
Noticias
El caos multijugador y lo sobrenatural reinan en FBC: Firebreak
A
Aron Garst
La primera incursión de Remedy en un videojuego cooperativo en línea nos mete en la piel de un empleado del FBC que se enfrenta al Hiss, el villano interdimensional que apareció por primera vez en Control, en distintos escenarios de misiones junto con dos jugadores más. Se trata de una fantástica mezcla de acción cooperativa y una innovadora experiencia en primera persona.
Hemos pasado tres horas en las salas de la Casa Inmemorial jugando a FBC: Firebreak con otros miembros de la prensa y de Remedy. Hemos probado tres kits de equipamiento, tres trabajos y los diferentes sistemas de progresión que os ayudarán a fortaleceros a medida que arregláis el sangriento caos provocado por el FBC.
Tomando el control en la Casa Inmemorial
FBC: Firebreak tiene todos los ingredientes para ser una experiencia multijugador interesante y de lo más versátil. Cada misión —como reparar los ventiladores para enfriar unas fraguas gigantescas, eliminar unos pósits sobrenaturales que han absorbido energía caótica o matar sanguijuelas que se llevan valiosos recursos—, requiere que los jugadores completen objetivos simples antes, durante y después de los tiroteos con enemigos de todos los tamaños, formas y temperamentos habidos y por haber.
El uso de las armas es fluido y de gran respuesta, puede que sea incluso mejor que el combate de Control o Alan Wake. Al principio, pude elegir entre un subfusil, una pistola y una escopeta. Otras armas, como el fusil de cerrojo, se pueden desbloquear después de subir de nivel unas cuantas veces.

Podríamos pasarnos sesiones enteras apuntando a través del cañón de la escopeta, pero esta no es la mejor forma de acabar con las decenas de empleados del FBC controlados mentalmente que se lanzarán contra nosotros con sed de sangre. En función del nivel de dificultad, habrá momentos en cada partida en los que la enorme cantidad de enemigos y efectos visuales bastarán para saturaros.
La configuración cooperativa de FBC: Firebreak está diseñada especialmente para contrarrestar a estas hordas de enemigos. Hay tres kits disponibles en el momento del lanzamiento: el kit de salto, el kit explosivo y el kit de reparación. El kit de salto nos convierte en electricistas y proporciona la capacidad de arreglar equipamiento estropeado, soltar sacudidas eléctricas contra los enemigos y propulsaros en el aire más lejos que con un salto normal. El kit explosivo nos proporciona un lanzagranadas y un cañón gatling que dispara agua para desorientar y empujar a los enemigos. Al combinarlos, ambos ofrecen un golpe letal: empapad a los enemigos y electrocutadlos para conseguir una descarga eficaz y generalizada.
Por último, el kit de reparación trae una llave inglesa que nos da la capacidad de reparar piezas de equipamiento al instante. Otros kits exigen que pulsemos botones para arreglar el equipamiento manualmente, lo cual puede resultar complejo con balas volando en todas las direcciones. La coordinación en equipo lo es todo y veréis que es fácil que os derriben y os quiten de en medio.
Estas habilidades, cuando se usan en conjunto, permiten que el equipo complete una serie de objetivos y supere enfrentamientos contra jefes especiales, como un monstruo gigantesco hecho de pósits.
Los kits son solo el principio de las opciones de personalización que FBC: Firebreak ofrece. Los tres miembros del equipo pueden elegir cualquier arma, un tipo de granada y una habilidad especial, como construir una torreta sobre una silla que os servirá de apoyo en los tiroteos. Además, podréis elegir siete tipos de ventajas que potencian el daño cuerpo a cuerpo, el tiempo de reparación manual y otras cualidades para crear vuestro equipamiento ideal. Firebreak cuenta con una amplia lista de opciones.
¿No aguantáis cuando se caldea el ambiente? ¡Pues perded un poco el "Control"!
Empezamos la sesión de juego aceptando el trabajo "Hot Fix" (arreglo en caliente), que nos envía a las fraguas de la Casa Inmemorial, en las que hay unos destellos paranormales. Nos tocó reparar unos ventiladores repartidos por todo el nivel mientras un montón de enemigos nos asediaba desde varias direcciones.
Comenzamos por los niveles de amenaza y permiso más bajos, lo que nos condujo a misiones breves y a unos pocos enemigos. Una vez completada esta tarea, desbloqueamos un nivel de permiso nuevo. Cada nivel de permiso contaba con nuevas salas y objetivos para la misión, por lo que la cosa se complicaba sobremanera. Al aumentar el nivel de amenaza, se incrementaron el número y la agresividad de las hordas de enemigos que nos atacaban en cada rincón.

