
Guía para escoger la mejor clase para empezar en Lords of the Fallen

En los títulos de rol tipo Souls como Lords of the Fallen siempre sucede algo que, aunque sea perfectamente normal, no deja de resultar extraño; el juego te hace escoger una clase antes de que tomes el control de tu personaje. Se trata de una decisión de increíble importancia cuando no sabes casi nada del juego al que estás a punto de jugar.
Lords of the Fallen te transporta a la terrorífica tierra de Mournstead, donde criaturas inimaginables vagan por la tierra y casi todo lo que se mueve de forma agresiva quiere acabar contigo. Es, sin ninguna pretensión, un sucesor espiritual de la saga Dark Souls de FromSoftware, y puede que sea lo más cerca que ha estado ningún estudio externo de crear un heredero legítimo de ese trono.
Pero ¿cómo escoges entre un caballero sagrado y un infante de Mournstead? ¿Cuál es la diferencia entre un guarda plumanegra y un lobo de batalla udirangriano, y por qué escoger a uno u otro en este juego tipo Souls? ¿Y qué es eso de una clase avanzada?
Nos hemos pasado muchas horas combatiendo en las primeras horas de Lords of the Fallen con cada clase, y aquí va nuestro consejo: decide cómo quieres jugar, y elige una clase en función de eso. En esta guía de clases de Lords of the Fallen te enseñaremos cómo funciona cada una de ellas y para qué es más adecuada, y luego te ayudaremos a elegir la mejor clase para tu viaje por Mournstead.
Cómo funcionan las clases en Lords of the Fallen
Al principio del juego, las clases son una mezcla de dos cosas: equipo inicial y puntos de estadística. El equipo inicial incluye diversos conjuntos de armas y armaduras. Por otro lado, los puntos de estadística definen las capacidades de tu personaje. No es por ponernos friquis ni simplistas, pero los puntos de estadística son una simple cuestión de matemáticas. Todos los personajes tienen puntos, y cada punto se asigna en una de las seis ranuras:
- Fuerza (Strength): gran daño, armas pesadas.
- Agilidad (Agility): ataques a distancia, armas ligeras.
- Entereza (Endurance): de ella depende el Aguante, que te permite correr, blandir tus armas y bloquear más, así como el peso máximo del equipo que puedes llevar (Equip Load) lo que te permite llevar armaduras más pesadas.
- Vitalidad (Vitality): más PH (o salud, si lo prefieres).
- Resplandor (Radiance): más conjuros mágicos resplandecientes y catalizadores.
- Infierno (Inferno): más conjuros mágicos infernales y catalizadores.
Una clase de personaje diseñada para la magia tendrá muchos puntos en las estadísticas de Resplandor o Infierno, dependiendo de la magia que empuñe. Un personaje diseñado para sujetar armas grandes tendrá más puntos en la estadística de Fuerza.
Caballero sagrado: para jugadores agresivos que busquen un desafío.

El caballero sagrado es la clase que más nos sorprendió. Tiene 12 de Fuerza y mucha Entereza (15), una combinación que le permite llevar una espada pesada gracias al Aguante que tiene para utilizarla. Y puede blandir su espada una cantidad sorprendente de veces antes de consumir todo su Aguante. También empieza con una buena cantidad de Resplandor (9), al que podrías añadir puntos más adelante para añadir algo de magia a tu arsenal.
Al principio la especialidad del caballero sagrado es acercarse y dar espadazos. No tendrás que preocuparte mucho por la gestión de tu salud, al menos en comparación con otras clases.
El arma a distancia del caballero sagrado es una granada de mano. No lleva muchas y estas no infligen mucho daño al principio, pero tienen una ventaja única: causan daño de área de efecto (ADE), lo que significa que, si lanzas una granada a un grupo de enemigos, todos resultarán heridos.
Lobo de batalla udirangriano: para jugadores audaces pero cautelosos.

