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Siete demonios que revelan la densidad infernal de los combates de DOOM Eternal

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Rick Lane
8 ago 2024
Podemos decir sin miedo a equivocarnos que DOOM Eternal, ya disponible en la Epic Games Store, es uno de los mejores juegos de disparos en primera persona de la época moderna, pero lo que lo hace especial no es solo la sanguinolencia de las ejecuciones ni su estruendoso arsenal de armas. El título más importante y atrevido de la saga de id Software es una olla a presión a punto de explotar que hará que disfrutéis de la experiencia de combate más intensa posible, pero teniendo el control en todo momento.

Sin duda, es difícil lograr un equilibrio así en un videojuego de acción, pero Eternal encontró una solución única. En una Tierra inhóspita y con unos paisajes malditos e infernales, podríamos decir que los demonios a los que os enfrentáis son al mismo tiempo como profesores que os enseñan el arte de matar. Sin embargo, todas estas temibles monstruosidades tienen uno o varios puntos débiles de los que el Slayer podrá aprovecharse a base de tajos o disparos cuya eficacia irá aumentando constantemente. Esto permite que id Software aumente paulatinamente la presión, a sabiendas de que los jugadores podrán encontrar atajos desmembrando enemigos en este particular laberinto de carne estremecedor.

De modo que el secreto del combate en DOOM Eternal se entiende mejor a través de esas odiosas huestes infernales y gruñonas. Así pues, os traemos siete de los demonios más instructivos de DOOM Eternal y los modos en los que os permitirán aprender a matar.

Cacodemonio

El cacodemonio es un enemigo clásico de DOOM y uno de los primeros con los que os toparéis en DOOM Eternal. Es una especie de tomate ciclópeo gigante que dispara bolas de fuego abriendo sus fauces dentudas, y también cuenta con las instrucciones más explícitas sobre cómo plantarle cara. En los primeros compases del juego, Eternal nos cuenta que lanzar una granada dentro de la boca del cacodemonio hace que se vuelva vulnerable al instante a una fabulosa ejecución.
Siete demonios que revelan la densidad infernal de los combates de DOOM Eternal - Cacodemonio
Pero Eternal no solo nos enseña cómo matar cacodemonios con facilidad: una de las mejores formas de evitar recibir daño en DOOM Eternal es lanzándose al aire. Dado que los cacodemonios son enemigos flotantes y todas las ejecuciones se consiguen por medio de ataques cuerpo a cuerpo, al aferraros a un cacodemonio os elevaréis. Esto os permitirá usar a los cacodemonios como plataformas flotantes con las que huir del caos del suelo, y podréis ganar tiempo para pensar y reposicionaros antes del próximo ataque.

Aracnotrón

El aracnotrón regresa a la saga por primera vez desde DOOM, y se compone de un cerebro gigante con patas mecánicas semejantes a las de una araña que dispara a distancia con una torreta de plasma. Los aracnotrones son un verdadero incordio si no se les pone freno, pero existe una forma de anular su efectividad en combate. Un disparo bien medido con la modificación de mira del fusil de combate permite destruir su torreta al instante, lo que evitará que puedan lanzar ataques a distancia.

Al igual que sucede con la táctica de lanzar granadas a la boca del cacodemonio, Eternal nos ofrece esta técnica por medio de un tutorial. Sin embargo, la función inmediata de esta técnica no se queda ahí. El aracnotrón está diseñado para hacer ver la importancia de inhabilitar a los enemigos que no se pueden matar al instante. La mira del fusil de combate también permite destruir la mochila propulsora de una aparición esquelética o los brazos con forma de cañones de un mancubus. Esto os permitirá centraros en las amenazas más inminentes y obligar a estos enemigos de la retaguardia a enfrentarse cuerpo a cuerpo, donde el Slayer es mucho más peligroso.

Caballero del infierno

El caballero del infierno, al igual que el cacodemonio, es otro enemigo emblemático de DOOM. Pero el caballero del infierno de DOOM Eternal es una bestia muy distinta a la de los títulos anteriores. Ahora, ya no dispone de su ataque con bola de fuego verde, de modo que actúa como un matón corpulento que se abalanza contra el Slayer para aporrearlo con puñetazos y machacando el suelo.

Podemos intuir que el rol de combate del caballero del infierno busca enfatizar la importancia de esquivar, por lo que más os vale estar atentos cuando estas fornidas monstruosidades estén cerca. No obstante, por contradictorio que parezca, la forma más rápida de matar a un caballero del infierno consiste en aguantar la posición. Los caballeros del infierno son vulnerables a los disparos continuados de armas como la ametralladora gatling y la modificación fuego automático de la escopeta, que los hace tambalearse en pleno ataque cuerpo a cuerpo.

Estas dos armas os ralentizan mientras se disparan, por lo que conviene que os mantengáis firmes en lugar de emprender la retirada. Así pues, DOOM Eternal enseña a los jugadores a no amilanarse ante un ataque enemigo, sino a devolver el golpe, y que una buena defensa es un perverso ataque. Esta táctica se vuelve cada vez más importante al luchar contra enemigos cuerpo a cuerpo más poderosos, como el caballero del terror, que porta dos espadas, y el inmenso barón del infierno. Ambos son vulnerables al mod torreta móvil de la ametralladora gatling, pero hará falta un par de narices para usarla contra estos peligrosísimos enemigos.

