Noticias

Slitterhead combina la intoxicante atmósfera del Hong Kong de los 90 con un impactante terror corporal

F
Francisco Dominguez
23 sep 2024

El terror suele consistir en arrebatarle el control a las víctimas, ya sea quitándole la vida a un personaje aterrado en la pantalla o haciendo que los espectadores salten de su asiento de forma involuntaria. Con su mecánica de posesión, Slitterhead da un giro único a esa horrible sensación de perder el control: ahora tú eres quien la produce.

Encarnarás a un obstinado espíritu hyoki, una fuerza inhumana sin recuerdos cuyo único instinto es acabar con los mortíferos cefalófagos que asolan la ciudad. Para lograrlo, tendrás que poseer a muchos ciudadanos de Kowlong, una ciudad ficticia del este de Asia inspirada en el Hong Kong de los 90, mientras te adentras en los callejones bañados en neón y los barrios bajos de la ciudad en busca de secretos paranormales.

En la gamescom, me reuní para hablar sobre Slitterhead con el director del juego, Keiichirō Toyama, quien creó el primer Silent Hill y luego dirigió las sagas Siren y Gravity Rush. Toyama comentó que las posesiones le dieron a Bokeh Game Studio la oportunidad única de hacer que los jugadores consideraran perspectivas más allá de las propias de la forma más inquietante posible.

"Esto podría sonar un poco existencialista, pero un día me pregunté quién era yo realmente", confesó Toyama mientras explicaba su postura sobre la distinción entre la naturaleza frente a la crianza aplicada a un espíritu incorpóreo. "La gente nace y todos somos seres humanos, pero, si naces en un país o lugar diferente, vivirás otra vida, desde una perspectiva totalmente distinta, serás una persona diferente".

"Me pareció que sería interesante que el protagonista fuera un espíritu que no tiene recuerdos, pero que puede viajar entre cuerpos e interactuar con los huéspedes humanos", añadió Toyama. "El espíritu se vería influenciado por la forma de ver el mundo, la vida y las opiniones del huésped".
 

Una racha de posesiones


Mi prueba de juego empezó con un cambio de punto de vista que me dejó desorientado; tomé el control de un perro callejero para rastrear a un cefalófago (criaturas parasitarias parecidas a insectos o gusanos que andan disfrazadas de personas normales) que estaba cerca. No tardé en sentir que no era bienvenido, ya que civiles antipáticos me insultaban y evitaban (o incluso me impedían el paso por completo), así que no tuve más remedio que poseer a un humano que andaba cerca de allí. Y después a otro, y a otro más.

¿Tenía que cruzar al otro lado de una cerca? ¿O meterme el balcón de un apartamento en el décimo piso? La respuesta siempre era la misma: apunta la mira y sumérgete en la conciencia de una persona desprevenida.
Slitterhead en la gamescom - Otro 05
La simulación que hace el juego de las abarrotadas calles nocturnas de Kowlong nunca te dejará sin opciones; de verdad, puedes elegir lo que quieras, ¡es como un HITMAN paranormal! Después de un momento de resistencia, la voluntad del huésped se desvanecerá y te convertirás en esa persona.

En los juegos en tercera persona, es totalmente normal querer proteger a tu personaje. Slitterhead desafía ese instinto de supervivencia. En un momento, luego de subir a la azotea de un edificio, me vi obligado a bajar a la calle lo más rápido posible y no tenía tiempo para buscar las escaleras. Así que, sin más opción, salté por la cornisa y dejé a la pobre anciana cuyo cuerpo y mente había secuestrado destrozada y confundida en medio de la calle. Logré escapar al poseer a otro transeúnte antes de que el cuerpo de la anciana tocara el suelo.

Está claro que, a los ojos de un espíritu insensible, estos recipientes mortales de carne y hueso son desechables. Mi primer encuentro con un cefalófago llevó este cruel concepto aún más lejos. Fue un combate complicado lleno de combos de tres golpes, bloqueos direccionales y mucha perseverancia. Los ataques se pueden esquivar. Lo único que tienes que hacer, como ya habrás adivinado, es poseer a otro ser humano; suelen quedarse acobardados al margen del combate, pero a veces son lo bastante valientes como para unirse a la pelea. Es una decisión de diseño fascinante que me enfrenta a un conflicto emocional ante el desprecio del hyoki por la vida humana.