El lobo de batalla udirangriano es el típico cañón de cristal con muchísimo poder ofensivo, pero poca defensa.
Tiene mucha Fuerza (16), una Entereza elevada (13), y unas puntuaciones de Agilidad (10) y Vitalidad (10) medias, una combinación que le permite usar las espadas más pesadas, disponer del Aguante para blandirlas y la capacidad de, al menos, lanzar un arma y aguantar algunos golpes.
No es una clase de sutilezas, y no tendrás que atacar tanto como con otras porque la fuerza sin parangón del lobo de batalla udirangriano hace que los enemigos se vengan abajo en un par de golpes. A pesar de su impresionante potencia ofensiva, la desventaja de esta clase es que cuenta con una capacidad de defensa bastante mediocre: imagínate luchar llevando puesta la piel de lobo literal de un lobo de batalla udirangriano. No te olvides de gestionar la salud o caerás con la misma velocidad con la que eres capaz de derrotar a tus enemigos.
El arma a distancia del lobo de guerra udirangriano es un hacha, que inflige bastante daño, más del que esperábamos dada su mediocre Agilidad inicial.
Partisano: para jugadores que busquen una experiencia sin complicaciones.

El partisano es justo como lo describe la pantalla de selección de personaje de Lords of the Fallen: una "clase todoterreno fuerte y fiable". Por eso fue la primera que escogimos.
El partisano tiene los puntos distribuidos uniformemente entre Fuerza (13), Agilidad (12), Entereza (12) y Vitalidad (12), lo que lo convierte en aprendiz de mucho pero maestro de nada. Es una gran clase para aprender a jugar, pero, de forma intencional por parte de los desarrolladores, no cuenta con nada excesivamente interesante. Elegir esta clase es ir a lo seguro; podrás añadir puntos a cualquiera de las estadísticas, y estas (excepto las relacionados con la magia) ya están bastante altas desde el principio del juego. No tienes por qué mantenerlas igualadas. Puedes inclinarte por otras distribuciones dependiendo de lo que más te acabe gustando.
El arma a distancia del partisano es una ballesta, y sus impactos pegan fuerte. De hecho, da la sensación de ser un arma a distancia perfecta y rápida para cualquier clase que no sea especialista en armas a distancia o en magia.
Infante de Mournstead: para jugadores que busquen una dificultad intermedia.

Los puntos del infante de Mournstead están repartidos entre las estadísticas de Agilidad (14), Fuerza (12), Entereza (12) y Vitalidad (11), lo que le permite empuñar una lanza, que es muy distinta a otras armas.
No presenta mucha variedad en sus ataques. Básicamente todo consiste en apuñalar porque, bueno, es una lanza. Llevarla también supone que puedes mantener un poco más de distancia entre tú y los enemigos que alguien que lleve una espada; alternativamente, puedes acercarte mucho y atravesar a varios oponentes a la vez. Hay versatilidad en las puñaladas, como se suele decir. (No, eso no lo dice nadie. Solo lo digo yo, y solo ahora mismo). Dicho esto, el ataque especial del infante de Mournstead contra enemigos debilitados parece bastante menos eficaz que los de otras clases.
El arma a distancia del infante de Mournstead es una gran lanza muy poderosa. Le va como anillo al dedo. Aunque no lleve muchas, tampoco es que necesite un gran número de ellas para eliminar a enemigos que estén lejos.
Guarda plumanegra: para jugadores que busquen una experiencia equilibrada y a distancia.

Los puntos del guarda plumanegra están repartidos entre las estadísticas de Agilidad (13), Fuerza (11), Entereza (11) y Vitalidad (10), lo que le permite blandir un hacha gigantesca. También viste de manera muy elegante.
El hacha funciona de forma muy parecida a una espada, salvo que su ataque fuerte cargado es un devastador tajo descendente. La combinación de Fuerza, Entereza y Vitalidad implica que el guarda plumanegra puede empuñar un arma cuerpo a cuerpo, blandirla varias veces y aguantar la paliza que a veces conlleva luchar cerca de los enemigos.
El arma a distancia del Guarda plumanegra es un arco con flechas, y es difícil imaginar un arma más adecuada para esta clase con plumas en la armadura. Es fácil de entender, sencilla de usar y muy poderosa.
Acechador exiliado: para jugadores rápidos y agresivos.

El acechador exiliado es la primera de las clases avanzadas de Lords of the Fallen, y esto implica que es una clase rígida y peculiar.
Los puntos del acechador exiliado se centran en la Agilidad (16), pero también tiene unos cuantos en Entereza (11) y la Vitalidad (11). Eso combina muy bien con sus armas: un par de dagas ligeras, una para cada mano. (Si esto fuera otro juego, sería la típica clase de ladrón). El acechador exiliado blande sus dagas con rapidez y furia, y aunque atacarás más, matarás con la misma rapidez.
Cabe destacar que el acechador exiliado no lleva escudo y que su valor de salud es más bien medio, nada destacable. Asimismo, su valor medio de Entereza le permite llevar una armadura decente, aunque en ningún caso pesada. Eso es lo que hace que usar esta clase sea un reto. Estarás justo enfrente de los enemigos sin demasiada protección.
El arma a distancia del acechador exiliado es un puñado de cuchillos arrojadizos, y aunque estos son adecuados para una clase cuyo trasfondo indica que el personaje solía ser un asesino, resultan bastante decepcionantes en Mournstead. Pueden infligir daño por hemorragia si lanzas suficientes, pero eso no parece posible al principio del juego.
Predicador oriusano: para tanques que quieran un poco de alcance.

