
El nacimiento de una novela visual autobiográfica sobre terror psicológico: vive un verano de amor disfuncional a través de líneas narrativas ramificadas en Milky Way Prince – The Vampire Star. ¡Ya disponible en la Epic Games Store!

¡Hola! Me llamo Lorenzo y soy el creador de Milky Way Prince: The Vampire Star, ya disponible en la Epic Games Store para PC con Windows y Mac.
Considero este juego como mi diario, una manera de superar, exorcizar y analizar un complejo y desafiante período de mi vida. Empecé a trabajar en Milky Way Prince inmediatamente después de una separación y necesitaba con desesperación contar mi historia, escribirla, releer lo que había vivido y verlo desde diferentes puntos de vista. Creo que los videojuegos son la herramienta perfecta para esto. Se convierten en una máquina capaz de recopilar diferentes posibilidades que se pueden explorar siguiendo una lógica precisa.

Aunque quería mostrar parte de mi vida privada, soy una persona reservada. La narración tiene una dimensión metafórica: las estrellas y la astronomía proporcionan un velo para tratar un tema tan delicado como las enfermedades mentales; en particular, el trastorno límite de la personalidad. Durante la relación que inspiró Milky Way Prince, a menudo pensaba que enamorarse de alguien con trastorno límite de la personalidad es como enamorarse de una estrella. A medida que crece el amor y se intensifica la conexión, ambas personas se vuelven más inestables. Siempre me cuestionaba qué podría haber hecho diferente y qué hubiera pasado de haberlo hecho así.
Después de leer artículos y estudios sobre psicología, noté una similitud con el ciclo de vida de las estrellas, que termina de tres formas que yo asocio con un resultado positivo, uno neutral y uno negativo. ¿Y si soy muy duro o más bien muy sumiso? ¿Qué cambiaría si logro romper este círculo vicioso? Me fascinaba la idea de que las relaciones pueden ser una forma de curar las falencias del otro y me cuestionaba si estaba dando demasiado o muy poco. Las estrellas binarias eran la metáfora perfecta para representar la codependencia mutua y obsesiva de los personajes, y las estrellas vampiro, que realmente existen, se convirtieron en el símbolo de la dinámica abusiva y parasítica.

En cuanto a la inspiración, me gustaría mencionar al director de animación japonés Kunihiko Ikuhara, maestro de la narrativa simbólica, capaz de minimizar conceptos complicados y, algunas veces, incomunicables. Su serie de anime Mawaru Penguindrum es la referencia principal de Milky Way Prince. Después, traté de integrar aspectos derivados de mis otras pasiones de una manera orgánica. Los entornos están inspirados en la escenografía esencial y minimalista de Robert Wilson y en los ambientes oscuros y decadentes de Bertolucci. El diseño de personajes está influenciado por el estilo superplano y distorsionado de Masaaki Yuasa, así como por las posturas plásticas y neoclásicas de Suehiro Maruo.
Compuse la música —también porque necesitaba simplificarla lo más posible— para que fuera la única pista de sonido para los estados de ánimo, el ambiente y el desarrollo de personajes. La banda sonora está inspirada principalmente en la estética retro de artistas como Lana Del Rey y Artic Monkeys y en las evocativas atmósferas estilo noir de Angelo Badalamenti. En mi juego, la música es tan importante como el silencio. La comunicación verbal entre los personajes desaparece progresivamente y encontrar una solución se vuelve cada vez más difícil, lo cual es un homenaje a las películas de Michelangelo Antonioni sobre la imposibilidad de comunicarnos.
Milky Way Prince: The Vampire Star ya está disponible en la Epic Games Store para PC con Windows y Mac, con un descuento de lanzamiento. Espero que puedan aprender algo de esta historia inspirada en una experiencia que rápidamente se volvió muy personal.