Después de recibir el daño suficiente, la transformación del cefalófago cambió el curso de la batalla. Pasó de tener un cuerpo (casi) humano a adoptar la forma de una mantis religiosa hecha de carne. El callejón se llenó de charcos de sangre y cuerpos destrozados, apaleados con una fuerza ineludible por sus tentáculos oscilantes.
Slitterhead en la gamescom - Otro 13
Sin embargo, al poseer a una adolescente que parecía estar al borde de la muerte, descubrí que era una "singularidad" (Rarity), uno de los ocho seres humanos del juego capaces de enfrentarse mano a mano con el cefalófago una vez poseídos por el hyoki. En este caso, a la chica le salieron largas garras ensangrentadas de las uñas, como si fuera una Wolverine adolescente.

Las singularidades, que tienen habilidades mejoradas, desempeñan un papel importante en la aniquilación de los cefalófagos. Gracias a estos personajes, el juego pasa del terror, el combate y la supervivencia a la acción pura. Cada singularidad cuenta con su propio conjunto de movimientos acrobáticos y habilidades especiales, como curarse con los charcos de sangre que generan los enemigos atacantes o reanimar en masa a los incapacitados para tener más escudos de carne. Con más movimientos y nuevas estrategias a mi disposición, por fin pude decapitar a mi primer cefalófago y pasar a la segunda parte de la prueba de juego.

La siguiente parte se desarrolló en una fase avanzada del juego. Las singularidades habían invadido un edificio de gran altura controlado por la mafia para perseguir a unos cefalófagos que iban dejando un rastro de cadáveres a su paso, una escena familiar que encajaría en cualquier película de acción ambientada en Hong Kong o en la saga Yakuza. La diferencia es que, en vez de a hordas de matones con machetes, te enfrentarás a cefalófagos y los miembros de la mafia que sobrevivan servirán como aliados involuntarios.

El combate fue todo un desafío en esta ocasión. Morí varias veces mientras intentaba llegar a lo alto del edificio, generalmente por usar mal la habilidad de bomba de tiempo (Time Bomb), que convierte a un ser humano en un potente explosivo andante. Debes activarla y escapar de inmediato a otro cuerpo. En cambio, yo la activaba y seguía peleando, así que moría tontamente por culpa de mi propia detonación.
Slitterhead en la gamescom - Enemigo 03
En lo más alto del edificio me esperaba una pelea contra un jefe, o al menos la primera fase de una. Tras una batalla que destruyó la oficina del jefe de la mafia, terminé en una persecución frenética por los techos de los rascacielos en la que iba dejando atrás a las singularidades mientras saltaba de un ser humano a otro para mantener el ritmo. Incluso encontré seres humanos con nuevas habilidades, como uno que me permitía balancearme como Spider-Man lanzando bucles sangrientos.

La última fase de la batalla tuvo lugar en una azotea lejana. Empezó como una imponente batalla contra otro cefalófago insectoide. Aproveché las habilidades nada heroicas de los residentes que disfrutaban de fumar un cigarrillo por la noche en la azotea y gané suficiente tiempo para que me alcanzaran las singularidades y así tener la chance de luchar.

Fue una demostración fantástica de todo el potencial del sistema de combate. Con varias singularidades en acción, la dinámica cambió. Dejó de ser un juego de ataques cautelosos seguidos de intercambios de cuerpos para atraer al jefe hacia el huésped que acababa de abandonar. Ahora se trataba de un asalto coordinado. La habilidad de pozo sangriento (Blood Well) creó un efecto de gravedad que inmovilizó al cefalófago, lo que me permitió asestarle golpes de katana con una de las singularidades. Cuando se liberó, cambié a otra para lanzarle proyectiles.

El combate se convirtió en una danza de posicionamiento, sincronización y gestión calculada del recurso más abundante de Kowlong: sus habitantes, ya que sus cuerpos me protegían y su sangre cargaba mis movimientos más eficaces.

Cuando por fin derribamos a nuestro enemigo y conseguimos la "victoria" con un montón de habitantes muertos, me quedé con la sensación de que Slitterhead sería un juego de acción y terror desgarrador como nunca había visto.
 

