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El vibrante Watch Dogs 2 tiene mucha personalidad

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Stephen Wilds
8 sept 2023

Todos queremos salvar el mundo, hackear el planeta y doblegar a la malvada empresa. Sin embargo, es una fantasía difícil de recrear, y Ubisoft no consiguió sacarle todo el partido a su propia fórmula hasta la segunda aventura con DedSec en Watch Dogs 2. La saga de mundo abierto se consolidó definitivamente con su secuela, tras cambiar las oscuras y deprimentes estructuras de Chicago por los elegantes rascacielos y el sol de Silicon Valley. En esta entrega, en lugar de con el justiciero solitario Aiden Pearce, nos encontramos con un pintoresco y variado grupo de agitadores sociales liderado por Marcus Holloway, y la verdad es que queremos que se salgan con la suya.

Esta vez, Sitara, Josh, Horatio y Wrench serán los encargados de ayudar al jugador. Es posible que los miembros del grupo tengan personalidades diferentes y les muevan motivos distintos, pero están dispuestos a trabajar juntos para lograr un objetivo común (y además acabarán cogiéndose cariño unos a otros). Veremos al variopinto grupo en sus mejores y peores momentos: ya sea llevando a cabo importantes heroicidades o comentando los puntos clave de la cultura friki en las horas muertas. Pero, sea cual sea el escenario, realmente parece que han encontrado su sitio.

El juego proporciona información esencial de todos los personajes, lo que hará que sientas que Marcus no lucha solo. Marcus habla con Sitara de su arte y de cómo sus habilidades para el diseño gráfico ayudaron a conseguir fondos para la resistencia; también descubre que el tímido e inocente Josh es autista, un raro ejemplo de representación de la neurodiversidad en juegos. También está Wrench, el hombre que se oculta tras una máscara (literalmente). Al final se revela su identidad, y resulta ser uno de los miembros más apasionados y vulnerables del equipo.
Watch Dogs 2 - A la fuga
Sin embargo, mi favorito es Horatio. A simple vista, es la persona más "normal" de este ecléctico equipo. Se trata de uno de los pocos afroamericanos que trabajan en una gran empresa tecnológica; es un programador experto, pero dista mucho de ser un rebelde. El momento en que le cuenta al resto del equipo que sus compañeros de trabajo lo tratan de forma diferente por su raza es indignante. En cambio, te sientes genial al ayudar a Horatio a vengarse de otro empleado que lo tiene en el punto de mira.

Si escuchas los registros de audio o lees sus comentarios en la red, podrás comprobar lo mucho que disfruta de la vida que construyó con el grupo y lo que pensaba de cada uno. Todo esto hace que su muerte en el juego sea mucho más triste (en un giro repentino, una banda rival lo apuñala en un vídeo). Es un momento inesperado que se te queda clavado incluso después de haberte vengado de sus asesinos, sobre todo cuando descubres que fue leal hasta el final. Mucho después de que hayas acabado el juego, seguirás cargando con el sacrificio de Horatio. Incluso en las guerras entre hackers hay bajas.

El viaje hacia la costa oeste de Watch Dogs 2 es una experiencia que merece la pena vivir, así que disfruta del clima, recorre San Francisco y lucha contra las injusticias. Pero asegúrate de no perder de vista a tus más allegados. El primer juego sentó unas buenas bases para los comienzos de una franquicia, pero no consiguió atrapar a los jugadores. En cambio, Watch Dogs 2 sí que lo logra con creces si le das la oportunidad.