
Las acciones y los villanos que dan forma al Batman: Arkham Asylum de Rocksteady

Batman, como personaje, existe desde hace casi cien años, y el Caballero Oscuro ocupa un lugar destacado en toda la cultura pop. Aunque dicho personaje nació en los cómics, ha aparecido en películas, series de televisión, juguetes y decenas de videojuegos.
No obstante, aunque algunos de estos juegos gozaron de cierto éxito comercial y una excelente crítica, ninguno se ha acercado tanto a adaptar la emblemática capa de Batman a los videojuegos hasta que la desarrolladora Rocksteady lo consiguió en 2009. Los juegos anteriores a Batman: Arkham Asylum a menudo introducían algún atributo del personaje, pero no era más que una mera impresión pasajera.

Batman: Arkham Asylum posee todos los elementos necesarios para retratar con precisión la atmósfera del mundo ruinoso, desmoronado y a punto desaparecer de Bruce Wayne. También captura a los extravagantes a la par que reales enemigos que acechan a Batman y que son los ingredientes perfectos para crear una experiencia convincente y emocionante.
El viaje del cruzado con capa por la Isla de Arkham (y su exploración de los secretos del manicomio) es más que un simple juego con Batman en la portada. A diferencia de otras desarrolladoras, Rocksteady supo escoger a la perfección las acciones de Batman de su exuberante historia para incorporarlas a la jugabilidad, así como crear un mundo convincente. Cuando juegas a Arkham Asylum, a veces te da la sensación de vivir en un mundo imaginado por el Joker. Estos son los artilugios, acciones y pequeñas sutilezas que dieron vida a Batman: Arkham Asylum para los jugadores allá por 2009.
Escabullirse, trepar y planear desde gárgolas son solo algunos de los movimientos sigilosos que parecen totalmente articulados en Arkham Asylum. Las mecánicas de sigilo ya se habían intentado en otros títulos de Batman, pero Rocksteady encontró la forma de crear una experiencia más cohesiva.
La fuerza bruta y el poder de Batman perduran en el juego, sobre todo en la mecánica de combate cuerpo a cuerpo, pero también puede recibir golpes y morir. Sus vulnerabilidades humanas están presentes. Se le nubla la vista y se cae cuando los matones le pegan una paliza con tubos de plomo. Rocksteady motiva a los jugadores con las mecánicas de sigilo tan conseguidas, una característica que humaniza a Batman. Pero también ahonda en su lado oscuro y detectivesco. Entre las mecánicas de sigilo, hay movimientos básicos como cubrirse y los ataques sorpresa, pero también cuenta con un influyente filtro de visión en tercera persona llamado Modo Detective, que muestra las debilidades y secretos de los enemigos. Es por medio de estos maravillosos juguetes que Batman es retratado con todo lujo de detalles, sin grandes pinceladas.
En vez de la magia y los superpoderes de sus camaradas con capa como Superman, Batman lleva una bolsa con artilugios que descubren el Manicomio Arkham a los jugadores. Las herramientas muestran la precisión con la que Rocksteady ha sabido plasmar al cruzado con capa de los cómics, más que en ningún otro juego anterior.
Objetos como el gel explosivo en aerosol permiten a los jugadores utilizar detonaciones selectivas contra los enemigos y el entorno. No obstante, las capacidades de Batman van mucho más allá de causar daño. El secuenciador criptográfico es un artilugio de alta tecnología con frecuencias de radio y diales que permite a Batman sobrecargar y hacer estallar los dispositivos electrónicos que bloquean su avance, como campos de fuerza, bombas y puertas. Al utilizar el arsenal de artilugios WayneTech de Batman, los jugadores pueden meterse de lleno en el personaje de Bruce Wayne, lo que aumenta tanto la inmersión como las posibilidades de juego.

