
Guía de supervivencia y secretos de The Lord of the Rings: Return to Moria

Los verdaderos fans de El Señor de los Anillos saben que, después de lo acontecido en las películas, Gimli, miembro Enano de la Comunidad, regresa a Moria. En The Lord of the Rings: Return to Moria, las malogradas ruinas son el escenario de su propio videojuego, en el que los Enanos tendrán que recuperarlas de manos de los Orcos y otras fuerzas oscuras.
Este título de construcción y supervivencia tiene lugar unos 50 años después de la trilogía de El Señor de los Anillos de J. R. R. Tolkien. Pese a que la Tierra Media se libró del yugo de Sauron, los lugares más oscuros del mundo todavía albergan el mal en sus entrañas. Moria es uno de esos lugares, y tú tendrás que recuperar las ancestrales minas de los Enanos y ponerlas de nuevo en funcionamiento.
Pero, antes de adentrarte en las cavernas, hay varias cosas que hacer, y conocer la mecánica del juego te ahorrará mucho tiempo (y dolores de cabeza). Esto es lo que debes saber antes de sumergirte en The Lord of the Rings: Return to Moria.
Creación de personaje (y del mundo)
Lo primero que tendrás que hacer al iniciar el juego es crear a tu personaje. Hay un montón de opciones para elegir, pero ten en cuenta que puedes personalizar todos los elementos de tu personaje en cualquier momento. No necesitas nada especial para hacerlo, y el Enano o la Enana que crees podrá acceder a cualquier mundo que quieras. Incluso puedes jubilar a tu personaje si consideras que ya va siendo hora.
Los mundos son algo más importantes, ya que son tus archivos guardados. Cada mundo se genera a través de la IA, y tus misiones, bases, recursos y demás se guardarán en un mundo en concreto. Puedes acceder a tu mundo sin conexión o en línea con amigos, y puedes alternar entre un modo y otro cuando quieras.

Creación de tu base
Cuando completes el tutorial, The Lord of the Rings: Return to Moria te empuja a crear una pequeña base que podrás utilizar. Lo único que la base necesita es un fogón y un petate, pero una buena base también debe contar con una forja, una mesa para comer, cofres y un horno para fundir lingotes.
Para empezar, no te hace falta nada más. Lo más probable es que te pases las primeras horas dando vueltas y avanzando por las profundidades de la montaña hasta llegar a las Minas de Moria, donde pasarás mucho más tiempo. Construir una base completa al principio del juego puede parecer interesante, pero, a menos que te encante recolectar recursos y construir, te recomendamos que inviertas tu tiempo en otras actividades.
A menudo, encontrarás fogones que se pueden reconstruir. Esto ahorra muchos recursos a la larga, y muchos de estos fogones se encuentran en estructuras destartaladas que puedes usar como cimientos para una nueva y acogedora base.
Al crear una, utilizarás principalmente el menú Construir en lugar de los diversos menús de Fabricación. Pulsa la tecla B para acceder, y encontrarás desde andamios hasta un fogón o un petate. La mayoría de estos artículos no requieren demasiados recursos, así que podrás construir libremente sin muchas restricciones, incluso al principio del juego.
Una buena base te permitirá resistir mejor los asedios. Los asedios suceden de manera fortuita; es decir, los Orcos y los Trasgos pueden machacar tu base sin previo aviso. Tendrás que plantarles cara antes de que inflijan demasiado daño, sobre todo a tus posesiones más valiosas, como el fogón o el petate, o reaparecer será una catástrofe si mueres en pleno asedio. Construir muros alrededor de la base hará que los enemigos tengan que destruirlos para poder entrar, lo que te dará más tiempo para acabar con ellos.

