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Descubre Bloons, el multimillonario imperio de defensa de torres con monos

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Jeremy Peel
7 feb 2024

No sería extraño que hubieras oído hablar de una desarrolladora a la que compraron hace tres años por 142 millones de dólares, de un estudio que existe desde hace casi dos décadas y que cuenta con una comunidad tan entregada que ha creado más de un millón de niveles generados por los usuarios. Pero Ninja Kiwi, el equipo detrás de la serie Bloons Tower Defense (o TD), no suele aparecer en artículos como este.

Scott Walker, el director ejecutivo de la empresa, cree que hay un par de razones para ello. En primer lugar, el personal del estudio está repartido entre Auckland (Nueva Zelanda) y Dundee (Escocia), muy lejos de los centros mundiales de desarrollo de juegos y medios de comunicación. Es una situación que suele convenir a sus desarrolladores, que están "bastante conformes" con pasar desapercibidos. En segundo lugar, Bloons tiene su origen en los juegos en Flash caseros. "Es difícil que los periodistas especializados en títulos AAA te tomen en serio", afirma Walker.

Sin embargo, esas mismas raíces son precisamente la razón por la que Bloons es tan querido y valga tanto.
Bloons TD 5, 3
A mediados de los años 2000, todo internet estaba inundado de portales de juegos basados en navegadores, como Newgrounds, Kongregate y Miniclip. A diferencia de los lanzamientos para PC y consolas de la época, a los juegos de estas plataformas se podía acceder en cuestión de segundos. Y siempre que no te importara someter tus ojos a los intrusivos banners publicitarios, eran gratuitos, una relativa rareza en los años anteriores a iOS y las microtransacciones.

Muchos de estos juegos en Flash, como las recreaciones en 2D de skateboarding o de billar, eran bastante olvidables y apenas lograban mantener la atención de la gente entre ping y ping del MSN Messenger. Pero otros, como el simulador de motos Trials y el sádico juego de plataformas Meat Boy, tuvieron un impacto duradero en el medio e inspiraron a otros diseñadores a crear juegos brutales pero indulgentes, con altos niveles de dificultad y la posibilidad de reiniciar los niveles al instante para volver a intentarlo.

Y luego estaba Bloons, el invento de los hermanos Stephen y Chris Harris. Lanzado en 2007 (llegó relativamente tarde al movimiento), el primer juego de la serie era una experiencia de lo más sencilla e inmediata. De forma similar a los clásicos juegos de artillería de principios de los 80, Bloons se limitaba a retar a los jugadores a controlar la trayectoria de un objeto, en este caso un dardo, que atravesaba una nube de globos que prácticamente estaban suplicando que los explotasen.
Bloons TD 6, 1
Resultaba curiosamente absorbente. "La física básica de impulsar un proyectil para que alcance un objetivo inicial ya es suficientemente interesante, ya que implica el control tanto del ángulo como de la potencia, lo que genera una serie de posibilidades tremendamente compleja con múltiples opciones que pueden funcionar", señala Walker. "Encontrar esa trayectoria ya es divertido, pero lo que ocurre después de ese disparo inicial aún lo es más, ya que el jugador puede ver lo que le sucede al resto de los Bloons después de que el primero haya sido alcanzado".

Bloons encontró un público, y el equipo inicial de Ninja Kiwi empezó a crear más niveles en respuesta a las peticiones de los jugadores. Algunos eran fáciles, otros difíciles y otros "parecían una máquina de Rube Goldberg". Fracasar en un nivel nunca supuso una barrera; simplemente significaba que había que volver a intentarlo".

Bloons no tardó en alcanzar los 100 000 jugadores diarios. Después, los globos y los dardos -por no hablar del mono que los lanzaba- se convirtieron en aspectos fundamentales de un universo carnavalesco que se extendió a distintos géneros. "Cuenta la leyenda que fue Roseanne, la mujer de Stephen, quien sugirió que se añadieran monos al título", dice Walker.

Lo más destacable fue que los títulos de Bloons se convirtieron en importantes representantes del floreciente género de defensa de torres. A diferencia de muchos otros juegos similares, Bloons TD permitía a los jugadores colocar sus defensas como quisieran, como en los juegos tradicionales de estrategia en tiempo real. Resultó que los propios globos funcionaban especialmente bien: sus diferentes colores resultaban ideales para indicar los puntos de vida y las propiedades especiales en medio del caos y el movimiento de los típicos mapas de defensa de torres.
Bloons TD 6, 4
Bloons TD, tuvo varias secuelas muy populares, y también hubo otros títulos y juegos derivados de Bloons, aunque no todos contaban con la misma profundidad estratégica. "Tenemos que admitir que Hot Air Bloon representa uno de nuestros momentos más bajos", dice Walker.

Pero Ninja Kiwi rara vez ha perdido de vista lo que hace que Bloons brille. Aunque a los equipos artísticos del estudio se les ha dado cada vez más libertad para desviarse del estilo carnavalesco en 2D de aquellos primeros juegos en Flash, Ninja Kiwi nunca ha tratado de explicar en exceso el concepto fundamentalmente disparatado que constituye el núcleo de la serie. "Mantener la pura ridiculez de un mundo lleno de monos que se defienden constantemente de interminables oleadas de Bloons sin una gran historia que lo explique es muy importante para nosotros", dice Walker.

Eso facilita la participación de los fans. Desde el principio, Ninja Kiwi ha puesto herramientas de diseño a disposición de su comunidad, lo que ha contribuido en gran medida a su éxito continuado. "Una vez que tuvimos un editor para Bloons que permitía a cualquiera de nuestro pequeño equipo crear niveles para el juego, compartirlo con los jugadores parecía lo más lógico", dice Walker. Muy pronto, había más de un millón de niveles creados por jugadores disponibles, y Ninja Kiwi empezó a crear Player Packs compuestos por niveles seleccionados para mostrar los mejores ejemplos.

Aunque los juegos de Bloons están pensados para jugarse de forma sencilla y casual en dispositivos móviles, Ninja Kiwi publica notas detalladas sobre todos los cambios que se han llevado a cabo para mantener el juego equilibrado con cada actualización. Esto se debe a que sus seguidores acérrimos miran con lupa cada palabra, atentos a cualquier indicio de trasfondo o historia sobre los monos que habitan el mundo del juego. "Los fans de Bloons son increíbles; su positividad y apoyo constantes nunca dejan de conmovernos ", dice Walker. "Aunque no les faltan ideas ni sugerencias de cosas que se podrían mejorar, entienden perfectamente que no podemos hacerlo todo de golpe".
Bloons TD 6, 5
El equipo sigue lanzando grandes actualizaciones para Bloons TD 6, y está ampliando su editor de mapas para que permita editar el juego al completo. Eso permitirá un control similar al que se consigue con mods de las torres, los proyectiles y los modos, "para que los jugadores puedan crear sus propios juegos dentro del juego".

A estas alturas, es obvio que Bloons tiene algo en común con sus monos: una larga cola. Lo que empezó como una distracción de navegador, un alternar momentáneo entre pestañas, ha sobrevivido al propio Flash. Y si Ninja Kiwi se sale con la suya, Bloons seguirá existiendo mucho después de que nosotros ya no estemos aquí.

"Bloons ya ha dado el salto generacional, y los jugadores de la vieja escuela comparten historias sobre cómo juegan ahora con sus hijos", dice Walker. "Siempre hemos dicho que queremos que la marca Bloons perdure a lo largo del tiempo y que nuestros nietos la conozcan por la misma jugabilidad estupenda y la positividad de su comunidad".

Puedes encontrar Bloons TD 6 en la Epic Games Store.