
El nacimiento de una novela visual autobiográfica y sobre terror psicológico: sumérgete en un verano de amor disfuncional a través de una narrativa ramificada en Milky Way Prince – The Vampire Star, ya disponible en la Epic Games Store.

Hola, me llamo Lorenzo y soy el creador de Milky Way Prince - The Vampire Star, ya disponible en la Epic Games Store para PC con Windows y Mac.
Para mí este juego es mi diario, una forma de liberarme, superar y analizar una época compleja y difícil de mi vida. Empecé a trabajar en Milky Way Prince justo después de una ruptura. Necesitaba desesperadamente contarle a alguien mi historia, ponerla por escrito, releer lo que había vivido y ver lo que me había pasado desde puntos de vista diferentes. Creo que los videojuegos son la herramienta perfecta para eso, se convierten en una máquina capaz de recoger posibilidades distintas que pueden explorarse siguiendo una lógica precisa.

Por más que quisiera mostrar parte de mi vida privada, soy una persona reservada. La narrativa tiene una capa metafórica: las estrellas y la astronomía proporcionan un velo práctico para lidiar con un tema tan espinoso como las enfermedades mentales, en especial el trastorno límite de la personalidad. Durante la relación que inspiró Milky Way Prince, pensé muchas veces en que enamorarse de alguien con TLP es como enamorarse de una estrella. Cuanto más crezca el amor y más se intensifique la conexión, más inestables serán ambas cosas. Sigo preguntándome qué podría haber hecho de otra forma o qué habría pasado si lo hubiera hecho así.
Después de leer artículos y estudios de psicología, me di cuenta de la similaridad que tenía con el ciclo vital de las estrellas, que acaba de tres formas que yo asocio con un resultado positivo, neutral o negativo. ¿Y si soy demasiado duro? ¿Y si cedo demasiado? ¿Y si puedo romper el ciclo, el círculo vicioso? Me fascinaba pensar en las relaciones como una manera de curarnos las debilidades mutuamente y tenía una lucha interna sobre si revelaba demasiado o demasiado poco. Las estrellas binarias eran la metáfora perfecta que representaba la mutua codependencia obsesiva entre los personajes, y las estrellas vampiro, que existen de verdad, se convirtieron en el símbolo de las dinámicas abusivas parasitarias.

En cuanto a inspiraciones, me gustaría mencionar al director de animación japonés Kunihiko Ikuhara, maestro del simbolismo en la narración, capaz de minimizar conceptos complejos y a veces incomunicables. Su serie de anime Mawaru Penguindrum es el referente principal de Milky Way Prince. También intenté integrar aspectos derivados de mis otras pasiones de forma que quedara natural. Los escenarios toman cosas del diseño de escenografía minimalista y esencial de Robert Wilson y de las atmósferas decadentes y oscuras de Bertolucci. El diseño de personajes tiene la influencia del estilo superplano y distorsionado de Masaaki Yuasa y de las posturas plásticas y neoclásicas de Suehiro Maruo.
Compuse la música (también porque necesitaba simplificarlo al máximo) para que fuera la única pista sonora para el tono, la atmósfera y el desarrollo de los personajes. La banda sonora se inspira principalmente en la estética retro de artistas como Lana Del Rey y Arctic Monkeys, además de en las evocadoras atmósferas noir de Angelo Badalamenti. En mi juego, la música es tan importante como el silencio; la comunicación verbal entre los personajes desaparece progresivamente y encontrar una solución se vuelve más y más difícil, lo que rinde homenaje a las películas de Michelangelo Antonioni sobre la incomunicación.
Milky Way Prince: The Vampire Star ya está disponible en la Epic Games Store para PC con Windows y Mac con un descuento de lanzamiento. Espero que puedas sacar algo de las vivencias que lo inspiraron y que se convirtieron en una experiencia muy personal.