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The Last Case of Benedict Fox es un metroidvania con un giro argumental

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Brian Crecente
10 jul 2023

The Last Case of Benedict Fox exige mucho a sus jugadores, sobre todo al principio.

Te sumerges directamente en medio de un misterio casi sin precedentes, pero cuanto más juegas a este metroidvania lovecraftiano, más se empieza a revelar la narrativa sobrenatural que esconde.

Repleto de rompecabezas que te obligarán a usar lápiz y papel, y cargado de escenarios fantásticos y criaturas inquietantes, The Last Case of Benedict Fox es la obra magna de la joven desarrolladora Plot Twist y la mejor manifestación de su amor por las buenas historias.

"Somos un grupo creativo que valora realmente las buenas historias en los juegos a los que jugamos —dice Bartłomiej Lesiakowski, director creativo de Plot Twist—. Hemos reunido tantas ideas durante nuestros años trabajando con el software que sería una pena que acabaran todas en un cajón. Así que, cuando decidimos hacer un nuevo juego, quisimos probar este enfoque centrado en la historia".

Plot Twist surgió de la fundación de Awesome Industries, un estudio polaco centrado en los juegos para móviles. Hace unos años, inspirado por las primeras ideas de Benedict Fox, el grupo decidió cambiar su enfoque y creó Plot Twist.

 


"De alguna manera, nuestro juego prueba cosas que no son tan populares dentro del género —afirma Lesiakowski—. Los metroidvanias y el enfoque en la historia no suelen ir de la mano, y ha sido liberador poder probar este giro en el género. Por suerte, los dos socios con los que nos hemos unido para trabajar en Benedict, nuestra editora Rogue Games y Xbox, nos han brindado todo su apoyo en ese aspecto. Nuestros socios nos aconsejan de manera constructiva y sin presionarnos. Esto nos permite centrarnos en ofrecer una experiencia envolvente y atmosférica".

La idea del juego surgió de un sueño que Lesiakowski tuvo sobre el personaje en 2015. Dice que jugó con la idea de crear un cómic, un juego de estética pixelada en 2D e incluso una aventura de Dungeons & Dragons antes de decidirse por su versión actual.

El equipo decidió hacer del juego un metroidvania después de pasar algún tiempo intentando crear un juego mucho más lineal.

"Pero cuando empezamos a concebir el limbo, la dimensión que representa la psique humana, nos quedó claro que es tan laberíntico que el formato de un metroidvania probablemente se ajustaría mejor", añade.

En The Last Case of Benedict Fox, los jugadores adoptan el papel de un detective de los años 20 que está poseído por un demonio e intenta descifrar un misterio muy personal. Al poco de comenzar la investigación, se encontrará adentrándose en la psique de los muertos. Los jugadores pasarán de una enorme mansión en el mundo real donde deben buscar pistas y ayuda a un Limbo lovecraftiano en el que tendrán que luchar contra unos extraños demonios hechos de una sustancia misteriosa llamada tinta.

Según Lesiakowski, el estilo artístico del juego, ligeramente deformado y a veces alargado, está inspirado en las creaciones de Tim Burton y en películas como "Coraline".

"Este estilo, combinado con temas y entornos más oscuros y maduros, crea una mezcla intrigante —apunta—. Nos encanta trabajar con contrastes tan grandes; siempre es interesante ver la fricción entre un estilo de dibujos animados y un tono gótico oscuro y sombrío que, aun así, no deja de ser muy colorido".

The Last Case of Benedict Fox es un es un metroidvania con un giro argumental... y un demonio
La música del juego utiliza una intrigante forma de jazz.

"Sabíamos que cualquier estilo de música genérica o moderna arruinaría la inmersión, y queríamos que los jugadores se sintieran como si fueran un detective de los años 20 —asegura Lesiakowski—. Así que empezamos a buscar sonidos de jazz, pero también de terror. Fue un proceso largo y complicado. El jazz de los años 20 era demasiado alegre, y el moderno es demasiado complicado para el juego y la historia que queríamos, así que tuvimos que equilibrarlo un poco. Creemos que, al final, hemos encontrado el punto justo".

Y el mundo en el que se desarrolla el juego parece casi ilimitado.

