Noticias

Robobeat es el shooter roguelite rítmico que estabais esperando

S
Steven T. Wright
17 may 2024

La fusión de géneros se produce constantemente en los videojuegos, pero en algunos casos funciona mejor que en otros. Robobeat es la última incorporación al incipiente género de los shooter rítmicos en primera persona y, francamente, puede que no necesitéis jugar a ningún otro.

Robobeat es un proyecto impresionante que toma varias de las cosas que tanto os gustan de los videojuegos (sistemas de trucos, tiempo bala, saltos bomba, lo que se os ocurra) y las combina para crear una experiencia cohesiva.

Robobeat, descrito como un "shooter roguelite rítmico" por su creador, el desarrollador independiente Simon Fredholm, os da un revólver, una cinta de casete y deja que seáis vosotros los que descubráis el resto. La idea principal es bastante sencilla: disparar a los malos al ritmo de la música. Y aunque en teoría parece fácil, es mucho más difícil mantener la "racha de beats" cuando tenéis que hacer saltos dobles, desplazaros sobre raíles y dar giros de 360 grados para abriros paso entre hordas de enemigos inquietos y ventiscas de proyectiles.

El menú de opciones recomienda encarecidamente jugar con teclado y ratón, y es fácil entender por qué. Al igual que Turbo Overkill, Robobeat es un "boomer shooter" de la nueva escuela en toda regla; exige el dominio de unas mecánicas de movimiento perfeccionadas durante más de 20 años de culto a Quake.

Los malos que blanden espadas y se teletransportan y los tipos del martillo que infligen daño de área hacen que permanecer en el suelo sea una tarea difícil en Robobeat. Por suerte, podéis aprovechar una serie de plataformas de salto, raíles y paredes para manteneros en el aire... una vez que pilléis el ritmo, claro.Robobeat incluso os da puntos por realizar trucos, como disparar a los enemigos en la cabeza desde lejos mientras estáis en el aire o hacer un giro de 360 grados justo antes. Cuanto más estilo tenga vuestra manera de jugar, mejor os irá.

Fredholm describe el desarrollo de Robobeat como un proceso iterativo durante el que fue añadiendo poco a poco tanto sus propias ideas como algunas otras inspiradas en sus juegos favoritos. "Por ejemplo, lo de introducir el elemento de ritmo me lo sugirió un amigo al principio. Eso hizo que los combos de armas cobraran sentido, y esto inspiró los trucos, y así sucesivamente", explica Fredholm.
Robobeat - 1
Robobeat presenta una gran cantidad de ideas geniales, tantas que a veces resulta hasta abrumador. Por ejemplo, en una partida conseguí un modificador que sustituía el deslizamiento típico del género por un derrape estilo carrera que alejaba a los enemigos, lo que me permitió probar un estilo de juego más centrado en permanecer en el suelo... hasta que morí tres salas después, claro.

Hablando de morir, Robobeat cuenta con una dificultad bastante equilibrada, sobre todo si sois fans de los shooters y tenéis experiencia en el género. Como muchos roguelites, cuenta tanto con un recurso específico de las partidas como con un recurso persistente (conocido como "blips" en este juego) con el que podréis ir desbloqueando más armas y características poco a poco. También encontraréis planos y cintas de casete que os concederán desbloqueos permanentes en cada partida, y vuestro progreso quedará segmentado por niveles individuales aleatorios que podréis intentar superar una y otra vez.

Aunque seguro que habréis visto algunas de estas ideas en otros juegos, Robobeat da sus propios giros a las mecánicas típicas del género. Por ejemplo, la tecla que normalmente sirve para recargar ('R') carga las armas y hace que su siguiente disparo sea más poderoso. Y si cargas después de bloquear, el disparo resultante hará aún más daño; al menos eso es lo que sugiere el tutorial. Por desgracia, mis reflejos no son lo suficientemente rápidos para hacer esto durante el frenético combate de Robobeat, pero estoy seguro de que a las legiones de speedrunners de ULTRAKILL esta mecánica les vendrá de perlas.

Como desarrollador en solitario, Fredholm tuvo que superar muchos retos para convertir Robobeat en el pulido juego que es hoy. Por ejemplo, durante el desarrollo, tuvo que encontrar la manera de conectar las salas de forma aleatoria sin que se vieran las costuras y sin empeorar el rendimiento.

"Cada vez que los jugadores entran en uno de los pequeños pasillos que hay entre las salas, los teletransporto al instante tanto a ellos como al pasillo a otra posición que conecta con otra sala", explica. "Hay mucho que puede salir mal... ya que los jugadores pueden, por ejemplo, deslizarse, acelerar o teletransportarse al mismo tiempo, y su velocidad debe rotarse y reposicionarse. Implicó hacer muchos cálculos, cosa que odio. Pero al final acabó funcionando".

Las armas y habilidades de Robobeat también se encuentran a medio camino entre la creatividad extravagante y la funcionalidad. Mi favorita es una pala de ping pong en la que tenéis que "predisparar" con un clic del ratón antes de lanzar tres proyectiles muy dañinos, el último de los cuales explota. En las salas abarrotadas, suelo lanzar un rayo que hace saltar por los aires a todos los enemigos cercanos, lo que hace que reciban daño crítico. Con el tiempo me di cuenta de que el teletransportador opcional ayuda mucho con algunos de los enemigos más móviles.

Dicho esto, en la mayoría de las partidas utilicé diversas versiones del revólver predeterminado, ya que su capacidad de infligir daño crítico con disparos a la cabeza me resultó muy útil al principio del juego.
Robobeat - 2
Además de su mecánica principal, quizá el elemento más impresionante de Robobeat sea la posibilidad de incluir música personalizada sin complicaciones. El juego cuenta con un buen número de canciones de gran intensidad en la línea de Hotline Miami, y con frecuencia conseguiréis temas nuevos recogiendo las cintas de casete repartidas por los niveles.

Pero si, como yo, queréis reventar a los psicópatas con martillos al ritmo de "Cheeseburger in Paradise" de Jimmy Buffet (o más bien, de Reign in Blood de Slayer) podéis hacerlo realidad. Es una función absolutamente genial. La mayoría de los shooters rítmicos solo admiten canciones personalizadas mediante mods, así que se agradece poder contar con esta opción desde el día del lanzamiento.

La elección de la canción no es algo carente de importancia. Los beats por minuto (o BPM, naturalmente) determinan tanto lo rápido que podéis disparar como la velocidad de vuestros enemigos. Esta decisión sobre el tempo funciona como una especie de selector de dificultad, pero lo cierto es que a mí me resultó más fácil jugar con canciones rápidas, ya que cuanto antes caen los enemigos, menos proyectiles pueden lanzar. Sin embargo, vuestra experiencia podría ser diferente, sobre todo si esquivar en el aire se os da mejor que a mí.

En general, Robobeat es una buena opción para los aficionados a los FPS que busquen una nueva vuelta de tuerca en el género de disparos acrobáticos. Si ya os habéis abierto paso a disparos en juegos como Tower of Guns o Metal: Hellsinger, esta es una apuesta segura. Pero no nos hacemos responsables de las horas de sueño que podáis perder, ya que este juego podría provocaros un caso grave de "última partiditis".

Robobeat ya está disponible en la Epic Games Store.