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Guía de Killing Floor 3: 6 consejos que os ayudarán a crear la composición de vuestro equipo, escoger al mejor especialista inicial y mucho más
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Diego Nicolás Argüello
Ahora, Killing Floor 3 llega con un elenco de personajes (casi) nuevo, un sinfín de características y nuevos trucos bajo la manga para casi todos los enemigos antiguos. El proceso de iniciación es diferente y sumergirse en la experiencia puede resultar abrumador. Si necesitáis algunos consejos, hemos recopilado seis que os ayudarán a comenzar con buen pie y profundizaremos en cómo coexisten con el resto de la experiencia.
La tiradora es la mejor especialista para empezar
La primera pregunta que os haréis puede que sea la más obvia. De entre los seis especialistas (el nombre que Killing Floor 3 les da a los personajes), puede resultar difícil saber cuál elegir primero. Teniendo en cuenta que ahora los especialistas se pueden subir hasta el nivel 30, una tarea que también implica elegir habilidades de los árboles de habilidades a lo largo del camino, es difícil saber en qué invertir vuestro tiempo.

Por suerte, la tiradora hace que esta decisión sea más fácil. Es ideal para orientarse en el juego, ya que usa rifles de asalto y francotiradores. Sus armas son bastante fáciles de personalizar, e incluso si elegís la opción más básica como vuestro primer Frankenstein para crear un equipamiento, obtendréis un arma viable en poco tiempo. Esta os hará llegar con facilidad y de forma segura a las últimas oleadas, donde podréis comprar una de las armas de mayor nivel.
También es importante destacar la utilidad del artefacto principal de la tiradora, que funciona de forma similar a una habilidad definitiva: Death's Hand, que dispara una flecha teledirigida que busca y elimina enemigos. Hay muchas mejoras disponibles, pero puede ser un salvavidas incluso con su configuración predeterminada. Aunque casi nunca es un mal momento para usarla, Death's Hand da lo mejor de sí cuando intentáis revivir a un compañero de equipo. Dejad que la flecha os ayude a evitar que los enemigos os interrumpan y a que vuestro compañero se recupere de forma segura. Es tan elegante como efectiva.
Invertid en mods de armas
Sin duda, invertir en mods de armas es fundamental. Todas las armas de Killing Floor 3 tienen un estilo diferente, por lo que es probable que os lleve un tiempo encontrar vuestra favorita para cada especialidad. Dicho esto, cuantas más partidas completéis, más recursos conseguiréis. En lugar de dejarlas en el inventario, elegid una o dos armas de vuestras especialidades favoritas y cread vuestra propia versión en la armería.
Hay dos formas de acceder a vuestras armas personalizadas durante las partidas. La primera consiste en tener suficiente presupuesto operativo para empezar una partida con el arma ya en vuestro inventario. Cuanto más mejoréis un arma, mayor será su coste, por lo que esto puede que no sea factible durante un tiempo. Esto se debe a que el presupuesto operativo aumenta al subir de nivel una especialidad. La alternativa es mucho más sencilla: conseguid suficiente dinero durante una partida y comprádsela directamente al vendedor en los descansos entre oleadas. Si no os apetece crear vuestro propio equipamiento, el vendedor os ofrecerá versiones modificadas de las armas. Pero siempre es mejor familiarizarse con los accesorios y mods disponibles y tener control directo sobre las opciones que elegís.
No os olvidéis de la multiherramienta
A pesar de que Killing Floor 3 incide mucho en la multiherramienta en el tutorial, es difícil encontrar jugadores que apuesten por ella. Esta nueva herramienta es esencial para cada partida. Como su propio nombre indica, podéis utilizar la herramienta para un montón de cosas, como activar torretas, trampas, tirolinas, desbloquear los armarios de armaduras y algunas puertas, entre otras.

Esta nueva entrega de la saga adopta un enfoque diferente en cuanto al diseño de los niveles y la forma en que los jugadores se mueven por cada mapa. Ha habido un aumento en la verticalidad y algunas zonas son enormes. Además, enemigos como los Husk ahora pueden permanecer en los tejados, lejos de vosotros y de la ubicación de vuestros compañeros de equipo, para disparar a distancia, mientras que los enemigos más pequeños son capaces de arrastrarse por las paredes y los techos. La multiherramienta también os ayudará a obtener nuevas ventajas, ya que os permitirá crear opciones de escape y desplegar maniobras defensivas a vuestro antojo. Por lo tanto, es importante que la utilicéis.
No pasa nada por jugar en dificultad normal
En Killing Floor 3, os llevará un tiempo sentiros cómodos jugando en dificultad normal. Es posible que superéis con facilidad la primera serie de oleadas con un grupo que tenga experiencia, pero llegar al jefe requerirá práctica en la mayoría de los casos. Hasta que lleguéis a ese punto, es mejor no tentar a la suerte subiendo la dificultad.
Pero no hay nada de malo en jugar en esta dificultad durante un tiempo, ya que os servirá para avanzar en los niveles de los especialistas y reunir recursos para mejorar las armas. Siempre es mejor encontrar una partida y conseguir EXP adicional por derrotar al jefe que fracasar a mitad de camino jugando en un modo más difícil. Al final lo conseguiréis, pero no tengáis miedo de bajar el nivel.
Es importante repartir los roles
Esto ha sido así en todos los juegos principales de la saga Killing Floor y en Killing Floor 3 no es distinto. Repartir los roles es una decisión tan importante como elegir las armas que vais a llevar. Es posible que haya especialistas repetidos en una partida, pero tiene pocos beneficios. Incluso si jugáis con la mitad de un grupo completo, abordar una partida con, por ejemplo, un médico, un pirómano y un comando os ayudará a cubrir mucho más terreno. Cada especialista del juego es útil a su manera y tiene sus ventajas e inconvenientes. Aunque podéis comprar armas de otros especialistas al vendedor entre oleadas, es probable que ya tengáis seleccionados el equipamiento y las habilidades personalizadas para una clase en concreto. Centraos en aquello en lo que habéis invertido tiempo y luego coordinaos con los demás para ver qué posiciones quedan por cubrir. Crear sinergia en el grupo es clave para sobrevivir a las mayores dificultades.
El entorno es vuestro amigo
Aunque a veces lo olvidéis, si no buscáis de forma activa oportunidades para utilizar el entorno contra vuestros enemigos, estáis desaprovechando formas sencillas pero eficaces de defenderos. Las trampas, como los calderos de fundición y los ventiladores gigantes, se activan con la multiherramienta, pero también hay objetos, como los tanques de combustible y los barriles, que se pueden explotar con unas pocas balas o un explosivo bien colocado, y que son igual de útiles. Además, si os estáis quedando sin materiales, podéis destruir dispositivos tecnológicos como cámaras de vigilancia y pantallas de televisión, que os proporcionarán recursos adicionales. Dejad de utilizar tanto la mira de vuestra arma y quizá encontréis algo que os pueda ayudar a vuestro alrededor.
Killing Floor 3 ya está disponible en la Epic Games Store.