Merodeador

El merodeador, que se incorporó inicialmente como demonio exclusivo del multijugador en DOOM (2016), es una cruel variante del imp clásico de la saga, que se reinventó en los títulos más recientes como un ágil diablillo simiesco que lanza bolas de fuego. El merodeador lucha de forma similar, pero también puede teletransportarse por el campo de batalla y desvanecerse antes de que las balas lo golpeen y reaparecer detrás de vosotros para tenderos una emboscada.

El merodeador puede ser uno de los enemigos más molestos de Eternal, pero existe por un buen motivo: para recordarnos la importancia de la inmovilización. Una de las armas más menospreciadas del arsenal de Eternal es la bomba de hielo, que es capaz de congelar a varios demonios. Es una herramienta muy poderosa, pero, puesto que no inflige daño directamente, los jugadores suelen olvidarse de ella en el fragor de la batalla, sobre todo del ecuador del juego en adelante.

Casualmente, es justo en ese momento cuando el merodeador aparece en el juego. Sus dotes evasivas están diseñadas para que incorporéis la bomba de hielo a vuestro estilo de combate con más frecuencia, de manera que los encuentros a gran escala sean más llevaderos.

Cibermancubus

El cibermancubus es similar al mancubus en físico y funcionalidad, pero su enorme masa de carne está cubierta por una armadura verde, lo que hace que sea más resistente que su homólogo semidesnudo. Un cibermancubus puede haceros gastar muchísima munición, por eso conviene acercarse a él y darle a esta bestia blindada un buen puñetazo sangriento en el estómago. El puñetazo sangriento es un potente ataque cuerpo a cuerpo capaz de acabar con varios enemigos pequeños de golpe e infligir mucho daño a los más fuertes. Lo interesante es que, al utilizarlo contra un cibermancubus, se le destruye la protección exterior, lo que lo deja vulnerable a otros ataques.
Siete demonios que revelan la densidad infernal de los combates de DOOM Eternal - Cibermancubus
Al igual que sucede con el merodeador y la bomba de hielo, esta relación antisimbiótica existe para recordarnos usar el puñetazo sangriento, ya que la recarga es lenta y puede ser fácil de olvidar. En resumidas cuentas, es como si el cibermancubus llevase una camiseta XXXL en la que pone "¡Dame un puñetazo!".

Cazador infernal

El cazador infernal, uno de los enemigos más duros de roer de Eternal, se ha diseñado minuciosamente para hacérselo pasar mal al Slayer. Este cuenta con un blindaje potente, un escudo energético y un arsenal de armas casi tan extenso como el del propio Slayer.

Aunque el cazador infernal es un enemigo formidable, existen varias formas de acabar con él. Su escudo se puede sobrecargar con el fusil de plasma, lo que hace que se vuelva vulnerable a otros ataques. Otra opción consiste en golpear su "trineo" metálico con disparos constantes de la ametralladora o escopeta gatling, lo que hará que también se destruya su escudo.

Los distintos ángulos de ataque son también el motivo por el que existe el cazador infernal. Con tantísimos trucos y atajos para recordar cuándo aniquilar a los demonios de DOOM Eternal, es fácil confiar más de la cuenta en una sola táctica. Esto puede generar problemas cuando, por ejemplo, os quedéis sin un tipo de munición en concreto. El cazador infernal incide siempre en que hay más de una forma de despellejar a un demonio, por muy grande y temible que parezca.

Acechador

El ejemplo más infame del diseño instructivo de enemigos de DOOM Eternal es el acechador, un demonio superagresivo que se asemeja a un samurái y que es capaz de bloquear casi cualquier ataque. La única forma de detener las ofensivas del acechador consiste en dispararle cuando sus ojos parpadean en verde, lo que bloquea su ataque como si del mismísimo Sekiro de FromSoftware se tratara.

La naturaleza del acechador ha originado mucho debate, pues muchos consideran que este jefe es demasiado restrictivo. Pero el motivo detrás de su diseño no persigue limitar la creatividad de los jugadores, sino volveros virtualmente imparables en combate, porque el acechador está diseñado para enseñaros a cambiar de armas.

Cuando el acechador está aturdido, tenéis un breve margen para infligirle daño. Si le disparáis repetidas veces con un arma, apenas tendréis tiempo para golpearlo una vez. Sin embargo, cambiar de arma en DOOM Eternal hace que estas estén listas para disparar al momento, por lo que resulta mucho más rápido que recargar. Así pues, al hacer malabares con armas como la superescopeta y la balista, el Slayer es capaz de infligir muchísimo daño en un breve espacio de tiempo. Dominar el cambio de armas permite eliminar al acechador en cuestión de segundos.

Esta técnica no solo es útil contra el acechador, también resulta extremadamente interesante al luchar contra cualquier demonio de los conocidos como "superpesados". Barones del infierno, cazadores infernales e incluso el poderoso Tirano..., ninguno se resiste a un cambio de armas perfecto del DOOM Slayer.

Gracias a esta galería de enemigos, DOOM Eternal nos enseña a cercenar y a hacer trizas con los mejores. Ya tenéis DOOM Eternal en la Epic Games Store.