
SnowRunner es un juego de conducción de camiones en el que tu único enemigo es el terreno

Las ruedas de mi Fleetstar F2070A giran, inoperantes, sobre el barro de Míchigan. Paso de una marcha alta a una baja, activo el bloqueo del diferencial, acelero lentamente, alterno entre primera y marcha atrás para mover el camión hacia delante y hacia atrás en el fango. Dicho de otro modo, utilizo todas mis maniobras habituales de SnowRunner... sin éxito. El vehículo se ha quedado bien atascado.
Hace media hora, recorrí este camino sin problema alguno. El motor humeante del Fleetstar había generado suficiente par motor para avanzar sobre el barro con facilidad, y esas facilidades me habían dado una falsa sensación de seguridad en el camino de vuelta. No se me ocurrió pensar que, ahora, mi camión transportaba un remolque cargado de troncos. El vehículo era lo bastante ligero como para avanzar sobre el fango, pero, con la resistencia y el peso añadidos de la carga, he terminado hundiéndome en la superficie.

Otros juegos de transporte, como Euro Truck Simulator, se vuelven predecibles con el paso del tiempo, haciéndote conducir por un continente en piloto automático, por así decirlo. Quizá eso sea justo lo que busca ese juego, convertir la conducción en meditación y permitirte desconectar un par de horas, escuchar la radio y reducirlo todo a la vegetación que hay en las cunetas de las autopistas europeas.
SnowRunner no es ese tipo de juego de simulación. La naturaleza está en todas partes y castiga la autosuficiencia.
"El único enemigo de este juego es el terreno", explica el director de SnowRunner, Evgeniy Sorokin. El equipo de Saber Interactive diseñó SnowRunner con el reto de conducir sobre una superficie que se derrumba y deforma bajo los neumáticos de tu vehículo.
En cada tipo de terreno, el motor "simula una interacción de la vida real entre las ruedas del vehículo y el terreno", afirma Sorokin. Estos datos se obtienen a partir del peso, la velocidad y la forma del vehículo que conduces y la carga que transportas. La carretera nevada que puedes recorrer sin problemas al volante de un Scout 4x4 se vuelve una ciénaga si tratas de atravesarla con un camión de los grandes.

En muchos juegos de simulación, las carreteras son todas idénticas y solo varían en el número de carriles o intersecciones que las conectan. En SnowRunner, tendrás que atravesar rutas anegadas dispuestas a devorar tu vehículo por completo, vadear ríos con corrientes rápidas que pueden llegar a cubrir por completo el capó de tu vehículo e inundar el motor, y trepar por caminos montañosos cubiertos de nieve en los que tus neumáticos apenas tendrán agarre.
"Trabajamos meticulosamente cada centímetro del terreno para que este suponga un reto a nuestros jugadores a la hora de recorrer el mapa", continúa Sorokin.
Cuanto más tiempo pases en los tres mapas de SnowRunner (Míchigan y Alaska en Estados Unidos y Taimyr en Rusia), más notarás esta meticulosidad en el diseño y con la superficie como enemiga. Aprenderás qué caminos son intransitables con ciertos tipos de vehículos, qué rutas debes coger cuando lleves mercancías pesadas y qué mezcla de equipamiento tienes que usar para evitar atascarte en el fango. Esto te dará una relación tangible con tus vehículos y una buena dosis de respeto hacia el mundo en el que has de conducirlos. No te despistes o tu vehículo se quedará encallado.
Si el mundo de SnowRunner puede contigo, en ocasiones, podrás usarlo a tu favor para desencallar. Además de la tracción integral y el bloqueo del diferencial (dos características que dotan de mayor agarre a tu vehículo en terreno complicado y pueden sacarte de situaciones pringosas), tendrás acceso a un cabestrante. Este cable retráctil se puede amarrarse al terreno de los alrededores para que actúe como un ancla y puedas salir de zonas embarradas o repletas de nieve.

Como mencionaba Sorokin, SnowRunner es un juego de simulación del mundo real. Si tiras demasiado rápido o si tu vehículo es demasiado pesado, puede que acabes arrancando del suelo el árbol al que te habías anclado y encalles en el fango.
Si cargas con un remolque repleto de mercancías por un paso montañoso durante media hora y te atascas, puede que sientas que has fracasado, pero es justo en este tipo de situaciones donde SnowRunner (y sus predecesores: MudRunner y Spintires) brilla con luz propia.
Siempre puedes restablecer tu vehículo y enviarlo de vuelta al garaje más cercano, pero eso echaría por tierra todo el trabajo completado hasta entonces.
Te recomendamos, en su lugar, que inicies una misión de rescate. Si seleccionas un vehículo distinto de tu garaje, el camión original permanecerá donde lo has dejado. Puedes personalizar tu segundo camión y añadirle un potente cabestrante o una grúa para desplazarte hasta la zona y rescatar el vehículo que ha quedado atascado.

Las misiones surgen de tus propios errores y te dan la oportunidad de salvar la papeleta. "En los albores de MudRunner, supimos que queríamos incidir en esta mecánica", explica Sorokin, "y quisimos darles más énfasis a [estos momentos emergentes] en SnowRunner. Queremos que los jugadores tengan la libertad de encontrar una solución a cualquier problema que pueda surgir en el juego, y aquí incluimos tareas logísticas y decisiones de conducción espontáneas".
La tecnología principal que respalda la simulación del terreno y las físicas de conducción de SnowRunner son las mismas que las de MudRunner, pero Sorokin explica que "el motor se ha modificado en buena medida para incluir regiones variadas y mapas enormes, nieve como nuevo terreno con el que interactuar y una progresión mejor con diferentes objetivos, recompensas, mejoras de vehículos [y] mecánicas de exploración".
Estas incorporaciones permiten un estilo de juego emergente. Cuanto más te adentres en SnowRunner, más camiones y equipamiento desbloquearás, más mejoras adquirirás y más herramientas tendrás a tu disposición cuando tengas que resolver problemas derivados de la problemática del terreno. En cierto modo, SnowRunner se vuelve más fácil a medida que vas jugando, y esto se debe a que vas adquiriendo más alternativas para abordar un problema, no porque el mundo se vuelva más indulgente.
Saber Interactive no ha dejado de expandir esa caja de herramientas de cara al nuevo título de la saga: Expeditions: A MudRunner Game. De momento, tu cabestrante es lo bastante potente como para descender con un camión por la ladera de un acantilado, puedes inflar o desinflar tus neumáticos para ganar tracción en superficies inestables (como la gravilla densa) y puedes colocar puentes temporales para ayudarte a cruzar ríos con corrientes fuertes. Puedes ver todo esto y mucho más en el nuevo tráiler de juego:
Si te cansan los videojuegos de simulación con conducción predecible y mundos estáticos, SnowRunner y, próximamente, Expeditions, harán que vuelvas a enamorarte de la conducción y te permitirán forjar una nueva relación con la carretera. Aunque, después de que se te queden tres camiones atrapados en el fango intentando rescatar tu Fleetstar F2070A encallado, puede que esa relación sea de rencor.