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John Carpenter's Toxic Commando podría ser vuestro nuevo juego de zombis favorito

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Alyssa Mercante
25 ago 2025
¿Un juego de acción cooperativo para cuatro personas con zombis que parece sacado directamente de una película de Carpenter de los 80? Suena demasiado bien para ser verdad, pero de hecho es John Carpenter's Toxic Commando, un título de Saber Interactive que se lanzará en algún momento del próximo año. Si sois fans de World War Z, de Saber, y lleváis un tiempo buscando un nuevo juego de hordas cooperativo con crossplay, puede que los detalles de una prueba exclusiva de la gamescom os interesen…

La prueba de una hora fue casi demasiado breve para encapsular la cantidad de cosas que hay en Toxic Commando, que usa el patentado Swarm Engine de Saber para sus descomunales hordas de enemigos (el motor fue desarrollado para WWZ y se utilizó recientemente en Warhammer 40K: Space Marine 2). Los enemigos se mueven y se comportan como un rebaño, pero ciertos individuos pueden separarse y actuar de forma independiente del grupo, lo que genera un caos exquisito.

Durante la prueba del juego, entramos como un grupo de cuatro, cada uno como uno de los Toxic Commandos, un grupo que representa un último esfuerzo a la desesperada para salvar la humanidad después de que un experimento científico saliera mal y arruinara todo, convirtiendo a la mayoría de la población en zombis. Todos los Commandos se han contagiado, pero el mismo científico que provocó este desastre ha conseguido evitar que se propague, así que tienen acceso a poderes muy locos en combate, incluyendo algunos que les permiten reventar nodos de repugnantes zombis. No son las mejores personas para este trabajo, pero son prácticamente los únicos que pueden hacerlo. El humor, la increíble música y todo el tono en general son muy John Carpenter. 

Yo elegí usar a la doctora, cuya habilidad le permite curar a jugadores en sus proximidades e incluso levantarse a sí misma cuando la derriban. Demuestra ser valiosísima, ya que mis compañeros y yo nos damos cuenta rápidamente de que Toxic Commando te lanza un montón de enemigos a la cara, y mi habilidad para curar se convierte en la única cosa que nos mantiene a flote. 

Las otras clases de Toxic Commando, que no tenían un nombre claro durante nuestra prueba, incluían una especie de ingeniero que podía enviar a un dron para que nos siguiera, disparando a enemigos a su alcance, y un personaje de tipo escudo que podía plantar un dron para lanzar proyectiles y dañar a cualquier enemigo que entrase dentro. La última clase parece estar centrada en el daño, ya que puede disparar bolas de fuego y llevar más granadas que los demás. 

Casi no tenemos tiempo ni de procesar toda esta información, sin embargo, ya que nuestra prueba del juego nos lanza en medio de un enorme mapa lleno de grupos de enemigos, recursos y vehículos. Esta es una de las ocho misiones con las que se lanzará el juego y, sí, podéis conducir vehículos en Toxic Commando. Y lo vais a necesitar. Los vehículos tienen distintas habilidades, incluyendo uno que viene con un cabrestante que te ayudará a abrir alijos de recursos o mover vehículos inutilizados y una ambulancia que emite un efecto de curación en área para ayudar a mantener al equipo con vida mientras atacan las hordas. 

No tardo en darme cuenta de que Toxic Commando es un poco tacaño con sus recursos y prefiere que los escuadrones trabajen juntos en lugar de darle a cada jugador todas las herramientas que necesita para aniquilar a grandes cantidades de enemigos. El juego usa piezas de repuesto como moneda, que os permiten comprar armas mejores y mejorar o reparar objetos de control de área cruciales. A lo largo de nuestra partida, solo recibí una pieza de repuesto, que usé en una de las fases finales del mapa para desbloquear un mortero estacionario mientras protegíamos una iglesia de enormes oleadas de enemigos.
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Como no parece dar esas piezas de repuesto tan fácilmente, Toxic Commando os deja como tarea gestionar con cabeza vuestra munición y que os aseguréis de trabajar juntos y en equipo. El enorme mapa está lleno de peligros que pueden frenaros o reducir vuestra salud, y hubo varias veces durante nuestra sesión en las que un jugador se alejó solo para suplicar que lo ayudáramos unos instantes después.

Nuestro objetivo es encontrar y destruir varios "nodos" de zombis en este mapa y el primero nos lleva a la esquina opuesta del mapa. No hay vehículos de camino a nuestra primera ubicación, así que vamos a pata, enfrentándonos a grupitos de zombis por el camino. Mi rifle de asalto y mi pistola son muy agradables de usar: rápidas y reactivas, pero con cierto peso. Hay un bate de béisbol con pinchos que se puede usar como arma cuerpo a cuerpo y es tan asquerosamente disfrutable como os podéis imaginar. 

Llegamos al primer nodo a buen ritmo y me pregunto si esto será más fácil de lo que esperábamos. Pero el nodo requiere que encendamos un generador para acceder a él y ese generador necesita combustible. Es un concepto sencillo: encuentra el bidón de gasolina, llena el generador y enciéndelo, pero nuestras actividades alertan a una gran horda y empieza a sobrepasarnos. Uno de los jugadores cae mientras peleamos por alcanzar el nodo, pero justo cuando parece que todos vamos a acabar igual, activo mi habilidad curativa y nos mantengo con vida para terminar el combate. 

Con el nodo destruido y nuestro compañero revivido, nos dirigimos al siguiente nodo, que está en una colina que requiere seguir un camino serpenteante. Mis compañeros se quedan atrás, algo confusos sobre la ruta hasta el nodo y yo, impaciente, sigo adelante. Toxic Commando me recuerda rápidamente que esto es mala idea, rodeándome de zombis mientras lucho por abrirme paso por una zona enfangada. Mi habilidad curativa me mantiene con vida, pero a duras penas, y consigo abrirme paso de vuelta con mi equipo con el rabo entre las piernas.
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Acabamos con el siguiente nodo juntos, como debe ser. Entonces, mi compañero ve el icono de un camión en el mapa y va a cogerlo. Oigo cómo entra en pánico desde su micrófono cuando empiezan a rodearlo, pero, por pura suerte, consigue llegar al camión y pisa a fondo para salir de ahí, recogiéndonos por el camino.

La iglesia es nuestro último bastión, un largo encuentro que exige que protejamos múltiples puntos de entrada de una casi increíble cantidad de enemigos que trepan por las paredes y se cuelan por las zonas abiertas tan rápidamente que asusta. El mortero que desbloqueé solo resulta útil durante la primera mitad del encuentro, ya que la segunda mitad los deja fuera de su alcance. Mi pantalla se llena de las vísceras de zombis muertos, explosiones, iconos avisándome de un enemigo enorme y mucho más. Todo me supera un poco, pero una vez más, activo mi habilidad curativa justo en el momento oportuno, dándole al escuadrón ese último empujón para sacarnos de este caos. 
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Se acaba el tiempo de la misión y un PEM se extiende por la zona, tumbando a toda la horda a la vez. Los cuatro respiramos aliviados. 

John Carpenter's Toxic Commando es para los fans de los juegos de disparos caóticos, los modos horda y los juegos de zombis como WWZ y Left 4 Dead. Con crossplay cooperativo para cuatro jugadores que abarca PS5, Xbox Series X/S, Steam y la Epic Games Store, os anima a entrar en combate con vuestros amigos y no despegaros de ellos para no convertiros en aperitivo de los no muertos. El lanzamiento de Toxic Commando está planificado para principios del año que viene. 
Banner de la gamescom con logotipo