuntilanak (Pontianak) y el Jenglot", comentó Firdaus. "Pero elegimos al Genderuwo por dos razones. La primera es que es muy reconocible para los indonesios y quizá también para los habitantes del Sudeste Asiático, familiarizados con el folclore regional".

La segunda razón es más práctica: el Genderuwo resultó ser la criatura más fácil de diseñar y animar. "En el estudio solo contamos con cuatro animadores", señaló Firdaus. "Sabíamos que los monstruos formarían parte de la jugabilidad y de las cinemáticas. Si agregábamos demasiadas criaturas o ampliábamos demasiado el juego, habríamos tenido que diseñar más detalles y crear más animaciones dibujadas a mano. Habríamos exigido demasiado a nuestro equipo".
 

Superando los obstáculos


Berangin Creative trabajó a toda marcha durante el ciclo de desarrollo de Kejora. Aun así, ser un estudio indie relativamente pequeño del Sudeste de Asia conlleva muchos desafíos.

"El mayor desafío durante el desarrollo fue aprender a trabajar con recursos limitados", afirmó Firdaus, quien recuerda que, en un principio, solo dos o tres personas conformaban el equipo. "Actualmente somos 11, aunque la mayoría trabaja de forma remota. Tenemos que pensar qué cinemáticas incluir o si conviene eliminar algunas secciones".

En la actualidad, a nivel federal, el apoyo a los desarrolladores de videojuegos en Indonesia sigue enfocado principalmente en fortalecer el ecosistema mediante eventos, visibilidad y programas con empresas, más que en la financiación directa de proyectos. Por suerte, existen iniciativas como el Indonesia Game Developer Exchange (IGDX), una colaboración entre el Ministerio de Comunicación e Informática y la organización sin fines de lucro Indonesian Game Association (AGI), que ayudan a los estudios a ganar visibilidad y establecer conexiones.
El viaje de Kejora: de los disparos estilo Cuphead a las plataformas y rompecabezas - Exploración
"En los últimos años, la industria también se volvió más dinámica e interesante", comentó Firdaus. "Algunas universidades ya ofrecen carreras en el desarrollo de videojuegos y hay varios estudios establecidos en otras ciudades. También se formaron comunidades de desarrollo de videojuegos, de distintos tamaños y perfiles, en lugares como Yakarta, Bandung, Bali y muchos más. Hoy es más fácil que la gente se sume, se integre a comunidades, pregunte y aprenda de los demás".

Cuando le preguntamos qué enseñanza esperaba que los jugadores se llevaran de Kejora al completar la historia, Firdaus simplemente sonrió. "Uno de los temas centrales del juego es el tiempo. Cómo cada persona utiliza su tiempo de forma diferente. ¿Qué tan bien estamos aprovechando el tiempo que tenemos? ¿Lo estamos compartiendo con quienes nos importan y haciendo cosas que recordaremos con cariño? Queremos que los jugadores se sientan emocionalmente conectados con estas ideas".

Y, al igual que Kejora , con sus años de desarrollo que lo convirtieron de un juego de correr y disparar a uno de plataformas y rompecabezas, o aquellos años de infancia que disfruté con amigos y vecinos en la provincia, quizá todo eso fue tiempo bien invertido.

Kejora ya está disponible en la Epic Games Store.