"No es que planeásemos crear un mundo así, pero cuantas más preguntas nos hacíamos sobre los motivos y el trasfondo de ciertos personajes, más detalles íbamos añadiendo —comenta Lesiakowski—. Probablemente hayamos escrito mucho más de lo que podremos poner en el juego, pero es posible que eso sea algo bueno".

El juego está bien equilibrado entre las plataformas, el combate y la necesidad de descifrar los numerosos rompecabezas que ayudan a marcar su original argumento.

The Last Case of Benedict Fox es un es un metroidvania con un giro argumental... y una biblioteca
Para superar los desafíos del Limbo, los jugadores acabarán pidiendo ayuda a una serie de tipos raro que residen en la mansión que actúa como centro del juego. El herrero puede mejorar tu pistola de bengalas y tu bayoneta (principales armas físicas que usarás en el juego). 

También hay una misteriosa tatuadora que se refiere a ti como "su hermoso lienzo" y que convierte la "tinta" que recoges de las criaturas que derrotas en el Limbo en tatuajes para tus dos brazos. Cada elemento de estos tatuajes ofrece un poderoso potenciador a tu demonio.

Lesiakowski dice que la idea de los tatuajes surgió de un debate sobre las criaturas con las que combates en el Limbo.

"Estábamos creando los demonios y nos preguntamos: 'Vale, pero ¿de qué están hechos?'. Uno de los conceptos sugería una sustancia que se parecía a la tinta. El nombre nos gustó, así que seguimos profundizando en la idea. Y si los jugadores derrotaban a un enemigo y recogían su tinta, ¿que podrían hacer con ella? ¡Tatuajes! Y como Benedict lleva un demonio dentro, y la tinta es de naturaleza demoníaca, podía usarla para mejorar su relación y adquirir nuevas habilidades. Al igual que nos pasó con la creación del mundo, terminamos con más de lo que en un principio pensábamos que íbamos a necesitar".

Sus tatuajes te otorgan una multitud de poderes demoníacos, como la capacidad de hacer un salto triple o agarrar a un enemigo con los resbaladizos tentáculos de tinta y estrellarlo contra el suelo.

También puedes visitar a Harry Houdini, que se ha instalado en la biblioteca, para comprar mejoras para el agua milagrosa curativa, bombas de humo y un dispositivo que puede convertirte temporalmente en una piedra impermeable. 

"Para ambientar el mundo del juego en los años 20, decidimos añadir algunas figuras históricas —nos explica Lesiakowski—. Al principio, pensamos hacer que el mercader fuera el propio H. P. Lovecraft, pero más tarde descubrimos que era amigo de Harry Houdini. De hecho, solían trabajar juntos. Nos gustaba la idea de que alguien que era conocido por desmitificar a los magos fuese también un mercader clandestino de artefactos misteriosos y poderosos. Si lo piensas, es la tapadera perfecta".

The Last Case of Benedict Fox es un es un metroidvania con un giro argumental... y una puerta
Utilizarás estas habilidades, así como algunos dispositivos de descifrado, que te ayudarán a abrirte paso por el retorcido mundo del Limbo del juego y la organización secreta que parece explotarlo. También te encontrarás con algo que llamó mucho la atención cuando apareció en el tráiler del juego: unas cerraduras hechas de una repugnante mezcla de encías rancias, dientes agrietados y dedos nudosos. 

"Al principio, se suponía que la boca hecha de dedos y dientes era un peligro del entorno —continúa Lesiakowski—. Después de que creásemos unos bocetos fantásticos para ella, se quedó ahí, esperando a que la metiésemos en el juego..., y como que nos olvidamos de ella. Luego, cuando necesitamos ideas para materiales orgánicos para la puerta, volvimos a encontrarnos con los bocetos y, de repente, todo cobró sentido. No en forma de minijuegos, sino como un montón de cosas espeluznantes y perturbadoras que encontrarán los jugadores".

Con todos estos elementos, The Last Case of Benedict Fox es un juego genuinamente diferente y entretenido que consigue entrelazar a la perfección la exploración no lineal de un metroidvania con un misterio lleno de rompecabezas y con una buena historia lovecraftiana.

Ya puedes hacerte con The Last Case of Benedict Fox en la Epic Games Store.