
La nostalgia y el terror se unen en este juego de supervivencia con rompecabezas de Game Grumps

Lo único más terrorífico que acabar atrapado en una casa del terror con un asesino misterioso que mata a puñaladas a tus amigos es despertar y descubrir que debes revivir eso mismo una y otra vez.
Así empieza Homebody, un juego de terror y supervivencia con rompecabezas desarrollado por Game Grumps. El título destila nostalgia, y te recordará tanto a los juegos de los años 2000 como a las películas slasher de los 80.
En Homebody encarnas a Emily, una milenial ansiosa y agorafóbica que conduce para reunirse con sus amigos en una casa apartada para ver la lluvia de estrellas de las perseidas. Como mucha gente, Emily padece ansiedad social y se había aislado de sus amigos antes de empezar el juego. El juego comienza con ella detenida a un lado de la carretera intentando no sufrir un ataque de pánico ante la idea de llegar tarde a una casa llena de gente que podría estar enfadada con ella. Gracias a un mensaje tranquilizador de su amiga Laura, el cual dice: "No pasa nada. Todo irá bien. Te echan de menos", Emily arranca el coche y continúa su trayecto. Es una escena que muchos con ansiedad social comprenden perfectamente: a veces preferirías morir antes que tener que soportar silencios incómodos y conversaciones superficiales.
Llegas a la casa que tus amigos han alquilado para el fin de semana, una peculiar residencia en algún lugar de la Pensilvania rural, propiedad de un excéntrico escritor llamado Parker Nest. Introduces el código para abrir la puerta y te encuentras a tus amigos en el porche. Antes de que las luces se apaguen súbitamente, tienes tiempo de pasearte por la casa y disfrutar de los diálogos interactivos. Pero acabas contemplando con desesperación cómo un asesino enmascarado se carga a tus amigos antes de apuñalarte a ti también hasta la muerte. Es entonces cuando el reloj da marcha atrás y vuelves a entrar por la puerta principal como si nada hubiera pasado. Emily, aturdida y confusa, se da cuenta inmediatamente de que algo va mal, y posteriormente otros personajes empiezan a darse cuenta también.

Aquí es donde entra la mayor parte de la jugabilidad de Homebody. Hay teclados numéricos, extrañas bombas de presión, cerraduras y cables por todas partes; tienes que descubrir cómo funcionan para desbloquear nuevas pistas y zonas. Los rompecabezas que antes eran irresolubles empiezan a cobrar sentido cuando exploras las distintas partes de la casa. El juego también cuenta con un útil "Registro de recuerdos" que guarda instantáneas de pistas importantes para que puedas consultarlas.
Una de las cosas que más me llamó la atención es cómo el juego combina el humor con un tono más oscuro. Hay una parte del juego en la que Emily descubre un centro comercial inundado bajo la casa. A pesar de eso, al poner el cursor sobre uno de los objetos con los que se puede interactuar en la zona, aparece un mensaje que dice "mira esta gallina tan graciosa".
Es aquí donde el asesino empieza a adoptar una forma más metafórica. ¿Qué es la ansiedad sino el miedo a lo desconocido? ¿Y qué da más miedo que un asesino enmascarado que podría o no ser humano? En realidad, Homebody nunca da respuestas concretas a determinadas cuestiones, sino que se basa en el surrealismo y en una inquietante lógica onírica para plantear preguntas existenciales.
Todo el juego puede tomarse como un comentario absurdista sobre la aplastante soledad del aislamiento social y sobre cuánto miedo inventa el cerebro cuando padece un trastorno de ansiedad. En definitiva, Homebody es una excelente adición al género de terror que debe jugar cualquiera que no tema explorar lo inexplicable. Homebody ya está disponible en la Epic Games Store.