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Perfeccionad el arte de la lucha mediante vuestra capacidad para leer la mente con estos consejos de combate de The Thaumaturge
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Matt Cabral
Eso sí, por rico que sea el apartado narrativo, el título no está desprovisto de una acción que se nutre de combates constantes. De hecho, cuando Wiktor no está charlando con los habitantes del lugar es porque se está enfrentando a ellos en complejos combates por turnos con consecuencias de vital importancia. Estos enfrentamientos llegan gradualmente, pero no tardan en intensificarse e incrementar las opciones de que Wiktor muerda el polvo.
Ante esta tesitura, hemos recabado una serie de consejos para que los taumaturgos en ciernes puedan asimilar con mayor facilidad el complejo sistema de combate estratégico del juego.
Recopiladlo ahora, leedlo más tarde
Como hemos mencionado antes, The Thaumaturge es una experiencia de juego con mucho diálogo que, a menudo, os incitará a mantener largas conversaciones con sus numerosos personajes. Y lo cierto es que os pasaréis el mismo tiempo leyendo que hablando, porque este universo está repleto de materiales impresos tanto opcionales como cruciales para vuestras misiones: libros, notas, panfletos e inscripciones. Os recomendamos que recojáis todos y cada uno de estos objetos porque recibiréis experiencia fundamental para obtener puntos con los que incrementar vuestras habilidades de combate y mejoras.
No hace falta que leáis cada lápida o analicéis cada papel garabateado para obtener experiencia, basta con interactuar con estos objetos para conseguirla. La historia y el trasfondo son fabulosos, por lo que os recomendamos que disfrutéis de cada detalle al máximo. Tened en cuenta, eso sí, que todos los elementos se archivan, por lo que podréis repasarlos siempre que queráis.
Esto es fundamental sobre todo al principio, al dar los primeros pasos con vuestro personaje y los combates son más sencillos. Hay lugares repletos de objetos que os harán ganar experiencia, como la estación de tren, la comisaría de policía o la casa de Wiktor, pero estos no están a simple vista. Rastread cada rincón del mapa, reunid grandes cantidades de experiencia y guardaos la lectura para más tarde si lo preferís. Esta estrategia os beneficiará a lo largo de la aventura, pero aplicarla durante las primeras horas de juego os dará una ventaja inmensa para rellenar vuestras habilidades de combate taumatúrgicas.
Conviene tener un equipo equilibrado
La capacidad de mejorar las habilidades y los poderes de Wiktor depende de un denso sistema de progresión que se divide en cuatro dimensiones: corazón, mente, acción y palabra. Como la mayoría de los RPG, The Thaumaturge permite que los jugadores inviertan los puntos obtenidos a su gusto, ya sea en una sola disciplina o repartidos en todas ellas. Sin embargo, al progresar en los diversos caminos de mejora de Wiktor, la segunda opción siempre es la mejor.

Muchas de vuestras acciones en el mundo requieren una serie de puntos en cada dimensión. Estos puntos aumentan cuando invertís en la misma dimensión. Por lo tanto, desbloquear la mejora Sabotage (sabotaje) en la dimensión mente, por ejemplo, también hará que suban vuestros puntos de mente. Eso sí, aumentar los niveles de las cuatro dimensiones os ayudará a completar diferentes tareas e interacciones en el mundo y os beneficiará más si cabe en el campo de batalla.
Cada dimensión está vinculada a un Salutor, las bestias demoníacas que Wiktor es capaz de controlar. Estas criaturas son muy importantes en combate, pues os ayudarán a vencer por medio de distracciones y ataques sobrenaturales. Pero lo más importante es que son capaces de desactivar los Traits (rasgos), atributos especiales de los enemigos que pueden volverlos inmunes a vuestros ataques.
Estos atributos también se pueden eliminar mermando la Focus (concentración) de vuestro objetivo, pero este es un proceso mucho más largo que podría provocar vuestra derrota. La forma más eficiente de inhabilitar un Trait (rasgo) consiste en invocar a un Salutor, pero el demonio tiene que pertenecer a la misma dimensión del atributo que protege al enemigo y la única forma de acceder a un Salutor y a su abanico completo de habilidades es progresando paulatinamente por su dimensión. Si no prestáis la misma atención al corazón, la acción, la mente y la palabra, llegará el momento en el que no podréis eliminar el atributo de un enemigo porque no tendréis al Salutor adecuado.
