
Noticias
Guía para principiantes de Melvor Idle
C
Callum Bains
Melvor Idle hace honor a su nombre, y es que los idle games son un género en el que no actúas demasiado, sino que dejas que las acciones se desarrollen en segundo plano, avanzando por los puntos de control y los desafíos dejando que transcurra el tiempo. Consiste en completar tareas constantemente, pero con el disfrute de ver a tu personaje subir de nivel sus habilidades mientras tú estás a otras cosas. Ponlo todo en marcha y recoge tus cuantiosas recompensas de forma pasiva. El truco está en progresar con la mayor astucia posible, sin desperdiciar un solo segundo. Esto es lo que necesitas saber para ponerte en marcha.
Mejora tus cualidades
Al igual que RuneScape, en Melvor Idle empiezas siendo una persona joven y muy verde que aspira a lanzarse a la aventura, pero que está poco capacitada y necesita mejorar sus dotes de supervivencia urgentemente. Si has jugado alguna vez al MMORPG de Jagex, seguro que hay varias acciones que te resultan familiares: talar árboles, pescar, hacer fuego, cocinar, minar y forjar (entre otras cosas). Cada acción sirve para recoger recursos cuyo valor va en aumento, y estas se pueden subir de nivel practicando las habilidades correspondientes.
Ahora bien, ¿por dónde conviene empezar? Te sugerimos que por la pesca. Envía a tu personaje a tirar la caña y atrapará peces (gambas, al principio) que puedes convertir en comida cocinándolos. También es posible que pescando encuentres gemas, basura y tesoros de cuando en cuando con diversos artículos que potencian las estadísticas. Lleva contigo el pescado cocinado para comértelo en medio de un combate y vende las sobras a la banca para obtener dinero.
Asegúrate de prepararte bien. Una vez completado el tutorial, tendrás suficiente oro como para comprar una caña de pescar de hierro en la tienda. Es muy básica, por lo que lo ideal es que la sustituyas por una caña de acero (y las cañas mejoradas consiguientes) en cuanto hayas acumulado suficiente oro, pero el -5 % de tiempo de pesca acelerará el proceso de forma conveniente. Cuando mejores de nivel pescando, podrás ponerte a entrenar otras habilidades y, encima, tendrás un montón de oro en tu haber.

Vigila tu banca
En tus bolsillos cabe mucho dinero, pero no son ilimitados. La banca funciona como un inventario, por lo que se rellenará muy rápido a medida que reúnas recursos y recojas objetos que aparezcan de manera fortuita. Una vez llena, no podrás recoger más y todo lo que aparezca se perderá. Por lo tanto, es importante que te fijes bien en tu banca para no perder el tiempo. A nadie le gusta perder tres horas completando objetivos pasivamente para volver y ver que la banca se ha llenado a los veinte minutos, lo que significa que seguro que has perdido algún diamante de gran valor.
Por suerte, puedes ampliar tu inventario inicial de 20 espacios. Los conseguirás comprándolos en la tienda a cambio de oro. Son caros y su precio irá en aumento conforme vayas adquiriendo espacios. Por eso es importante tener un flujo de dinero constante vendiendo artículos de valor. Cuando hayas avanzado bastante en el juego y consigas un mamut valorado en 100 millones de monedas de oro, podrás comprarte pestañas nuevas para la banca y acumular todavía más botín.
Pon a prueba tu valía
Los combates te permiten poner en práctica tus diferentes habilidades. Necesitarás tener suficiente comida cocinada para regenerar salud. La minería es esencial para obtener minerales de gran nivel con los que crear armas poderosas. Y también tendrás que hacer que mejoren tus dotes en la forja si quieres fabricarte una armadura. A eso hay que añadirle la importancia de fabricar flechas si optas por un guerrero a distancia, o runas si te van más los magos, y no tardarás en darte cuenta de que no llegarás muy lejos en combate sin las habilidades necesarias.
En otras palabras, no te precipites. Hasta una simple vaca es capaz de aniquilar a los jugadores de nivel bajo y, aunque la penalización por morir no es muy severa (pierdes un artículo equipado aleatorio), dejarás de practicar la actividad en cuestión y te quedarás inmóvil, la pesadilla de cualquier amante de los idle games, pues el tiempo lo es todo.
