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Turnip Boy Robs a Bank continúa la disparatada carrera criminal de la hortaliza delincuente

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Phil Hornshaw
23 feb 2024
Cuando la Pickled Gang trama un atraco al mayor banco del mundo, solo hay una hortaliza que quieran en su equipo: a Turnip Boy.

A pesar de que no tiene manos, Turnip Boy empuña una pistola para participar en el atraco de su vida en el recién estrenado Turnip Boy Robs a Bank. Se trata del segundo juego del desarrollador Snoozy Kazoo, y la secuela de otra fechoría perpetrada por un tubérculo: Turnip Boy Commits Tax Evasion. Ambos son juegos un tanto extraños y a menudo desternillantes; en ellos, el protagonista, Turnip Boy, deambula sin rumbo por un insólito mundo habitado por verduras antropomórficas y autoridades perversas que portan documentos.

Como podrás imaginar tras leer un título como Turnip Boy Commits Tax Evasion (Turnip Boy evade impuestos), los juegos de Snoozy Kazoo no son los más serios del mundo. Como el propio fundador del estudio, Yukon Wainczak, explicó por correo electrónico, el personaje nació durante un encuentro de creación de videojuegos. Wainczak reveló que la inspiración le llegó cuando vio un nabo en un almacén Walmart y pensó: "vaya, qué hortaliza más tonta". Así fue como surgió Turnip Boy.

La comedia es la esencia tanto de la narrativa como del diseño de los juegos de Turnip Boy. La evasión fiscal de la primera historia se produce porque Turnip Boy destruye compulsivamente todos los documentos en papel que se va encontrando. Al parecer se lleva una gran sorpresa (Turnip Boy no habla nunca, así que hay que intuirlo) al enterarse de que le han embargado la casa tras romper una factura de impuestos por no entenderla, lo que le obliga a embarcarse en una larga expedición para ayudar al alcalde y así recuperar su hogar. Posiblemente sea la invitación a emprender una aventura más absurda que jamás haya recibido un héroe.

Algunos de los jefes de ambos juegos son alimentos asesinos, como un rábano cíborg y un grupo militante de patatas fritas, y animales mutados, como un gato que al mismo tiempo es también una manzana podrida debido a extrañas interacciones con una misteriosa sustancia viscosa radiactiva. En las historias también encontrarás chistes de todo tipo, y algunos tocan temas del mundo real, como el desarrollo de juegos, la vida online y las criptomonedas.

"En cierto modo, los juegos que hacemos son un reflejo de nosotros mismos", afirmó Wainczak en el correo electrónico. "Cuando estábamos creando Tax Evasion, gran parte del humor surgía porque nosotros mismos no entendíamos los impuestos ni el mundo real. Acabábamos de poner en marcha Snoozy, estábamos terminando la universidad, y el mundo de los adultos nos parecía tan ilógico y caótico que lo reflejamos en el juego. En Turnip Boy Robs a Bank se asemeja en cuanto a que las cosas del mundo real que consideramos absurdas o ilógicas suelen colarse en el juego".
Turnip Boy Robs a Bank continúa la disparatada carrera criminal de la hortaliza delincuente - Diálogo
Sin embargo, aunque los dos juegos comparten el mismo mundo, el personaje principal y el afán por la comedia, Snoozy Kazoo cambia de género de un juego a otro. Robs a Bank ofrece algo muy distinto que Tax Evasion.

Wainczak afirmó que acabaron adoptando un enfoque tan diferente cuando se pusieron manos a la obra con la secuela porque el equipo no tenía ningún interés en volver a recorrer el mismo camino.

"No somos partidarios de las secuelas del estilo al que estamos acostumbrados", dijo. "No queríamos crear simplemente una continuación de Turnip Boy Commits Tax Evasion, sino que la jugabilidad también cambiara con el tono de la historia".

El primer Turnip Boy comparte ADN con juegos de acción y aventura basados en la exploración de mazmorras, como The Legend of Zelda: A Link to the Past. Aunque el juego tiene toques de jugabilidad estilo "hack and slash", es una experiencia apacible en la que a menudo tendrás que resolver rompecabezas mientras vas descubriendo la historia.

Las reminiscencias de Zelda en Tax Evasion también se hacen patentes en su combate y jugabilidad, por ejemplo cuando Turnip Boy se enfrena a enemigos bastante sencillos con una espada a corta distancia. En los combates más difíciles solemos encontrar interesantes conceptos similares a rompecabezas, como tener que usar una regadera para que crezcan flores bomba que luego puedes lanzar a los enemigos o la posibilidad soltar portales para desplazarte por el campo de batalla a toda velocidad, pero el juego nunca pretende ser especialmente complejo.

