
Probamos Redfall: Afilando las estacas en Massachusetts

Como en todos los juegos anteriores de Arkane Studios, el uso creativo de las mecánicas, la narración ambiental y el diseño artístico estilizado de Redfall también albergan una historia pensada para conmover y que invita al análisis.
Mientras Dishonored explora la división de clases, Deathloop reflexiona sobre la naturaleza del tiempo y Prey se centra en las decisiones y la conciencia, Redfall juega con el terror para enmascarar una metáfora de la actualidad.
En un reciente avance del juego de disparos en primera persona de mundo abierto sobre cazavampiros, el director creativo de Redfall, Harvey Smith, señaló que, en general, los preocupantes cambios sociales de nuestro tiempo pueden ser una fuente de terror.
"Estamos viviendo una época en la que un ínfimo porcentaje de la gente está batiendo récords históricos de beneficios mientras los ríos se están secando, California sufre incendios e inundaciones y existen lugares en pequeñas poblaciones de los Estados Unidos en los que el agua ya no es potable", sostiene. "La cuestión es cuándo piensa parar ese pequeño porcentaje de gente que posee aviones privados e islas, porque, claramente, están chupándole la sangre a la mayoría de la gente, ¿no es así?".
La respuesta que Smith da a su pregunta se desarrolla, en esencia, en Redfall: jamás se detendrán.
En realidad, como apunta Smith, eso podría significar que "envejecen y se mueren como aristócratas, sin preocuparse lo más mínimo de qué les quedará a las nuevas generaciones". Pero, en Redfall, dicha respuesta da un giro cuando Aevum, una poderosa empresa emergente de biotecnología, descubre cómo convertir a sus clientes en vampiros para prolongar sus vidas.
"Aevum es una empresa emergente con mucho dinero que se instala en la comunidad. Se especializa en tratar la longevidad y la salud de sus clientes empleando sangre de otras personas", asegura Smith. "Y hay un montón de gente que se une para formar una secta de adoradores: 'Por favor, mejoradme a mí también'".
Uno de los aspectos más inquietantes de la propuesta de Smith es que, en el mundo ficticio de Redfall, el vampirismo es voluntario y la gente suplica por recibir el tratamiento.
"Tengo que acudir a ti para pedirte que me conviertas en vampiro. Y tu podrías responder algo como: 'Tráeme a tus vecinos y niños'. Y, si lo hago, seré digno de consideración".
"Nos gusta decir que las personas que son vampiros en el juego ya lo eran de antemano. Sin duda, hay un fuerte trasfondo en el hecho de que haya una élite que se aprovecha de los demás. La tecnología genera ingentes cantidades de dinero robando a otros medios. Los dueños de la infraestructura de Internet y los servicios de streaming obtienen enormes beneficios. Los músicos viven a duras penas, mientras que la gente que maneja dicha infraestructura, como las aplicaciones y demás, hacen caja".
Por supuesto, como en los demás juegos de Arkane, el trasfondo está pensado solo para quién se interese por él. Se esconde bajo una acción divertida, unos controles pulidos y un mundo intrigante y envolvente.
"Siempre creamos juegos con varios niveles", afirma. "Tanto Dishonored como Deus Ex tienen un trasfondo político. Pero, a su vez, tan solo son juegos de acción divertidos, ¿verdad? Al jugador promedio le gusta matar de forma sigilosa".
El reparto
Aunque 90 minutos en la ciudad de Redfall, que está situada en una isla ficticia de Massachusetts, no permitieron profundizar demasiado en el trasfondo narrativo del juego, sí que dieron para mucho en cuanto a matar de forma sigilosa.
Antes de meternos de lleno en la jugabilidad, vimos por primera vez el tráiler oficial de la historia, en el que se destaca casi todo lo que hace que Arkane reciba tantos elogios: entornos repletos de información sobre la historia, narración ambiental a raudales y mecánicas de juego que se pueden combinar de forma creativa, todo ello ambientado en un lugar con identidad propia.
La demo permitía a los jugadores elegir entre los cuatro personajes del juego, cada uno de los cuales cuenta con un conjunto de habilidades específicas, según comentó Smith.
Remi De La Rosa es una ingeniera de combate que usa un aliado robot, llamado Bribón, que lucha a su lado. Entre sus habilidades, puede hacer que Bribón se vuelva agresivo, emplear C4 y crear un círculo de reunión que sube la moral, pone de pie a la gente y restaura algo de salud.
Jacob Boyer es un exmilitar que se convirtió en un francotirador mercenario y tiene un ojo vampírico y un cuervo espectral. Puede enviar al cuervo a explorar en su lugar, ocultarse temporalmente e invocar un fusil de francotirador fantasmal que inflige un daño descomunal.

