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¡The Uncertain: Light At The End ya está disponible en la Epic Games Store!
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New Games Order

Cuando en 2014 inventamos el mundo de The Uncertain, no podríamos haber imaginado que en 2020 el mundo real, al menos durante un tiempo, se convertiría en algo similar. Como el resto de personas, nosotros también nos hemos quedado sin palabras al ver Moscú, Nueva York y otras grandes ciudades con las calles vacías. Durante estos últimos años, nuestros grafistas han estado buscando imágenes para encontrar buenas referencias artísticas, y ahora el material de documentación nos sobrepasa, por desgracia. El mes pasado, nos asoló una sensación de déjà vu: en nuestros dos juegos, creamos un mundo que ahora se puede observar tan solo con abrir la ventana…
Emocionalmente, no estábamos preparados para ello. Fue un cambio muy repentino y difícil. Aunque se pueda trabajar desde casa, la vida del día a día en la oficina o en el estudio no se limita a eso. Ir a trabajar también consiste en charlar mientras se toma el café, no es únicamente estar en una mesa frente al ordenador. Dejamos de poder pasear por las calles de nuestra ciudad, de ir de compras, de ir al cine… No podíamos disfrutar de la mayoría de las cosas que solíamos hacer en nuestro tiempo libre. Y aunque nos apasionan los videojuegos, es imposible dedicar todo el tiempo libre a ellos. Echamos de menos a nuestros amigos y a la familia que no podíamos ver, añoramos los lugares de fuera de casa que no podíamos visitar.

Y por eso puede que, durante la cuarentena, empezásemos a entender mejor a nuestros personajes. Soledad, calles vacías y la necesidad de ocultarse continuamente para evitar el peligro. Estar en casa es emocionante durante las primeras semanas; al principio sientes que estás viviendo un momento histórico. Pero cuando la sorpresa inicial se disipa, te sientes atrapado y preocupado por cómo será el futuro. A muchos de nosotros nos sobrecogió una sensación de ansiedad, de incomodidad por estar aislados continuamente, un miedo existencial a sentirnos solos…

Construir un mundo de ciencia ficción a partir de los interrogantes de la actualidad

Con The Uncertain: Last Quiet Day, de 2016, y su secuela de 2020, Light At The End, queríamos mostrar el mundo desde dos perspectivas distintas para entender los dos bandos: el de los robots y el de los humanos. El modo de pensar de los humanos nos resulta familiar, pero los robots lo hacen de una forma distinta. A veces podemos pensar que tienen una mentalidad ilógica, absurda, limitada y hasta divertida. Queríamos formular varias preguntas a los jugadores: ¿qué creéis que es la personalidad? Cuando un robot alcanza cierto nivel de desarrollo, ¿podríamos llegar a considerarlo una persona? ¿Puede un robot tener empatía o amar a alguien?

Uno de los temas de la nueva entrega trata la supervivencia en un apocalipsis robótico. No tiene sentido organizar ningún tipo de resistencia, ya que, en The Uncertain, solo quedan 300 supervivientes humanos de una ciudad de un millón de personas, y no más de una o dos decenas de robots leales a la humanidad. Los supervivientes no se pueden comunicar ni moverse libremente por las calles. Es complicado que los diferentes grupos de supervivientes se comuniquen entre sí, y no hay ningún centro de coordinación. En tales circunstancias, los grupos organizados son pequeñas asociaciones espontáneas de gente que se ha encontrado por casualidad. Sin recursos para plantarles cara a los robots, las personas se centran la supervivencia y viven con miedo.

The Uncertain es un mundo en el que la humanidad ha sido sustituida completamente por máquinas que creamos para facilitarnos la vida. El juego es una obra de ficción, pero esperamos que los jugadores observen, mediten y le presten atención a esta parte del mundo que los rodea.
