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Las herramientas de aprendizaje de Influent convierten los refrigeradores y las plantas en lecciones de idioma
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Brittany Alva
Influent nos presenta a Andrew, un desarrollador de productos en aprietos: una empresa de tecnología robó su dispositivo de aprendizaje de idiomas. Para demostrar que el producto es suyo, Andrew crea una versión mejorada y hace una transmisión en vivo en la que aprende 300 palabras en un idioma nuevo. La tarea del jugador es aprender esas palabras, que son objetos del apartamento de Andrew.

Hay cinco pruebas de vocabulario y cada una corresponde a un nivel de competencia diferente. Estas pruebas exigen que el jugador identifique un objeto de distintas maneras en el apartamento, como la palabra escrita o un clip de audio de la palabra. Una vez que ha completado las cinco pruebas, ya domina las palabras de la lista de vocabulario. En ese momento también cuentan para el objetivo de 300 palabras de Andrew.
Cuando hayas dominado estas listas más pequeñas, puedes hacer pruebas con todas las palabras juntas, lo cual es más fácil de decir que de hacer. Aprender 300 palabras en un idioma nuevo no es poca cosa y encontrar 300 objetos distintos en el apartamento de Andrew tampoco es fácil. Los jugadores deben revisar cada rincón y recoveco del espacio para completar este objetivo.
Para explorar, los jugadores pueden controlar a Andrew o a su ayudante robot volador. Este robot puede acceder a lugares a los que Andrew no puede, como debajo de la cama o arriba de los armarios (y sí, hay objetos como pantuflas y latas de especias en ambos lugares). Una vez que empieza, la búsqueda parece interminable. Por ejemplo, la computadora resaltada puede leerse como una palabra, pero al hacer clic en distintas partes del mismo objeto, encontrarás otras palabras, como "parlantes". En los armarios hay cajones y perillas, y te sorprendería la cantidad de partes que tiene una cocina. Al revisar varias veces estos lugares y los objetos más grandes, los jugadores pueden escuchar y estudiar el vocabulario una y otra vez.
A pesar de que alberga las 300 palabras que los jugadores deben aprender, el apartamento de Andrew no está abarrotado. Es fácil recorrerlo y, además, Influent elimina cualquier problema o confusión que pudiera causar el exceso de objetos. Pero eso no significa que no encontrarás rincones desordenados en este espacio. Andrew tiene una caja en particular que contiene un juguete, una consola de videojuegos, controles, una pelota de fútbol y más objetos tirados al azar por si acaso.
Muchos de los objetos están desglosados y ofrecen sinónimos, verbos y adjetivos que se relacionan o los complementan. Sin embargo, estos no están disponibles hasta que hayas completado varios niveles de competencia. Esto te motiva a seguir jugando y repasando las mismas palabras para consolidar aún más tu dominio del idioma. Por ejemplo, un libro en español también tiene el adjetivo "interesante" y el verbo "leer".

Este método de aprendizaje es una de las mejores maneras de dominar un idioma. Algunos lingüistas creen que los bebés y los niños aprenden los idiomas al catalogar los objetos y conectarlos con las palabras existentes, y por eso se piensa que es una de las mejores formas de adquirir fluidez.
Aprender un idioma no siempre se trata de estudiar los intrincados tiempos verbales; con frecuencia, la gramática es lo que las personas asimilan más rápido. Otras aplicaciones de aprendizaje de idiomas (como Duolingo) tienen esto muy claro. Sin embargo, a la mayoría le falta vocabulario. Influent se puede jugar junto con esos programas de aprendizaje de idiomas para suplir ese déficit. Es más interesante, interactivo y envolvente que las tarjetas didácticas y se desarrolla de una forma que realmente te ayuda a internalizar las palabras.