Layla Ellison es una estudiante de ingeniería biomédica que desarrolló capacidades telequinéticas tras sufrir un accidente durante un experimento. Es capaz de crear un escudo, soltar un elevador que puede impulsar a la gente a una altura de tres o cuatro pisos y tiene un exnovio vampiro llamado Jason al que puede invocar para que luche en su lugar (no es coña).
Devinder Crousley es un criptozoólogo e inventor en ciernes que emplea como armas a algunas de sus creaciones. Tiene un arco jabalina que puede arrojar a los enemigos o contra el suelo para disparar electricidad. También cuenta con un translocalizador que puede lanzar para teletransportarse y, por último, posee un poder llamado luz negra, unos rayos ultravioleta que golpean a varios enemigos a la vez.
En el ecosistema de daño de Redfall, los vampiros son, simplemente, inmortales. Es necesario reducir su salud hasta un punto que permita clavarles una estaca. Esto se logra con ataques tradicionales o quemándolos con fuego, electricidad o rayos ultravioleta. Algunos de estos ataques sirven para petrificar a los vampiros enemigos y, después, hacerlos trizas. En otros casos, es necesario derribar a los enemigos y atravesarles el corazón con una estaca.
Smith nos enseñó todo esto mientras preparaba la presentación. Además, señaló que el modo en solitario que probamos permite jugar de muchas formas distintas. Puedes perderte deambulando por la isla, encontrar nidos de vampiros para destruirlos, adueñarte de casas seguras para viajar rápido hasta ellos en el futuro o descubrir pequeñas y peculiares tramas y arcos argumentales.
Aunque los vampiros serán lo más peligroso que te encontrarás, también hay otras amenazas. Por ejemplo, la mayoría de los humanos supervivientes se ha unido a una secta de adoradores de vampiros o se ha convertido en algún otro tipo de amenaza.

Los adoradores forman milicias locales para recorrer la isla en busca de amenazas a las que enfrentarse. Nos topamos con humanos a los que habían convertido en "bolsas de sangre", enemigos que se agachan y crean una nube de niebla roja que te daña al tocarte. El único modo de destruirlos es petrificándolos a distancia y, después, clavándoles una estaca.
También hay deidades vampíricas y otros vampiros de alto rango a los que deberás enfrentarte por el camino.
Por último, el juego cuenta con un intrigante sistema que muestra cómo te vigilan las deidades vampíricas. Al hacer cosas para llamar su atención, como destruir un nido, irás rellenando el medidor hasta que alcance el máximo.
"Comienza una historia plagada de rayos rojos, y un vampiro especial, llamado 'The Rook' (La Torre), empieza a perseguirte", asegura Smith. "Y hay una gran recompensa por matar a 'The Rook'".
Empezamos la demo jugable en una sección recortada de Redfall, bastante después del tutorial y en un momento en el que nuestros personajes cuentan con un arma de cada tipo y han alcanzado el nivel siete. También nos soltaron en medio de una misión que, según Smith, era un ejemplo claro del tipo de misiones que te encontrarás en la campaña.
En la misión "House of Echoes", te encargan investigar a Peter Addison, uno de los fundadores de Aevum, así como tratar de obtener información sobre la deidad vampírica llamada el Descarnado.
El Descarnado es una de las cuatro deidades vampíricas mencionadas en el evento. Las otras son Tom el Sanguinario, Sibila y Sol Negro. Por desgracia, no nos encontramos con ellas durante nuestra partida.
Lo probamos
Nuestra aventura en Redfall empezó en la piel del francotirador Boyer y su cuervo místico en una casa segura llena de lugares en los que gastar dinero, ojear mapas, hablar con otros supervivientes y (quizá lo más importante) recoger munición para todas las armas. Aunque puedes equiparte tres, puedes llevar muchas más. Cargado de armas y munición, Boyer salió de la casa y lanzó su cuervo para explorar el camino que tenía por delante. Cuando se cruza con amigos, los destaca en rojo por un tiempo. Todas las habilidades de los personajes se pueden mejorar conforme suben de nivel. En el caso del cuervo de Boyer, llega un momento en el que puedes entrenarlo para detectar enemigos y atacarlos.
Hay muchas categorías de armas, desde las básicas que disparan balas hasta otras que lanzan mortíferas estacas o usan rayos ultravioleta. Los mapas también incluyen infinidad de formas de interactuar con el entorno, y con "interactuar" quiero decir hacer que cosas exploten, pegarles fuego o electrocutarlas.
Aunque en los enfrentamientos individuales no parece que tengas que ir contando los disparos, es fácil quedarse sin munición, lo que te obliga a hacerle una visita rápida a una casa segura para recargarla en cuestión de segundos.