Al aumentar el permiso de cada nivel, también lo hizo la complejidad de las tareas. En "Hot Fix" (arreglo en caliente), por ejemplo, tuvimos que llenar unos cañones con pólvora de Black Rock (roca negra) y deslizarlos por tirolinas hasta las fraguas para desactivarlos temporalmente. Este tramo tuvo la típica lucha contra un jefe que a los fans de Control les resultará familiar, dado que se dieron varias secuencias de combate similares en esa partida.
El nivel de complejidad en aumento es una de las mejores cosas de FBC: Firebreak. El siguiente trabajo, "Paper Chase" (persecución de papel), hizo que mi trío tuviera que deshacerse de miles de pósits del suelo y las paredes antes de que se convirtieran en figuras humanoides y nos atacaran. Si se nos pegaban demasiadas, sucumbiríamos a su pegajosidad y acabaríamos reapareciendo.
Cada nivel de permiso añadía nuevas salas y miles de notitas adhesivas más hasta llegar a una pelea contra un monstruo gigante de pósits al que tuvimos que empapar y electrocutar varias veces para poder derrotar. La escena fue impresionante y merece la pena repetirla un buen puñado de veces.
Otro capítulo en el universo de Control
FBC: Firebreak puede volverse caótico en el fragor de una batalla con permisos y niveles de amenaza a todo trapo, pero, aun así, hace falta cierta precisión. Al fin y al cabo, el fuego amigo está habilitado, de modo que las balas, las granadas y algunas habilidades especiales dañarán a vuestros empleados voluntarios del FBC. Mis compañeros de equipo y yo conseguimos no derribar a ningún aliado con fuego amigo, pero perdimos un buen puñado de vida con un gnomo explosivo que brincaba como un conejo ardiendo.
Desde el punto de vista canónico, esto tiene sentido: estáis tomando el control de empleados del FBC que se presentan voluntarios para ayudar en la crisis de la Casa Inmemorial. Algunos de estos voluntarios son hábiles bomberos, pero otros están menos preparados para este tipo de trabajo, como los jefes intermedios, dependientes o secretarios. Cuando los dependientes cogen subfusiles y disparan indiscriminadamente contra la multitud de enemigos, está claro que algunas balas golpearán a los objetivos equivocados.

La mayoría de los enemigos de Firebreak están bajo el control del Hiss, una frecuencia de resonancia consciente capaz de invadir y controlar la mente y el cuerpo de seres físicos que hace de antagonista en Control. Los hay desde artilleros pesados, guardias de seguridad corrientes e incluso empleados del FBC flotantes que siguen enchufados a su escritorio.
Mientras que cada instante de juego de Control resultaba tenso y espeluznante, con o sin pelea, el estilo de FBC: Firebreak es un tanto distinto. El sonido roquero de una guitarra sirve de telón de fondo para animar cada batalla, por lo que cada segundo resulta épico. Es como si Old Gods of Asgard —la banda alter ego de Poets of the Fall que vive y lo parte en el Remedy Connected Universe (universo conectado de Remedy)—, estuviera animando cada pelea junto con vuestro equipo de tres integrantes.
Muchos de los entornos también resultan gratamente familiares. Las oficinas recubiertas de notitas, las minas y los sótanos caldeados son idénticos a los de Control, por lo que parece un poco como volver a casa. Todo esto sigue teniendo su dosis de crudeza, sobre todo cuando una criatura gigante compuesta por pósits se abalanza por la oficina contra nosotros.
Resulta triste pensar que los personajes que controlamos están eliminando a sus compañeros controlados por el Hiss. Apuntar a amigos a través del cañón de nuestra arma no es muy agradable.
Más jugabilidad, menos acciones repetitivas
FBC: Firebreak tiene todos los elementos familiares de un título multijugador creado para perdurar en el tiempo: un sistema de progresión similar a un pase de batalla, montones de ventajas y artículos desbloqueables y una serie de opciones estéticas personalizables completan la oferta. Sin embargo, los menús repletos de elementos desbloqueables no estaban completos en la versión a la que jugué, por lo que podrían tener aún más cosas cuando llegue el lanzamiento de Firebreak en verano.
Remedy ha dicho que quiere ofrecer una experiencia lo más interesante posible para que incluso jugadores que dediquen unas pocas horas a la semana disfruten cada minuto. La prueba de juego tenía un incremento de experiencia, de modo que el tiempo invertido en esta sesión de juego será distinto comparado con la versión de lanzamiento de Firebreak. Cada partida individual me resultó trepidante, relativamente rápida y estimulante.

Examinando los diferentes kits, armas, ventajas y elementos estéticos, da la impresión de que habrá muchas cosas más que desbloquear. Unas pocas horas jugando a Firebreak no bastan para comprender cómo funciona cada kit, arma y ventaja contra las hordas del Hiss. Los jugadores que quieran convertirse en verdaderos héroes voluntarios del FBC tendrán que echarle montones de horas para entender cómo funciona cada pieza de equipamiento.
La estructura de tres kits de Firebreak me resultó sorprendentemente accesible. Cualquiera que se ponga a jugar comprenderá al instante que mezclar agua con electricidad es una combinación letal. La llave inglesa, mortífera como cualquier arma, es aún más fácil de entender para alguien que juega por primera vez. El hecho de que Remedy haya creado un metajuego digerible y que engancha a la primera es digno de mención.
Remedy pretende expandir las funciones multijugador de FBC: Firebreak después del lanzamiento. De haber más trabajos y kits, el nivel de complejidad inicial de este festival sobrenatural para tres jugadores aumentaría. Las posibilidades serían prácticamente ilimitadas en las futuras misiones, por lo que el potencial de FBC: Firebreak se antoja impresionante como primer título multijugador de Remedy.
Disfrutad de la acción caótica y espeluznante de FBC: Firebreak cuando llegue a la Epic Games Store el 17 de junio.