Al arrancar, conviene seleccionar un tipo de combate (cuerpo a cuerpo, a distancia o mágico) y seguir adelante con tu decisión. Cada tipo de combate consta de diferentes habilidades, y diversificarse demasiado pronto no hará más que retrasar tu progreso. Si te gusta aporrear a enemigos a corta distancia, prioriza la forja y la minería para fabricar una armadura. Si optas por un personaje a distancia, lo ideal es que tales mucha madera y te hagas con muchos arcos largos. Si prefieres la magia, lo recomendable es potenciar la creación de runas para obtener vestimenta de mago y tener un buen arsenal para lanzar hechizos.
También debes saber qué tipo de enemigos son débiles contra tu clase. Se podría decir que el diseño de piedra, papel o tijera no es explícito, pero lo cierto es que el cuerpo a cuerpo vence a la distancia, la distancia vence a la magia y la magia vence al cuerpo a cuerpo. Si te enfrentas a rivales de la clase equivocada, puede que tengas que huir con el rabo entre las piernas.
Busca la victoria fácil
Prueba suerte contra enemigos de nivel superior y comprobarás que pocas cosas hay más importantes en Melvor Idle que comer. Los ataques de daño elevado pueden ser inesperados y, a menos que tengas algo para comer con lo que recuperar salud, te quedarás en la estacada. Eso sí, al principio, tendrás que indicarle a tu personaje manualmente que coma a mitad del combate, ya que no puedes confiar en que vaya a mantener el tipo si te alejas de la pantalla.

La solución es comer automáticamente, una ventaja que se puede adquirir en la tienda por tan solo un millón de oro. Es una mecánica que marca un punto de inflexión, esencial si de verdad quieres subir de nivel tus habilidades en combate. Céntrate en ganar dinero al principio (pescar es una de las actividades más lucrativas) y te alegrarás cuando las peleas se vuelvan más serias.
No olvides recoger tu botín de guerra. En la parte inferior de la pantalla de combate, hay una sección que es fácil pasar por alto en la que aparecen tus recompensas de combate. Al igual que la comida, el botín (desde objetos hasta trastos de valor) se tiene que recoger manualmente hasta que tengas suficiente nivel para hacerte con el Amulet of Looting (amuleto de botín) en una mazmorra disponible en el ecuador del juego. Hasta entonces, no olvides recoger lo que suelten tus enemigos.
Actividad en la inactividad
Melvor Idle no requiere atención absoluta, vale con que le dediques solo un poco. Al principio del juego, conforme vayas subiendo de nivel tus habilidades básicas, desbloquearás diferentes tipos de árboles que talar, peces que pescar y minerales que extraer. Todo esto te permitirá acceder a objetos nuevos que son esenciales para acelerar tu progreso con botín de nivel superior que proporciona más experiencia.
Conviene llevar un seguimiento de los futuros desbloqueos y cómo son sus índices de experiencia comparados con tu botín actual, y también planificar cómo vas a cubrir tu actividad inactiva. La pesca, por ejemplo, puede hacer que consigas artículos especiales aleatorios que potencien tus estadísticas, mientras que la forja requiere que tengas barras de metal en tu inventario. Si te quedas sin ellas, la forja se detendrá automáticamente y el tiempo que pases en la fragua no servirá para producir nada. La agricultura, por su parte, se puede completar a la vez que otras actividades, puesto que los cultivos crecen sin necesidad de supervisarlos.
Al fin y al cabo, esto es un idle game, por lo que se debe jugar sin demasiada participación. Eso sí, no te marches sin planificar bien las cosas antes.
¿Cuál es el objetivo fundamental?
Completarlo todo, básicamente. Todas las habilidades pueden subirse hasta el nivel 99, hasta el 120 con la expansión Throne of the Herald. Esto te llevará un tiempo, pero no es más que el comienzo para los jugadores más entregados: hay mazmorras que asaltar, jefes a los que derrotar y zonas repletas de enemigos que explorar (y habitantes que aniquilar) donde encontrarás objetos de combate poco comunes.
Melvor Idle no es un videojuego que se pueda completar rápido ni un título que se pueda terminar en poco tiempo. Hay jugadores que llevan miles de horas progresando pasivamente en cada rincón de su contenido, y será mejor que empieces a jugar teniendo en cuenta que pueden pasar meses antes de terminar.
¿Y si no quieres llegar hasta el final? Ahí está la sorpresa: no se puede acabar realmente. Pásate todo el tiempo que quieras sin jugar, siempre puedes volver a retomarlo, asignarle a tu personaje una tarea nueva y ver cómo se esfuerza en el fondo de tu escritorio.
Si te gustan las aventuras pasivas, descarga Melvor Idle en la Epic Games Store.