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La beta de Skull and Bones muestra lo que hay que tener para surcar mares peligrosos
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Julian Benson
Hay un pequeño buque mercante de la "Compagnie" por delante de nosotros, en algún sitio, pero es difícil divisarlo entre la oscuridad y las olas, y apuntar a su popa con mis cañones largos parece casi imposible. En la cresta del siguiente oleaje, vislumbro el balandro, que navega bajo en el agua y va cargado de mercancías. Mantengo pulsado un botón de mi mando para instar a la tripulación a seguir adelante, lo que quema resistencia para acortar distancias y poder disparar.
Fallo el primer disparo; la bala de cañón desaparece inofensivamente en las profundas olas del océano. Alertado, el mercante lanza una bengala de socorro al cielo nocturno, pidiendo ayuda. Tardo un siglo en recargar mis cañones largos, pero con mi siguiente disparo doy en el punto débil del barco, que se ilumina con un aura roja. La perdigonada acaba con la mitad de los puntos de vida del enemigo. Si puedo acortar distancias antes de que lleguen los aliados de mi objetivo, mientras me dispara con sus cañones, podré abordarlo y saquear sus preciadas mercancías. Es en momentos como este cuando el pirate 'em up de mundo abierto de Ubisoft, Skull and Bones, cobra vida.
Nacido del combate naval de Assassin's Creed 4: Black Flag, Skull and Bones es un título multijugador en el que cada jugador es el capitán de su propio barco pirata. A medida que vayas completando tareas para los señores de los refugios piratas y los habitantes de las islas repartidas por todo el mundo, irás ganando infamia y ascendiendo en el escalafón pirata, con lo que desbloquearás naves y equipos nuevos para tomar los siete mares.
Navegación agitada
Ambientado en los peligrosos mares del océano Índico durante el siglo XVII, cuando las armadas se enfrentaban entre ellas y con los piratas que llenaban sus aguas, en Skull and Bones comienzas tu aventura hacia la cima de la jerarquía pirata desde lo más bajo.
Después de que tu capitán entable una lucha imposible contra la flota inglesa, llegas a una isla desierta con un barco dañado y poca idea de cómo llegar a puerto seguro. El barco es poco más que un barco pesquero; en vez de usar cañones, adoptas el enfoque más práctico de lanzar arpones desde tu posición en el timón. Aun así, está en condiciones para navegar y te permite ir de isla en isla del atolón donde despiertas. Esto te permite cargar tu nave con los recursos que necesitarás para repararla y encontrar un mapa que te lleve a Sainte-Anne, tu hogar pirata.

Puede que sea un comienzo humilde, pero desde la cubierta de tu pequeño velero árabe, aprendes las bases de la navegación y el combate de Skull and Bones. Aunque seas el capitán de tu barco, cuando estás en el mar, controlas la embarcación como si fuera tu propio cuerpo. Diriges el barco con el stick izquierdo y mueves la cámara con el derecho. Mantener pulsado el gatillo izquierdo te permite apuntar con tus armas, y, al pulsar el derecho, disparas.
Cuando consigues acceso a naves más grandes con diferentes armas instaladas en distintos lados de tu barco, cambias automáticamente entre ellas al girar la cámara. Así, si miras a tu derecha, dispararás tus armas de estribor y, si miras a tu izquierda, las de babor. Disparar las armas de proa y popa funciona de la misma manera.
Una vez hayas dominado lo básico, habrá llegado el momento de lanzarte a navegar por un océano más grande.
Mi hogar está donde esté mi tripulación
Aunque las armadas francesa e inglesa patrullen el océano Índico, la región es lo bastante vasta como para ocultar ciudades enteras. Por ejemplo, Sainte-Anne, un lugar repleto de bucaneros. Es el primer gran asentamiento al que llamarás hogar en Skull and Bones, y una vez atraques tu pequeño bote pesquero, podrás caminar por sus calles y empaparte de las vistas del ruidoso hervidero de villanía que es.