Con ánimo de sangre


Toyama tiene la capacidad de crear escenarios inolvidables que se recuerdan durante muchos años (o incluso décadas). Es difícil igualar su historial, que incluye los suburbios estadounidenses cubiertos de niebla de Silent Hill, los siniestros pueblos isleños japoneses de Siren y los variados entornos de Gravity Rush.

Cuando hablé con Toyama después de la prueba de juego, hizo hincapié en la importancia de las locaciones de Slitterhead. "Primero imagino el juego en un escenario y recién después me pongo a pensar en los personajes y en el diseño en sí", afirmó.
Slitterhead en la gamescom - Enemigo 01
Para Slitterhead, los buenos recuerdos de una época ya pasada llevaron a Toyama a recrear los imponentes edificios, las calles claustrofóbicas, el tumulto y la atmósfera de peligro anárquico asociados con el Hong Kong de los años 90.

"Me gustaba el tema de la nostalgia", dijo Toyama. "Estas ciudades caóticas se podían ver sobre todo en los 90 y eran bastante obscenas en algunos aspectos, además de tener mucha actividad delictiva. Estas ciudades han evolucionado a lo que es nuestro mundo moderno actual. Fueron desapareciendo poco a poco del mundo… Me acuerdo de cómo eran los 90 en el este de Asia, y quería incluir esa nostalgia en mi proyecto".

No es de extrañar que un estudio que lleva el nombre de un efecto cinematográfico tenga una profunda pasión por el cine. ("Bokeh" es el nombre de una famosa técnica de desenfoque que antes se consideraba un error de novato, pero que ahora se ve como un toque artístico).

Toyama dice que la naturaleza intrusiva de la posesión y, sobre todo, sus glamorosas representaciones de las calles de Hong Kong hicieron que las películas de Wong Kar-wai fueran una fuente de inspiración natural. La influencia de la fascinante representación de Hong Kong creada por Kar-wai, las estrechas callejuelas y la espléndida iluminación que definieron el aspecto cinematográfico de la ciudad en obras clásicas modernas como Con ánimo de amar, resulta evidente en los colores y encuadres del Kowlong de Slitterhead.

Esto también se puede apreciar en el hecho de que Slitterhead te permite meterte en la vida privada de las personas, solo que con menos de la cálida sonrisa de Tony Leung y más del estridente terror corporal y los superpoderes sangrientos de Kowlong. Toyama también se inspiró en Fruit Chan, un director cuyas obras dramáticas se centran en la vida cotidiana de Hong Kong y están protagonizadas por actores amateurs para realzar el realismo.
Slitterhead en la gamescom - Otro 06
Toyama también espera que Slitterhead pueda llevar su entusiasmo por el manga japonés para adultos al público internacional. Una obra que le gusta particularmente es Tokyo Ghoul, y pretende que Slitterhead canalice a los oscuros antihéroes de Tokyo Ghoul, con personajes que existen en un perturbador espectro entre lo humano y lo monstruoso, y su inquietante sensación de terror inexorable.

Los monstruos son una parte fundamental de cualquier título de terror, y los cefalófagos bien podrían ser los protagonistas. Toyama explicó que diseñaron las retorcidas figuras de los cefalófagos con la ayuda de la nueva generación de talentos. "Japón es conocido por sus películas de kaijus y a mí me encantan esas películas, pero hay una nueva oleada de escultores jóvenes en Japón que están creando criaturas ficticias realistas, y quería incorporar eso en el juego", comentó.

Bokeh se interesó por un escultor en particular. Los diseños de los monstruos de Slitterhead fueron creados por el prometedor artista Keisuke Yoneyama, cuya obra demoníaca muestra un claro gusto por lo macabro, con cuerpos góticos llenos de piel desollada y marchita, órganos expuestos y protuberancias de vértebras manchadas.

La verdad es que, por lo que he visto hasta ahora, diría que Yoneyama ha suavizado un poco el tono de los diseños de Slitterhead, o al menos eso espero. Si me equivoco, quizá no pueda volver a conciliar el sueño después de ver los horrores desconocidos que acechan en las inquietantes sombras de Kowlong. De todas formas, puede que la culpa que siento por haber poseído a los inocentes habitantes de la ciudad tampoco me deje dormir.

Slitterhead se lanzará en la Epic Games Store el 8 de noviembre. No te olvides de echarle un vistazo a toda nuestra cobertura de la gamescom aquí.