
Legend of Grimrock exhuma los tesoros enterrados del género de exploración de mazmorras

¡Buenas noticias! Has obtenido el perdón por tus crímenes contra la Corona y te has librado de tus cadenas. Noticias menos buenas: te han soltado en la cima de Mount Grimrock, una laberíntica mazmorra repleta de guerreros esqueleto, trampas de foso y crueles acertijos; una ratonera de la que ningún prisionero indultado ha logrado salir con vida. Tu libertad solo existe sobre el papel, y de ti depende que se haga realidad.
En realidad, "de ti" se refiere no solo a uno, sino a cuatro prisioneros. Legend of Grimrock se ha creado al estilo de Dungeon Master y Eye of the Beholder, dos RPG de hace décadas con un diseño peculiar. Aunque al explorar se emplea una cámara en primera persona, tras ella hay un grupo de cuatro aventureros que avanzan en formación. En lugar de controlar sus movimientos libremente, vas avanzando de cuadrícula en cuadrícula y dando giros de 90 grados. Al toparte, pongamos, con un caracol gigante asesino, comenzarás una extraña coreografía que consistirá en esquivarlo por los flancos mientras haces clic frenéticamente en los iconos de las armas para lanzar hechizos, arrojar dagas y asestar mazazos.
Se trata de una serie de limitaciones autoimpuestas bastante curiosa, por no decir irrisoria. Pero esta vuelta al pasado voluntaria es lo que le otorga a Legend of Grimrock su personalidad única. Los giros de 90 grados en los estrechos pasillos de la mazmorra conllevan que pasarás un montón de tiempo escudriñando las paredes en busca de grietas sospechosas o de botones que puedan servir para abrir una puerta o revelar una sala oculta.
De hecho, el juego es maravillosamente táctil en todos los aspectos. Además de tus pies, también puedes usar objetos de tu inventario para activar placas de presión, con lo que una sencilla piedra puede convertirse en tu herramienta más poderosa. Puedes lanzarla para activar una placa situada al otro lado de una compuerta de rejas o para pulsar un botón a distancia. Uno de los primeros rompecabezas requiere que coloques una gema brillante en la cavidad ocular de una grotesca gárgola para avanzar. La acción de arrastrar la piedra por la pantalla de forma manual transmite algo que te sumerge profundamente en el abstracto pero evocador mundo de Grimrock.
Los rompecabezas son mucho mejores de lo que cabría esperar teniendo en cuenta el género de Grimrock. Son acertijos basados en el movimiento en los que abundan los teletransportadores; por ello, el juego se asemeja más a Portal que a cualquier RPG de la década de 2010. Además, la sensación de espacio físico que se experimenta en Grimrock hace que la mazmorra se perciba como un lugar real y coherente: hasta una caída en un foso puede resultar algo deseable si, al aterrizar, descubres que has encontrado un pasaje secreto por accidente. Se trata de una sensación de conectividad que Grimrock comparte con el remake de System Shock de este año, lo que probablemente no debería resultar sorprendente, ya que ambos se remontan a la misma época dorada de los juegos de exploración de mazmorras.
En Legend of Grimrock entran en juego un montón de sistemas de RPG de la vieja escuela: encontrarás hechizos y recetas de pociones que deberás aprender experimentando, así como víveres que necesitarás para evitar que tu grupo se muera de hambre. Hasta puedes desactivar el dibujado automático del mapa si prefieres utilizar lápiz y papel cuadriculado. Pero Grimrock no es un mero viaje nostálgico sin contenido, sino una expedición moderna que te llevará a recorrer un sinuoso y olvidado camino con la ayuda de expertos.