Encontrar recursos
Los recursos son muy abundantes en The Lord of the Rings: Return to Moria. Hay algunos que se encuentran con facilidad, como las pilas de restos de madera en el suelo o las vetas de hierro en los muros, pero otros son más difíciles de encontrar. Casi todo con lo que te cruces en el juego se puede romper para extraer sus recursos originales.
Los árboles se pueden talar, los edificios antiguos se pueden derribar e incluso los Trasgos sueltan recursos aleatorios. Conforme te adentres en zonas más complejas, encontrar recursos en los alrededores puede ser importante, y buscar esos recursos poco comunes suele ser útil.
Algunos solo se encuentran en lugares muy concretos. La madera élfica, por ejemplo, se encuentra en una zona con iluminación natural en la que la marca de mago habla sobre el poder de los Elfos. La exploración es un aspecto fundamental del juego.
Si estás recogiendo minerales para fabricar algo, no siempre es evidente lo que debes buscar, por lo que tendrás que explorar todo lo que puedas y recoger lo que te encuentres para averiguar qué necesitas. Por ejemplo, los lingotes de bronce no proceden del mineral de bronce, sino del mineral de estaño. Puede que te lances a por vetas de color bronce, pero, en realidad, tienes que ir en busca de las vetas rojas.
El mapa te será de gran ayuda aquí, ya que muestra todas las vetas en las que hayas picado, aunque no haya sido durante mucho tiempo. Aunque los minerales no reaparecen, esto te servirá para acotar la búsqueda si tienes prisa por regresar a la base o quieres evitar a los enemigos.
Fabricación
Existen varias formas de fabricar una receta, y esto depende, sobre todo, de lo que quieras fabricar. Por suerte, no es muy difícil entender cómo fabricar algo, así como qué materiales necesitas.
Pulsa la tecla C para acceder a la pantalla de Fabricación y consultar todas las recetas haciendo clic en Lista de recetas, abajo a la izquierda. Aquí aparecen todas tus recetas y las máquinas necesarias para elaborarlas, incluidas las especiales que encontrarás por el mapa, como las grandes forjas (Great Forges). También puedes usar este menú para ver los requisitos de cada receta estés donde estés, por lo que podrás comprobar qué recursos necesitas en un abrir y cerrar de ojos.
La pantalla de recetas también tiene otro uso práctico: comparar armas. Cuando fabriques un arma, es interesante que te asegures de que estás consiguiendo la mejor posible. Las armas son importantes si quieres sobrevivir en las minas, y la diferencia entre un arma y su versión mejorada suele ser muy notable. Por suerte, la pantalla Lista de recetas muestra el nivel (tier) de cada arma para que puedas asegurarte de fabricar la mejor posible. Lo mismo se aplica a las armaduras.
Algunas recetas requieren otros elementos aparte de recursos. Por ejemplo, para cocinar un filete en el fogón, necesitas una mesa para comer. La puedes construir en la pantalla Construir. Podrás fabricar recetas que requieran elementos concretos siempre que estos se encuentren en la misma base (junto al mismo fogón).

Combate
Es prácticamente imposible, si no imposible del todo, sobrevivir en The Lord of the Rings: Return to Moria sin enfrentarte a los enemigos en combate. Llegará un momento en el que tendrás que saquear las bases de los Orcos, por lo que necesitarás buenas armas y armaduras. Tendrás que familiarizarte con el sistema de combate: ataque, ataque cargado, bloqueo y esquiva.
Aunque te conozcas el sistema al dedillo, te toparás con hordas de enemigos que no podrás derrotar a menos que cuentes con armas y armaduras mejores. Tienes dos formas de mejorar tu equipo de combate:
la primera es fabricar armas y armaduras mejores, pero necesitarás recetas que se consiguen reconstruyendo estatuas rotas que te irás encontrando por el mapa. Estas suelen aparecer de dos en dos y te recompensarán con partes de las recetas. Si te atascas en una zona y la única forma de escapar es enfrentarte a enemigos demasiado fuertes, busca estas estatuas;
La segunda forma es mejorar armas con runas en la mesa de runas. Estos fragmentos de magia proporcionan habilidades adicionales al equipamiento, como daño extra o alteraciones físicas; por ejemplo, es posible añadir un efecto brillante que solo se activará cuando haya enemigos cerca.

Exploración
La exploración es un aspecto fundamental de The Lord of the Rings: Return to Moria. Las reliquias de Khazad-dûm, la ciudad de los Enanos que ahora se encuentra en ruinas en Moria, están repartidas por buena parte del mundo. Explorar estas ruinas te dará acceso a misiones secundarias que te ayudarán a completar la misión principal, y también verás notas de otros personajes relevantes de la Tierra Media.
La exploración también sirve para encontrar recursos. Justo después de montar tu primera base, te toparás con un Muznâkan, una especie de santuario dedicado a un linaje de Enanos. Algunas estatuas han desaparecido, por lo que, si las encuentras y las repones, el santuario se abrirá para revelar un tesoro.
Estos tesoros se encuentran en lugares concretos en los que los necesitarás para avanzar. Tendrás que explorar los alrededores para encontrar las figuras, pero buscarlas es mucho más rápido que tratar de dar con minerales que escasean en esa zona. Los Muznâkan se encuentran en varios lugares del juego y son de gran ayuda. Asimismo, los cofres que te den una llave para fabricar también contendrán artículos fundamentales para la misión principal.
También puedes equiparte un pico mientras buscas pistas. Por ejemplo, cuando estés restaurando la gran forja de Narvi (Great Forge of Narvi), tendrás que reparar varios elementos. Te percatarás de qué partes necesitan repararse equipándote el pico y buscando las zonas marcadas en amarillo.
Explorar puede resultar abrumador, pues tendrás que preocuparte por los enemigos y la pérdida de recursos, pero terminarás pudiendo acceder a puntos de ruta (Waypoints). Desbloquear los recursos toma su tiempo, pues muchos requieren diamantes negros para su reconstrucción, un recurso que solo se consigue en las guaridas de los Orcos.

Ya puedes adentrarte en The Lord of the Rings: Return to Moria. Aprenderás muchas cosas más a medida que avances, pero estos pilares fundamentales del juego evitarán que te pierdas lo más importante y te permitirán proseguir tu aventura con soltura.
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