La diversión de Tax Evasion proviene, en su mayoría, de explorar el mundo, hablar con sus numerosos habitantes y ayudarles con sus problemas. Hay un montón de personajes con misiones secundarias que deben completar, pero siguen siendo tareas sencillas. En la mayoría de los casos, requieren que lleves objetos de un personaje a otro para que puedan hacer alguna broma sobre influencers, la madera del mercado negro y asesinatos de caracoles confiados que no han pagado su parte del alquiler.

"Algunos jugadores comentaron que la jugabilidad de Tax Evasion era un poco mediocre en comparación con la historia", reveló Wainczak. En Robs a Bank, el equipo se tomó los comentarios como un reto y se propuso crear una experiencia más equilibrada que ha resultado ser "un soplo de aire fresco".
Turnip Boy Robs a Bank continúa la disparatada carrera criminal de la hortaliza delincuente - Jugabilidad
"La jugabilidad siempre fue un motivo de crítica desde el primer juego", afirmó. "Realmente no es algo a lo que le podamos dar muchas más vueltas. La gente pareció disfrutar mucho de la historia y el humor del primer juego. Intentamos crear una experiencia que lograra alcanzar un equilibrio entre jugabilidad, historia y humor. También queríamos profundizar más en los antecedentes mafiosos de Turnip Boy, algo por lo que pasamos de puntillas en el primer juego".

"Finalmente, los desarrolladores se encontraron mucho más cómodos con el enfoque adoptado en Turnip Boy Robs a Bank", explicó Wainczak. Aunque al equipo le costó un tiempo aprender a diseñar rompecabezas que plantearan un reto, pero no llegaran a ser frustrantes, la jugabilidad roguelike de la secuela resultó ser mucho más natural.

Robs a Bank es un juego de disparos con vista cenital ágil e intenso que presenta un ritmo más acelerado, elementos de roguelite y un sinfín de armas y enemigos. En lugar de emprender una aventura más abierta en la que vas accediendo a zonas nuevas a medida que desbloqueas habilidades, el juego consiste en asaltos breves y reiterados al Botanical Bank para hacerte con el máximo botín posible. Levantas y sacudes a verduras desdichadas para quedarte con su calderilla, abres cajas fuertes y sorteas sensores láser para llegar hasta cámaras acorazadas, pero solo tienes unos minutos para escapar con tu botín antes de que salten las alarmas y el banco se llene de melocotones maderos, pimientos de los SWAT y tiras de beicon armadas con porras.

Empiezas con una pistola, pero en el banco irás descubriendo todo tipo de armas rarísimas, desde láseres a cañones de burbujas, pasando por horcas diabólicas que disparan fuego. Si conservas esas armas fuera de un asalto, puedes seguir utilizándolas o reciclarlas para desbloquear armas permanentes mejores, como una metralleta y un lanzagranadas.

Encontrar armas en el banco y reinvertir el botín en mejoras te permite llegar cada vez más lejos y descubrir más secretos del lugar. Robs a Bank también presenta otros elementos de roguelite para conservar ese aire fresco: la disposición de gran parte del banco es estática, pero los ascensores te llevarán a niveles aleatorios que albergan desafíos de combate, misiones secundarias y oportunidades para cometer más robos. Estas diferencias son las que permiten a Robs a Bank plantear un desafío mucho mayor en sus breves asaltos, sin dejar de lado lo que ya funcionaba bien en Commits Tax Evasion, como las misiones secundarias con personajes estrafalarios y una historia que da más detalles sobre su extraño mundo.

Turnip Boy Robs a Bank nunca alcanza el nivel de dificultad de juegos similares como Hotline Miami, ni de juegos del estilo "infierno de balas". En líneas generales, sigue siendo una experiencia bastante informal y relajada.

Como ambos juegos son tan diferentes, siéntete libre de elegir la experiencia de Turnip Boy que te resulte más atractiva. Si prefieres una experiencia narrativa con un toque relajado de exploración de mazmorras, opta por Turnip Boy Commits Tax Evasion. Si buscas algo más de combate y que se pueda jugar en periodos cortos, Turnip Boy Robs a Bank es la elección ideal.

Pero para comprender mejor este mundo vegetal, su estructura gubernamental y sus bajos fondos, te animamos a que sigas las aventuras de este absurdo vegetal de principio a fin; no te arrepentirás.

Turnip Boy Commits Tax Evasion y Turnip Boy Robs a Bank ya están disponibles en la Epic Games Store.