La ciudad de Redfall parece descomunal, sobre todo cuando deambulas por ahí y acabas en un combate en el que puedes palmarla, envuelto en un misterio que resolver o en una nueva misión.
Como en cualquier buen juego de mundo abierto, es fácil distraerse en Redfall, incluso aunque solo intentes ir en línea recta hasta un lugar del mapa vinculado con una misión. En un momento dado, Boyer se topó con una casa repleta de vampiros al lado de una segunda casa que había que asegurar. Este enfrentamiento nos costó un tercio del tiempo de la partida, porque había que arrastrarse por los tejados, disparar a los muertos vivientes desde las ventanas y acabar con la criatura final. Aun así, este momento del juego nos transmitió sensaciones parecidas a la mayoría de los juegos de Arkane Studios que lo han precedido. Redfall es un juego muy bien diseñado que les deja el espacio justo a los jugadores para que tracen su propio rumbo y encuentren su propio camino hacia la victoria o una muerte prematura.
Despejar la casa segura de al lado fue mucho más rápido, pero fue como un rompecabezas. Boyer tuvo que ingeniárselas para ver cómo colarse en un garaje lleno de trampas, encender las lámparas de luz ultravioleta cercanas y por último irrumpir en el sótano para hacerse con la casa. No hizo falta mucho combate, pero sí que requirió un poco de pensamiento creativo.

Al final, cruzó parte de la isla hasta llegar a la mansión donde continúa la misión. Sin revelar detalles de la historia, la misión estaba repleta de combates, historia, intriga y rompecabezas. La acabamos con una sensación de satisfacción por lo que habíamos conseguido y el deseo de seguir desvelando los secretos de la isla maldita y sus muchos vampiros.
La misma satisfacción que se siente al acribillar a los adoradores y al abrasar y pasar por la estaca a los vampiros que veneran. Durante el rato que jugamos, rara vez nos agobiamos, pero cuando lo hicimos, era por nuestra mala gestión de la munición o por equivocarse a la hora de tomar decisiones tácticas.
Una hora y media con un juego tan robusto como Redfall no es mucho, pero es suficiente como para tener la sensación de que encajará perfectamente con el resto de las queridas obras de Arkane.
Left 4 Bled
Cuando se anunció Redfall por primera vez, y en varias ocasiones desde entonces, ha habido gente intentando comparar la jugabilidad y la historia del título de Arkane con la de Left 4 Dead, el juego de disparos de zombis cooperativo para cuatro jugadores.
Pero está claro que Redfall no es Left 4 Dead ni nada parecido. Al jugar en solitario resulta difícil entender en qué se basa esa comparación. Pero puede que ese no sea el caso cuando añades el modo para cuatro jugadores al título.
"Será distinto en cooperativo, ya veréis", asegura Smith. "Pero es el mismo contenido. Son las mismas misiones de la historia y todo".
"Es casi imposible convencer a alguien o explicarle exactamente cómo es un juego hasta que lo juega", afirma Smith. "Incluso viendo vídeos, la gente dice: 'Esto es Left 4 Dead, ¿no?'". No tiene nada que ver con Left 4 Dead. Es como un juego de Arkane en el que puedes hackear torretas, forzar cerraduras y encontrar múltiples formas de conseguir tu objetivo. Tiene mucha narrativa, el entorno la refleja por todas partes y hay una campaña. Puedes saltarte algunas misiones o puedes completarlas con un orden distinto. Además, puedes añadir a otra persona, y luego a otra, y luego a otra más, y cada vez se parece menos al típico juego y más a un juego multijugador en el que todo el mundo se vuelve loco".
Según Smith, por suerte, él y el resto del equipo de Arkane ya se han acostumbrado a las conclusiones precipitadas y las comparaciones de los fans en cuanto anuncian un nuevo título.

"Hasta cuando estábamos haciendo Dishonored, la gente decía: 'Parece un clon de BioShock' o cosas así. Y nosotros tan solo pedíamos paciencia. Siempre nos ha pasado lo mismo. Cuando Ricardo y yo trabajábamos en el Deus Ex original, la gente nos decía que eso no era un juego de rol. En un RPG tienes un grupo y hay elfos".
Smith lo compara con la máxima de "escribir sobre música es como bailar sobre arquitectura".
"Es muy difícil explicárselo a la gente, pero cuando lo prueban de primera mano, lo entienden al momento", apunta.
Lo interesante aquí es que Redfall y sus creadores prometen lo que suena cada vez más a dos juegos en uno. Está el modo para un jugador que se juega de forma muy parecida a la que uno espera de un juego de Arkane y luego está el modo cooperativo, que se irá alejando de la experiencia original a medida que se unan más jugadores.
"En el modo para un jugador, tendrás la sensación de que está en un diagrama de Venn con otros juegos de Arkane: verás cosas en común entre Deathloop, Prey, Dishonored y Redfall", afirma Smith. "¿Seguirá siendo una simulación envolvente cuando haya cuatro jugadores en cooperativo? Creo que no. Parecerá otra cosa. Tiene sus ventajas y desventajas".
Nuestra prueba del modo para un jugador de Redfall le da la razón a Smith: es un juego de Arkane que aportará una experiencia más amplia cuando tus amigos se unan al grupo.
Aún tendremos que ver lo que ofrecerá el cooperativo, pero promete ser divertido.
Redfall llega a Xbox Series X|S y PC el 2 de mayo. Puedes precomprar el juego o añadirlo a tu lista de deseos de la Epic Games Store aquí mismo.