Dirigida por John Scurlock, el cabecilla local, Sainte-Anne es el centro neurálgico de toda la actividad en la región de la Isla Roja. Sainte-Anne es una de las muchas ciudades escondidas en el mundo de Skull and Bones, y en ella viven multitud de artesanos que te ayudarán en tu ascenso por la escalera de cuerda de la sociedad pirata. El carpintero te puede fabricar herramientas para recolectar recursos en el mundo, como hierro de pantano (bog iron) o madera de acacia (acacia wood). Cuando hayas recolectado los recursos y el oro suficientes, podrás encargar al carpintero de la ribera que te construya un nuevo navío, o al herrero que te fabrique nuevas armas.
Pero, primero, necesitarás los planos. El herrero, el constructor de barcos y el carpintero necesitarán un plano antes de poder ponerse manos a la obra. Los artesanos venden algunos de estos diseños ellos mismos, y puedes encontrar otros hablando con los mercaderes de diferentes puertos del juego. Con todo, la forma más barata (aunque no la más segura) de obtener nuevos planos es conseguirlos como recompensa por los contratos.
Puedes conseguir encargos hablando con la gente de las ciudades o echando un vistazo a los tableros de trabajo, pero para conseguir las conseguir las recompensas más jugosas tendrás que hablar con el cabecilla en persona. Scurlock está intentando convertir Sainte-Anne en una ciudad pirata que rivalice con Tortuga, situada en el Caribe, y completar trabajos para él te hará ganar dinero, equipamiento, planos e infamia. Sin embargo, solo podrás usar los planos más potentes si aumentas tu rango de infamia entre los piratas.

Para cumplir los contratos de Skull and Bones tendrás que transportar materiales a distintas ciudades del mapa, asaltar barcos mercantes en busca de recursos o viajar por el océano para cobrar la recompensa por entregar a un enemigo poderoso.
Con cien cañones por banda
La nave y el equipamiento que hayas elegido entran en juego en cuanto te sumerges en las mecánicas de combate. Cada navío cuenta con varios puntos de anclaje donde puedes instalar armas y equipamiento, lo que te permite colocar distintos tipos de armas en cada uno de los ángulos de disparo de tu nave.
Las armas que elijas equipar afectan mucho a cómo operas tu navío en combate. Por ejemplo, está el bergantín (Brigantine), un navío diseñado para acortar distancias con el enemigo y embestirlo para causarle el mayor daño posible. Al usarlo pasarás más tiempo cerca de tu objetivo, por lo que tendría sentido colocar cañones de 32 libras, el equivalente del siglo XVII a una escopeta recortada, en los costados de tu navío. Estos cañones de corto alcance son potentes, pero su precisión disminuye con la distancia. También podrías colocar cañones largos en la parte frontal del barco, lo que te permitirá empezar a disparar a tu objetivo mucho antes de llegar a su lado.
Conocer las diferencias entre los navíos de Skull and Bones vale la pena a largo plazo. Algunos tienen bodegas más grandes para transportar cargamento; otros tienen un blindaje más grueso para resistir los cañonazos del enemigo; otros tienen más velocidad máxima y maniobrabilidad. El tamaño del barco también determina la cantidad de armas que puedes poner en cada punto de anclaje. Uno de los barcos más pequeños, el Bedar, solo puede llevar cuatro cañones en el costado, mientras que en el bergantín (Brigantine), más grande, podrás colocar 11.
A medida que aumente tu infamia, obtendrás acceso a un abanico más amplio de armas, como balistas diseñadas para hacer trizas las velas, lanzacohetes montados sobre estructuras, bombardas de larguísimo alcance e incluso torpedos submarinos. Lo que quepa en tu barco dependerá de su tamaño, y solo los navíos más grandes podrán llevar las armas más imponentes. Razón de más para coger el timón y adentrarte en el espumoso océano con el objetivo de convertirte en leyenda.
La reciente beta de Skull and Bones, con tan solo una región y unos cuantos tipos de barcos diferentes, presentaba una versión limitada del título. Si quieres conocer a fondo este juego de piratas de mundo abierto tendrás que esperar al lanzamiento.
Skull and Bones estará disponible en la Epic Games Store el 16 de febrero de 2024.