La exploración es una característica propia de los videojuegos, pero es un aspecto especialmente importante para el personaje de Batman. Al fin y al cabo, es más que un superhéroe: también es detective. Rastrear el olor y las huellas de las manos mientras se sortean varios obstáculos es una buena forma de jugar, pero también hace que los jugadores tengan la sensación de estar protagonizando una escena sacada directamente de un cómic o de Batman: la serie animada.
Además de la batgarra, los jugadores usan el lanzacabos para atravesar la isla y el manicomio, ya que algunas ubicaciones y lugares no se pueden alcanzar sin su ayuda. Es una pasada utilizar objetos sofisticados de alta tecnología para algo más que la violencia, sobre todo cuando sirven para acceder a una cueva, un desfiladero o una sala apenas visibles. Objetos como el batarang y el batarang a control remoto se pueden usar para derribar a enemigos o pulsar un interruptor fuera de alcance, que podría desbloquear una puerta o revelar otro camino.
Batman parece algo más que un simple luchador contra el crimen. Es explorador, detective y superhéroe, y Arkham Asylum lo refleja fielmente con su abanico de habilidades, vulnerabilidades y poderes. La estructura no lineal del manicomio también ayuda en este aspecto, ya que permite que el tono y la estructura del detective encajen perfectamente en distintas partidas, lo que ayuda a que sean personales y únicas.
Batman nunca es demasiado poderoso. De hecho, suele ser bastante vulnerable. Incluso los matones más simples pueden suponer una amenaza en enfrentamientos habituales. Los garrotes y cuchillos obligan a plantearse diferentes estrategias, lo que anima a experimentar para buscar soluciones. El juego te pide que saltes por encima de enemigos, ruedes por el suelo y uses la capa de Batman para aturdirlos con el objetivo de llegar hasta el Joker.
No parecería un juego de Batman si el mejor detective del mundo tampoco estuviera envuelto en un juego enfermizo y retorcido del Joker, y eso es justo lo que Rocksteady logró con Batman: Arkham Asylum. No es el juego del jugador, de Batman ni de la desarrolladora: es el juego del Joker.
El Joker no solo está atrapado en el manicomio con Batman. Se las ha ingeniado para escaparse y orquestar un plan con otros pacientes, uno que incluye a algunos enemigos bastante emblemáticos, como Harley Quinn, Victor Zsasz, Killer Croc, Bane, Hiedra Venenosa y el Espantapájaros. El elenco de personajes funciona como tejido conectivo para el gran plan del Joker a lo largo de la historia del juego, a la vez que ofrece un mundo rico y detallado que los jugadores pueden explorar. Arkham Asylum es un juego denso y repleto de detalles, y no hay nada que desentone. Da la sensación de haber cohesión porque los personajes son el eje central de todo, y el Joker está presente desde el principio para mover todos los hilos.
El Joker actúa como una especie de maestro de ceremonias del propio juego: aparece en las televisiones y se le oye por los altavoces del interfono. Y, por supuesto, es el jefe final del juego. Que la banda del Joker siga sus planes y, a su vez, sea el jefe de batalla hace que todo parezca más real y coherente. No da la sensación en ningún momento de que los jugadores están machacando botones a lo loco contra los enemigos.

Cada enfrentamiento con los principales jefes son épicos, pero también importante y necesario. Las batallas contra enemigos como Bane, Hiedra Venenosa y el Espantapájaros podrían haber sido fácilmente un relleno en los que no paras de machacar botones con el fin de distraer a los jugadores entre un momento y otro de la historia. En cambio, la batalla contra cada villano encaja en cada momento en el juego, y se diseñaron en función de lo que mejor le va a cada enemigo. Bane tiene una fuerza sobrehumana y carga contra el jugador con su clásica infusión química de Titán que lo aturde y le obliga a esquivar los golpes y saltar hacia atrás. Es una batalla contra un jefe perfecta para el principio del juego y que tiene sentido dentro del universo de Batman.
En cambio, con el Espantapájaros, las cosas van en una dirección completamente distinta, lo que acaba en múltiples altercados con el siniestro doctor. En estas secuencias, se transporta a los jugadores a un reino de alucinaciones gracias al gas tóxico del jefe. El enfrentamiento contra este jefe no tiene prácticamente nada de combate, sino que los jugadores deben evitar que los vea un Espantapájaros gigantesco que intenta atrapar al jugador. En vez de atacar físicamente a su enemigo, los jugadores tendrán que llegar al final de una secuencia lineal y encender un foco en su cara para poner fin al nivel.
Estas batallas diferentes son solo dos ejemplos de cómo Rocksteady usa la ficción y los personajes de Batman para favorecer la jugabilidad, la historia y el ambiente.
Tras el diseño de los enemigos de Arkham Asylum se encuentra una IA, y va desde el matón más flojo hasta el Joker. Oír a los enemigos reaccionar con miedo a Batman es encantador y envolvente, sobre todo cuando no saben que el cruzado con capa se esconde en una secuencia de sigilo. Escuchar a estos matones cómo intentan averiguar el paradero de Batman mientras te dedicas a lanzar explosiones cronometradas, derribos silenciosos y patadas deslizantes desde gárgolas refuerza el ambiente y la tensión. Los sucesos del juego no parecen guionizados en ningún momento, sino que ofrecen experiencias únicas. Es una delicia ver cómo todo en Arkham Asylum contribuye tanto a la jugabilidad como a la trama, por eso parece el primer juego real de Batman.
Puede que Batman: Arkham Asylum saliera en 2009, pero sigue siendo un juego esencial para los fans de Batman, los superhéroes o para cualquiera a quien le gusten las buenas adaptaciones de algo que ya existe. Y, por si fuera poco, el juego también cuenta con guionistas y artistas de los cómics de DC de Batman. Sus secuelas desarrolladas por Rocksteady, Batman: Arkham City y Batman: Arkham Knight, continuaron el consistente trabajo del estudio mejorando los conceptos e ideas que aparecen en Arkham Asylum. Esto convierte a Arkham en una de las mejores franquicias de videojuegos de superhéroes que existen.