Los puntos del predicador oriusano están muy centrados en el Resplandor (18), pero también tiene algunos en Vitalidad (11) y en Fuerza (10). Su Fuerza le permite blandir un gigantesco martillo de metal, lento y devastador. Esta clase es como una combinación de la vulnerable potencia del lobo de batalla udirangriano y las capacidades a distancia del guarda plumanegra.
El arma a distancia del predicador oriusano es la magia, y está bastante bien. No es que cada hechizo sea superpoderoso de por sí, pero una larga barra azul de maná te permite atacar a distancia muchas más veces que otras clases.
El predicador oriusano es una clase de extremos. No cuenta con mucha salud para resistir ataques cuerpo a cuerpo con el martillo, y tampoco tiene armamento a distancia ilimitado. Es una clase creada para incentivar una estrategia que combine el combate cuerpo a cuerpo y el combate a distancia.
Acólito pírico: para combate a media distancia y a larga distancia.

Los puntos del acólito pírico se concentran en Infierno (18), aunque también tiene Entereza (11), Fuerza (9) y Vitalidad (9). Puede que sea la combinación más extraña del juego.
El acólito pírico empuña un bastón que blande en arcos amplios y lentos y que causa poco daño. Nada en él parece especialmente eficaz o digno de mención. Se necesitan varios golpes para matar incluso a los enemigos del principio del juego, lo que resulta sorprendente en un principio, pero la alta puntuación de Entereza dota al acólito pírico del Aguante que necesita para golpear.
Su arma a distancia, sin embargo, no tiene nada de ineficaz. Los puntos de Infierno del acólito pírico le permiten lanzar bolas de fuego mágicas a sus enemigos. Y al igual que el predicador oriusano, su barra de maná azul le permite hacerlo casi impunemente. Esta clase está pensada para lanzar bolas de fuego. Sus opciones cuerpo a cuerpo, al menos durante las primeras horas de juego, no resultan especialmente impresionantes.
Condenado: para jugadores masoquistas.

En Lords of the Fallen, el condenado es, básicamente, la clase que te permite hacer lo que quieras. Sus puntos están distribuidos de forma totalmente equitativa, con 9 en cada estadística. No hay nada en lo que sea especialmente bueno. No hay nada que se le de especialmente mal. Y en cuanto empiezas a subir de nivel, puedes convertirlo en lo que quieras. Ese es su potencial.
Los inconvenientes son innumerables. Empiezas vistiendo lo que básicamente son harapos sucios, tu arma principal es literalmente un cubo roto, y la piedra arrojadiza que obtienes como arma a distancia es tan peligrosa como un trozo de papel mojado.
Los jugadores completistas (y masoquistas) no tendrán que usar estas armas y armaduras durante demasiado tiempo, pero tampoco es que te vayas a encontrar con sables láser y ametralladoras más adelante. Hay una razón por la que los desarrolladores escribieron "ELIGE BAJO TU PROPIO RIESGO" debajo de la descripción de la clase.
Cómo elegir la mejor clase inicial en Lords of the Fallen.
Los puntos son lo más importante, y te indican cómo actuar durante las primeras horas del juego. Combina una clase con tu estilo de juego preferido, o decántate por algo alocado. No esperaba que me encantara el acechador exiliado, pero ahora es la clase que más uso.
Y no te preocupes si te equivocas. La buena noticia es que, si no te gusta lo que eliges, puedes construir un personaje que sí te guste. No hay nada que te impida invertir en Fuerza aunque hayas empezado con una configuración enfocada en la Agilidad. Además, puedes encontrar el equipo y los hechizos iniciales de cada clase repartidos por el extenso mundo de Lords of the Fallen, siempre que busques bien y no mueras antes de llegar.
Ahora que ya sabes por dónde empezar, hazte con Lords of the Fallen aquí, en la Epic Games Store.