Evaluad el campo de batalla con cautela
La Focus (concentración) mencionada antes es solo uno de los muchos elementos que brindan información en la interfaz del juego durante los combates. La intuitiva interfaz también muestra otros elementos habituales, como la salud y los efectos de estado, pero, gracias a la agudizada percepción de Wiktor, recibiréis varios indicadores y señales más en pantalla. Por ejemplo, una porción de su barra de salud parpadeará levemente en señal del daño que le infligirá el enemigo si conecta su siguiente ataque.
En el apartado ofensivo, podéis seleccionar vuestras habilidades con las que desbaratar las acciones enemigas en función de la práctica información destacada, como la velocidad y el posible daño de los siguientes movimientos enemigos. Como es lógico, si preferís que uno de vuestros Salutors se ocupe, contaréis con detalles similares para ayudaros a tomar la decisión correcta. De hecho, los ataques incapacitantes de los Traits (rasgos) mencionados antes también vienen debidamente indicados. Indagando un poco, descubriréis fácilmente qué demonio es el más adecuado para eliminar un atributo u otro. Cambiar un Salutor por el correcto para la misión que tenéis por delante también es muy sencillo.
The Thaumaturge emplea las habilidades místicas innatas de nuestro héroe para justificar toda esta información, pero aquella que más poderes perceptivos de Wiktor muestra es la Action queue (lista de acción). Esta interfaz, ubicada en la parte superior izquierda de la pantalla, os permite anticiparos y analizar los siguientes ataques enemigos. No solo revela quién va a lanzar el próximo golpe, también qué tipo de ataque tiene en mente. Podéis usar esta información para planificar estratégicamente vuestro siguiente movimiento. Si vuestro rival pretende atacaros con los puños, espadas o balas, podéis examinar vuestro arsenal de antemano y actuar en consecuencia. Esto implica que podréis retrasar o cancelar por completo sus intenciones o incluso eliminarlo antes de que tenga opciones de atacar.
Puesto que las primeras horas de combate no son especialmente complejas, ni siquiera con la configuración de dificultad más alta, es bastante fácil caer en el mal hábito de no aprovechar la Action queue (lista de acción). Pero recordad analizar por completo la información disponible y las demás indicaciones que proporciona la interfaz de usuario para contar siempre con ventaja ante los malhumorados tipos barbudos de Varsovia.
Reasignad antes de la revancha
Además de las numerosas habilidades pasivas y activas que desbloquearéis por las diferentes dimensiones, también accederéis a mejoras que pueden potenciar estas habilidades. Cuando consigáis una mejora nueva, podréis asignarla a una habilidad o a un ataque. Eso sí, estas asignaciones no son permanentes, lo cual os animará a experimentar: mezclad y combinad habilidades con mejoras para encontrar las mejores combinaciones.
Si estáis pasándolas canutas para mantener el tipo en una pelea, conviene que accedáis a estas mejoras (que se encuentran en una interfaz diferente del árbol de habilidades) y hagáis algunos cambios. Esto se puede hacer antes de cualquier batalla sin coste o penalización asociados, así que no temáis probar combos nuevos de habilidades y mejoras para encontrar lo que funciona mejor.

Estas mejoras, desde restaurar la Focus (concentración) o aumentar el daño para potenciar los ataques de los Salutors, no son simples ventajas que aumentan las estadísticas, sino importantes potenciadores que pueden cambiar las tornas de la batalla en vuestro favor. Lo fácil es asignarlas y seguir adelante, pero lo interesante desde el punto de vista estratégico es tener la costumbre de repasar y modificar vuestras asignaciones mejoradas, sobre todo si no podéis con los enemigos.
Alternar de Salutor también es una buena práctica. Tendréis acceso a todo un ejército de demonios aliados durante los combates, por lo que no hace falta que os paséis todo el enfrentamiento con la criatura elegida inicialmente. Pese a que los ocho Salutors tienen un aspecto capaz de provocarle pesadillas perpetuas a cualquiera, su terrorífico aspecto no bastará para derrotar a vuestros enemigos. En función de la dimensión a la que esté ligado cada uno, tendrá puntos fuertes concretos que se activan mejor contra ciertos tipos de amenazas. Si veis que os están dando para el pelo en los combates, conviene que analicéis bien toda la información proporcionada y la apliquéis para elegir al Salutor más apto para librar la batalla.
El aterrador mundo de The Thaumaturge está repleto de misterios, desafíos y personajes que pondrán a prueba el conjunto de habilidades místicas de Wiktor. No obstante, las mayores amenazas llegan en combate, donde un ataque mal planificado provocará que vuestros monstruosos aliados y vosotros acabéis de la peor forma posible. Prestad atención a los consejos y machacaréis cabezas tan bien como Wiktor lee los pensamientos que estas esconden.