
La saga Geometric Sniper le da un toque violento al género de objetos ocultos

Los juegos de objetos ocultos siempre han sido populares, aunque rara vez se oye hablar de ellos en los típicos espacios de juego. Quizás se deba a que pertenecen a un sector de la afición (junto con los autoclickers, los juegos de unir tres elementos y similares) que entiende los videojuegos como una forma divertida de pasar la hora del almuerzo y no como algo con una identidad coherente. Aquellos que aprecian estas experiencias maravillosamente "casuales" harían bien en echarle un ojo a la saga Geometric Sniper, que incluye un extraordinario nivel de destreza y mimo en sus procedimientos.
Los juegos de Geometric Sniper parecen sacados de la era Newgrounds, y lo digo en el mejor de los sentidos. Creada por la desarrolladora brasileña Yaw Studios, la trilogía explora los límites del género de objetos ocultos y, a pesar de su naturaleza en miniatura, no teme plantear ciertos desafíos entre niveles. Como suele ocurrir con estos juegos, recompensa a quienes se toman su tiempo y prestan atención, pero la cuenta atrás siempre es un factor a tener en cuenta.
En el primer Geometric Sniper, os pondréis en la piel de Andrew, un francotirador altamente cualificado cansado de sus métodos de ejecución. En cada uno de los niveles del juego, tendréis que eliminar a un objetivo situado en un paisaje urbano abarrotado basándoos en un documento de identificación con foto. (Parece que) el "Geometric" ("geométrico" en inglés) del título se refiere a las distintas formas de la cabeza de vuestros blancos, puesto que esa es una de las claves que necesitaréis para identificarlos correctamente. También dispondréis de un límite de tiempo para completar cada misión, aunque la cantidad dependerá del nivel en el que os encontréis.

Puesto que Geometric Sniper es aparentemente un juego casual, esperaba completarlo sin demasiadas dificultades, pero no ha sido así. Aunque pueda parecer bastante sencillo, la mira telescópica proporciona una visión limitada de la escena, lo que significa que tendréis que desplazaros por la imagen para buscar a vuestro Wally maligno. Además, la gente de Yaw Studios puede ser bastante taimada a la hora de situar a vuestra presa, lo que os obligará a sopesar si realmente esa cabeza con cicatrices y forma de hexágono cuyo rostro está parcialmente oculto tras una ventana es la que estáis buscando. A veces, encontrar la silueta adecuada es más importante que centrarte en la cara del objetivo, y puede requerir paciencia preparar el disparo perfecto.
Tuve que repetir varias de las misiones, sobre todo las más apremiantes; y las ubicaciones de los objetivos, aleatorias hasta cierto punto, hacían que resultase más ameno. Geometric Sniper también incluye una mecánica de respiración para afinar la puntería, y aunque no es estrictamente necesaria para la mayoría de los disparos que realizaréis, le aporta un sentido de la inmersión al juego muy necesario. Hace que os sintáis como si realmente fuerais vosotros quienes controláis el arma en lugar de limitaros a hacer clic sobre diversas cabezas.
Si preferís una perspectiva algo menos violenta, la saga también incluye modos de "encontrar el objeto" más tradicionales en los que hay que hacer clic sobre cosas mundanas repartidas por todos los niveles (como huesos de perro). Puede que tengáis que superar el modo aventura principal para desbloquear estos ajustes alternativos, pero son ideales para los jugadores más jóvenes (o aquellos a los que no les guste la sangre, simplemente).
La última entrega de la saga, Geometric Sniper - Z, le da otra vuelta de tuerca al modo de juego ayudándose de los zombis, lo que a veces requerirá eliminar a decenas de ellos en una misma misión. La verdad es que Z se acerca más a un juego de disparos puro y duro que a una aventura de objetos ocultos, y dispone de muchos más sistemas que sus predecesores.

Incluye diversas armas entre las que elegir (algunas completamente automáticas e incluso un dron), aunque tendréis que seleccionar vuestro arsenal con cuidado para aumentar vuestras posibilidades de éxito. (También se puede personalizar la apariencia del francotirador). Algunos de los niveles (sobretodo las misiones de rescate) pueden resultar tortuosos si no lleváis un buen equipo, y cada fallo os costará recursos necesarios para sobrevivir en este mundo zombificado. En función de vuestras preferencias, puede que os inclinéis por los sencillos encantos del Geometric Sniper original y su secuela Blood in Paris, pero Z es definitivamente el más completo de los tres.
Como mencioné anteriormente, estos juegos me recuerdan a las tardes que pasé explorando Newgrounds en busca de algo con lo que pasar las horas aparentemente interminables. Esto ocurre especialmente con Geometric Sniper - Z, puesto que en los 2000 y principios de la década de 2010 los juegos de zombis estaban en su apogeo, y he perdido la cuenta de cuántos muertos vivientes aniquilé por aquel entonces. La saga Geometric Sniper está repleta de esas pequeñas experiencias focalizadas que a veces pueden pasar desapercibidas si las comparamos con los grandes lanzamientos de hoy en día, pero existe un gran público que se deleita con este tipo de juegos, y se puede adquirir la trilogía completa por unos 10 €. Si pertenecéis a ese grupo (u os apetece darle una oportunidad al género de objetos ocultos), la recomiendo encarecidamente.
Geometric Sniper, Geometric Sniper - Blood in Paris y Geometric Sniper - Z están disponibles en la Epic Games Store.